<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512</id><updated>2012-01-31T08:01:26.465-08:00</updated><category term='Sutras del genero'/><category term='Sutras del instinto'/><category term='Sutras psicologicos'/><category term='Interficciones'/><category term='Sutras en exhibicion'/><category term='Sutras del cuerpo'/><category term='Sutras de opinion'/><category term='Sutras cotidianos'/><title type='text'>Vox Draconis</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>102</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-1009430329739149123</id><published>2010-12-05T14:49:00.000-08:00</published><updated>2011-07-07T12:10:14.432-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras cotidianos'/><title type='text'>Las premisas detrás de la homofobia</title><content type='html'>Al margen de la creciente aceptación que la comunidad parece estar teniendo en lo general hacia el tema&amp;nbsp;&amp;nbsp;gay (particularmente en el campo del marketing) sobresale en nuestra sociedad un particular rechazo hacia los homosexuales que todavía está vigente, y ese rechazo,&amp;nbsp;constituido&amp;nbsp;por una serie de atribuciones negativas en referencia a la homosexualidad, es lo que llamamos homofobia; no importa si se maneja el tema como una carencia o un defecto, como pecado, malformación, perversión o delito, la homofobia es un acto de discriminación que descalifica a la persona de la que se hace objeto y nos negamos a relacionarnos con ella (o con él), independientemente de su forma de ser, sus ideas, su simpatía o cualquier otra característica personal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando discriminamos lo que más importa es nuestra idea de lo bueno y lo malo, basada en generalizaciones hacia una categoría de personas, categoría o etiqueta arbitraria que nos sacamos de la manga, porque tenemos prejuicios y nos permitimos ver el mundo a través de ellos. Y no importa demasiado que en&amp;nbsp;los últimos años haya habido trabajos científicos, filosóficos y médicos en torno a temas como el de la homofobia, que demuestran que no hay nada en la homosexualidad que sea patológico o antinatural, lo que importa es la precaria e inargumentable idea en mi cabeza que me moviliza a discriminar y descalificar.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Y hablando de discriminar, la que se dirige hacia hombres y mujeres homosexuales es una, pero ¿qué me dirías de la que sufren los hombres y mujeres transexuales? Te invito a echarle una oreja a este podcast de Fernanda Tapia acerca de los derechos de las personas transexuales &lt;a href="http://www.podtrac.com/pts/redirect.mp3?http://media.dixo.com/fernanda-tapia/298_Tao_derechos_transexuales.mp3"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;Tener prejuicios es la cosa mas sencilla del mundo, de hecho, me atrevería a decirte que los prejuicios están entre las primeras cosas que aprendemos cuando somos niños: "no hables con extraños", "a la gente sucia nadie la quiere", "las niñas buenas no usan pantalones". Están tan ligados a nuestra educación que es difícil cuestionarlos; en primera, es difícil identificar que están ahí, usualmente a muchos de los prejuicios que conservamos, elegantemente los llamamos "valores", en segunda, tenemos tantos que tardaríamos una vida en deshacernos de todos. Una vida. Pero el punto no es dejar de tener prejuicios, sino lo que hacemos con ellos: los prejuicios son "juicios previos" que de manera &lt;i&gt;tentativa&lt;/i&gt; nos explican el mundo, pero son tentativos, sugieren que algo puede ser bueno o malo para nuestros intereses, pero no son determinantes, así que en nosotros queda la decisión de averiguar si lo que pre - entendemos es algo para ratificar o rectificar, si nuestros prejuicios son correctos o dejaron de estar vigentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros &amp;nbsp;prejuicios son opiniones personales (heredadas de nuestros padres y ellos las heredaron de nuestros abuelos) que no nos definen como persona, por eso podemos estar dispuestos soltarlos cuando dejan de sernos útiles. Pero hasta el momento en que nos liberamos de ellos vamos a continuar, por ejemplo, ejerciendo al&amp;nbsp;homofobia, la cual se mantiene en el discurso colectivo aunque carece de argumentos racionales; es un prejuicio social que no surgió de la nada, lo aprendimos, nos lo quedamos y le damos réplica para enseñárselo a nuestros hijos, y como con todos los prejuicios, no nos detenemos a preguntarnos porqué lo mantenemos o de dónde o cuando surgió, solamente le obedecemos y actuamos guiados por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De dónde salió la homofobia? Cuando mantenemos un prejuicio, lo hacemos a partir de nuestra certeza en determinadas premisas, tales como "el objetivo de la sexualidad es la reproducción". Así, la&amp;nbsp;homosexualidad existe en el contexto de un&amp;nbsp;modelo sexual&amp;nbsp;hegemónico: la heterosexualidad, que tiene un carácter claramente reproductor. La heterosexualidad es "buena" porque se ajusta a esa premisa donde reproducción y sexualidad son equivalentes, la homosexualidad es "mala" porque es una versión de la sexualidad en la que la reproducción no es el objetivo. En el histórico momento en que el ser humano afirmó que sexualidad y reproducción son la misma cosa, convirtió&amp;nbsp;la sexualidad en patrimonio exclusivo de las parejas heterosexuales de mediana edad (edad reproductora) y bajo el cobijo del matrimonio (institución avalada para tener hijos). De esa premisa se desglosan una serie de interesantes prejuicios: el sexo entre personas del mismo sexo es malo, el sexo entre dos ancianos es malo, el sexo fuera del matrimonio es malo, buscar el placer durante el sexo es malo, usar métodos anticonceptivos durante una relación sexual...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera premisa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerca de la homosexualidad entre varones, el contacto erótico no desencadena proceso reproductivo alguno (evidentemente), por lo que la actividad sexual no es otra cosa que "el desperdicio de la simiente", dicho en términos bíblicos. Desde este contexto religioso, el homoerotismo entre hombres desconoce "el desarrollo natural de todo ser humano que nace, crece, se reproduce y muere", y cuestiona el proyecto de vida de quienes efectivamente buscan trascender a la muerte preservando su existencia en un hijo. Este es el&amp;nbsp;argumento central de los jerarcas en las iglesias y una que otra persona de fe, sustentándose en la premisa de que toda mujer u hombre &lt;i&gt;debe &lt;/i&gt;de dedicar su vida a la procreación y la construcción de un contexto adecuado para el desarrollo de un humanito nuevo. ¿Donde quedan quienes no incluyen hijos en su proyecto de vida?, bueno, con esta premisa las religiones se encargan de dar el visto bueno a unos proyectos de vida, y de no dárselos a otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo reproductivo, mediante el que, efectivamente, pueden realizarse y trascender algunas personas, adquiere en el ser humano, que es racional y consciente de sí, un carácter opcional, elegible según el proyecto de vida de cada hombre o mujer; capacidad de elegir que es negada al individuo cuando queda establecida una hegemonía centrada en la heterosexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concretamente, si yo digo "vi dos homosexuales en la calle" tu muy probablemente vas a imaginarte a dos tipos caminando y tomados de la mano, puede que hasta dándose un beso. Exactamente lo mismo pasa cuando se hacen campañas sociales para sensibilizar contra el rechazo a la homosexualidad, ves afiches con fotografías de hombres; y en la mercadotecnia homosexual hay productos para hombres. ¿Sabías que también las mujeres pueden ser homosexuales? Lo que sucede es que mantenemos ciertas ideas&amp;nbsp;hacia la sexualidad de las mujeres que, incluso en el ámbito de la homosexualidad, también están presentes: las mujeres son seres delicados e inocentes. Por eso cuando nos referimos a la sexualidad de una chava, usualmente agregamos adjetivos juguetones como "sucia" o "perversa", lo que no pasa cuando hablas de la sexualidad de un varón. ¿Machismo?, si... totalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo sexual entre hombres es algo normal para las concepciones de nuestra cultura (los hombres piensan en sexo, después en sexo y al final en sexo, dice la &lt;i&gt;vox populi&lt;/i&gt;), pero paralelamente, nuestro&amp;nbsp;Occidente judeocristiano le ha negado a la mujer el reconocimiento de su deseo sexual: históricamente existe la convicción de que las mujeres no sienten, ni buscan, ni pretenden el deseo sexual. Por eso pensamos la sexualidad entre mujeres más como&amp;nbsp;un juego inocente que como un acto erótico. Si ves a dos mujeres caminando por la calle, tomadas de la mano, pensarás probablemente que se trata de dos grandes amigas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segunda&amp;nbsp;premisa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda premisa que alimenta el prejuicio contra la homofobia&amp;nbsp;se instala, en la prohibición del placer: "buscar el placer es malo". Nos cuesta trabajo hablar de lo que nos da placer y es difícil aceptar que a veces lo que hacemos está únicamente motivado por el placer de hacerlo, porque nos creemos obligados a ser productivos y generar un bien para la comunidad, al mismo tiempo que menospreciamos el valor del placer como una manera de nutrirnos tan válida como la satisfacción del trabajo bien hecho. Este sistema de creencias encuentra su nicho en el discurso moral de las religiones, las cuales enfatizan la "malignidad" del placer&amp;nbsp;como una forma de pecado; para muchas doctrinas morales, este mundo es el valle de lágrimas y dolor por el que tenemos que cruzar para acceder a la tierra prometida, al paraíso que obtendremos luego de que nos muramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema de las religiones es uno interesante, porque si bien el universo total de seres humanos se compone de conjuntos distintos de creyentes y no creyentes, tanto unos como otros crecen y se desarrollan en comunidades donde las iglesias son instituciones con poder, cuyos discursos alcanzan a sus feligreses y a los vecinos, hijos, amigos de esos feligreses. Es entonces cuando el hombre más agnóstico se sorprende obedeciendo por simple inercia a los cánones católicos, por ejemplo, o aceptando las premisas de una religión, sin necesariamente compartir su doctrina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre y la mujer homosexuales, entonces, no solo llevan la práctica de su sexualidad lejos de la intensión reproductiva, sino que, incluso, ejercen esa sexualidad&amp;nbsp;fundamentalmente&amp;nbsp;motivados por el placer, contraviniendo las premisas de una sociedad educada bajo los axiomas de la&amp;nbsp;abstinencia, el auto castigo y la continencia para expiar o prevenir los pecados. Entonces, así como el placer es malo, la sexualidad que busca el placer también lo es; y si bien lo del desperdicio de la simiente es un tema que atañe más directamente al varón homosexual, la búsqueda del placer es anatema para las mujeres, que siendo figuras delicadas, virginales e inocentes expresan&amp;nbsp;en el lesbianismo su derecho (y necesidad) al disfrute y el gozo, manteniendo por &lt;i&gt;motu proprio&lt;/i&gt; relaciones sexuales con otras mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Tercera&amp;nbsp;premisa:&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;La tercera y última cuestión tiene todo que ver con la estratificación social: así como, según nuestra sociedad, no es lo mismo ser presidente que barrendero, adulto que joven, o jefe que empleado, tampoco resulta igual ser hombre que ser mujer. Nos encanta crear jerarquías para todo, y el sistema de géneros no es la excepción, lamentablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sexo de cada persona corresponde a sus características fisiológicas, hormonales, anatómicas y etcétera: hombre y mujer. El género, en cambio, es el conjunto de atribuciones que hacemos para una persona a partir de su sexo: los hombres deben vestir de azul, ser rudos, varoniles, fuertes, formales y hasta feos, buenos proveedores para la casa y conseguirse una buena mujer; las mujeres deben vestir de rosa, ser delicadas, femeninas, frágiles y hermosas, buenas para la cocina y siempre bien portaditas para que un hombre las elija. El sexo tiene un fuerte componente biológico, pero el género, en cambio, es cultural. Esto implica que apenas naces ya tienes encima de ti un montón de exigencias que van a coartar la libertad que tienes para hacer elecciones de vida: ¿estas seguro que quieres ser bailarín?, ¿cómo se le ocurrió a ella ser piloto? En esta&amp;nbsp;determinante cultural se instala la premisa de que ser hombre es mejor que ser mujer; eso habla de niveles en una jerarquía, ellos arriba, ellas abajo. Así funciona desde la Roma Imperial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roma fue una sociedad con gran aprecio por la virilidad y sus valores asociados, sin embargo no era un mundo que encasillara el comportamiento amoroso según el sexo; sí, en cambio, según el papel activo o pasivo que adoptaba el ciudadano; ser activo es actuar como un macho frente al partenaire sexual, y lo que condenaban era la pasividad del varón, importando poco si era pasivo frente a una mujer o con otro hombre.&lt;br /&gt;Esta noción, que era muy propia de las sociedades patriarcales y / o guerreras, en que se atribuyen al varón roles dominantes en lo sexual, económico y político, no es exclusiva de la sociedad romana, pero su difusión a través de la cultura y el derecho romano ha dejado una sólida impronta que prevalece en nuestras sociedades hasta nuestros días y que explica parte de las actitudes que mantenemos hacia las sexualidades no ortodoxas y hacia la afectividad, incluso no catalogada homosexual, entre varones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después llegó el buen&amp;nbsp;San Pablo, un hombre cero progresista, que apoyó muchos de los argumentos romanos como si fueran palabra del señor y declaro que la&amp;nbsp;&lt;i&gt;mollities&lt;/i&gt;, o pasividad masculina, era una grave falta en la cada vez más amplia escala de pecados de la carne, y la comete cualquier varón que permite que su cuerpo sea empleado por otra persona, ya sea hombre o mujer, para obtener placer. Este tabú hacia la pasividad en el varón, que lo “degrada” del lugar preferencial entre los géneros al “nivel inferior que le corresponde a la mujer”, se ha mantenido firme hasta nuestros días, nada más que las palabras cambiaron: en determinados lugares de México y Latinoamérica el homosexual es el hombre que es penetrado por otro, no el que penetra, a quien recibe la penetración se le llama "pasivo" y se le ve en una escala inferior al "activo" que ejecuta la penetración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a las premisas contra la búsqueda del placer o la equivalencia entre sexualidad y reproducción, la prohibición contra la pasividad del hombre es el factor de mayor peso en el mantenimiento de la homofobia; es por esta razón que la mayor parte de críticas a la homosexualidad aludan a la figura del hombre que se feminiza, y también por la que la homosexualidad masculina causa mayor revuelo que la femenina. Otra evidencia del tabú hacia la pasividad masculina está en el&amp;nbsp;discurso social, donde los chistes y anécdotas de humor hacen burla del hombre “dominado”.&amp;nbsp;La feminización del hombre despierta el rechazo de homosexuales y heterosexuales por igual: cuando el hombre gay abre su sexualidad homoerótica a sus padres, el principal temor de éstos es que su hijo desarrolle conductas notorias de "afeminamiento"; cuando dos grupos de hombres gay se confrontan, surge espontáneamente una jerarquización donde los más femeninos quedan en la base y los más masculinos se instalan arriba de la jerarquía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la homofobia se asume que el hombre homosexual esta renunciando a su lugar en la jerarquía de género, quedando "a nivel de las mujeres"&amp;nbsp;(se asume&amp;nbsp;también&amp;nbsp;que en consecuencia esto invertiría el orden social)&amp;nbsp;y mereciendo el escarnio público por tal "degradación".&amp;nbsp;De este modo se asocia el &lt;b&gt;mito &lt;/b&gt;de la superioridad del varón, con la homofobia; de hecho, la homofobia es un mecanismo de control que previene que muchos hombres se muevan en esta estructura de poder, pues saben que renunciar a su postura privilegiada en la jerarquía de género les hará receptores de la desacreditación y el escarnio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran pregunta después de esta reflexión es: ¿cuando obedeces a tus prejuicios, identificas cuál es la premisa que los motiva? La mayoría de nosotros mantenemos rasgos homofóbicos, independientemente de nuestra orientación sexual, porque guardamos premisas acerca de cómo debe de vivirse la sexualidad, asumiendo que hay una manera que es la adecuada para todos de vivirla. ¿Tu identificas cuales son las premisas detrás de cada uno de tus prejuicios? Es probable que sea un tema más relevante el qué haces con tus prejuicios, que el hecho mismo de que los tengas; y es posible que conociendo tus propias premisas, puedas elegir mejor actuar o no obedeciendo tus prejuicios o decidir, incluso, descontinuarlos. La chamba es tuya.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-1009430329739149123?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/1009430329739149123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=1009430329739149123&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/1009430329739149123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/1009430329739149123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2007/04/sutra-de-la-homofobia.html' title='Las premisas detrás de la homofobia'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-3432470099766817943</id><published>2010-11-28T21:26:00.000-08:00</published><updated>2010-11-28T22:38:42.719-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del cuerpo'/><title type='text'>Los rostros del VIH</title><content type='html'>[Publicado en Anodis.com:&amp;nbsp;&lt;a href="http://anodis.com/nota/17225.asp"&gt;http://anodis.com/nota/17225.asp&lt;/a&gt;]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy el SIDA ha dejado de ser el escalofriante fantasma &amp;nbsp;que acechaba en la oscuridad de nuestras sábanas (o la del hotel, el asiento trasero del auto o los cuartos oscuros, ya sabes), paulatinamente ha ido perdiendo su rostro demacrado y afectado por la lipodistrofia, atacado por el sarcoma y muerto, finalmente muerto. Hoy tenemos tratamientos y medicamentos que no son tan agresivos como lo fueron en los años ochenta, cuando la enfermedad debutó en nuestra sociedad dictando una sentencia segura para la mayoría de quienes se infectaron con el virus; hoy sabemos que vivir con VIH no implica necesariamente estar enfermo, y mucho menos que vas a morirte pasado mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos habíamos habituado a tener miedo y como una reacción natural del ser humano, trivializamos el origen de nuestra ansiedad para conseguir respirar tranquilos. A nadie le gusta vivir con miedo. La consecuencia fue que progresivamente le hemos restado importancia al riesgo que para la vida tiene el SIDA, y seamos puntuales: no para la cantidad, sino para la calidad de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los laboratorios de investigación científica se han encargado de que una mujer u hombre que padecen cáncer, hepatitis, SIDA o alguna de entre muchas otras enfermedades, puedan alcanzar una buena expectativa de vida; en lo mismo contribuyen instituciones de varios tipos que, con programas y planes de salud pública, proporcionan todo lo necesario para que el paciente se estabilice y sobreviva. Eso está bien; estupendo, comparado con lo poco que teníamos antes. Y con noticias como esta, también la actitud de la gente está cambiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es, necesariamente, que la sociedad mexicana sepa más que antes acerca del VIH, pero una cosa si tenemos muy en claro todos: no está padre discriminar a alguien porque vive con un padecimiento determinado, o porque vive infectado de algo que no puede transmitirse por mecanismos más cotidianos, como el virus del SIDA. A las personas, actualmente nos da pena que nos cachen discriminando en público, por eso, al menos a veces nos guardamos nuestras actitudes negativas para lo privado, cuando casi nadie nos escucha. Con esta situación de lo políticamente correcto, ya no da “tanta” pena salir de casa para hacer cola en una clínica de salud y solicitar tu dotación mensual de antirretrovirales; la creciente aceptación social, ya sea genuina o solo aparente, permite que cuando vives como portador del VIH puedas asimilar con “más facilidad” esa condición en tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto de referencia para afirmar algo como esto es la escasa calidad de vida que le quedaba a un hombre o mujer en los años ochenta e inicios de la década de los noventa, cuando inesperadamente adquiría el VIH por transmisión sexual o sanguínea; y considerando, por supuesto, que estas líneas que lees, se refieren a países o poblaciones relativamente avanzados. En una comunidad africana, indígena o viviendo en extrema pobreza, no había ni hay mucho que hacer cuando te sabes infectado por un virus como este. Paralelamente, es necesario puntualizar que vivir con VIH es siempre un reto de vida, por lo que, sin importar cuán avanzados sean los tratamientos, nunca será del todo sencillo vivir siendo seropositivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menos, claro, que los tratamientos consistan en una vacuna o una cura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo hace evidente, incluso para el observador más distraído, que está cambiando el modo en que nuestras sociedades se están relacionando con el VIH; ya no vivimos con el miedo que nos conmovía en otro momento, porque hoy el SIDA dejó de ser ese extraño mal del que no sabíamos nada, y le temíamos fundamentalmente porque nos era desconocido. Hoy es un tema bien cotidiano; le vemos en películas campañas publicitarias y obras de teatro, todos ahora conocemos alguien que vive con VIH o de un famoso que falleció por una dolencia que se complico por la presencia del SIDA o etcétera. Ya no tenemos miedo, al menos no tanto, y ese vivir sin miedo está bien. Por eso las nuevas campañas de sensibilización contra el VIH necesitan recursos y discursos distintos a la propagación del miedo para impactar en el público; uno ya no le pega a escuchar que si no haces tal o cual cosa te vas a morir, o que sufrirás un tormento eterno si no te portas como debes. Ahora el discurso necesita ser otro, especialmente en el tema del VIH,&lt;br /&gt;porque la relación que hoy tenemos con el SIDA también ya es otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En televisión y otros medios te dan diez mil argumentos de porqué debes para evitar enfermarte; pero ¿cuántas campañas se han hecho acerca del autocuidado? Te hablan con lujo de detalles acerca de la muerte; ¿pero qué tal que te hablaran un poco de las delicias de la vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente no se trata de vivir con miedo, pero tampoco se trata de normalizar el riesgo al grado de neutralizar toda conducta de prevención: con la llegada del nuevo siglo se difundieron prácticas sexuales, como el bareback, que no solo crecieron en popularidad, sino que han ayudado a que crezcan las estadísticas de infección por VIH. En el bareback, quienes sostienen una relación sexual eligen no usar condón en el momento de la penetración; las razones de esta preferencia son muy variadas y van desde el “con condón no se siente lo mismo”, hasta “me gusta ponerme en manos de mi hombre”, o “quiero que mi pareja confíe totalmente en mi”. &amp;nbsp;Es verdad que el encuentro sexual sin protección con una persona que es portadora del VIH no necesariamente va a causar la transmisión del virus, pero la sola y aleatoria posibilidad de que eso suceda durante el sexo no protegido es equivalente a apostar nuestra calidad de vida en el tiro de una moneda. ¿Cuántos apostadores expertos conoces que se apuntarían a un juego como este?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual, en años recientes se ha difundido en Estados Unidos una alarmante práctica sexual que conjuga fiestas sexuales, clandestinidad y VIH, pero no incluyen en la fórmula al sexo protegido, no por olvido, sino por estrategia. Vamos, pensemos que por definición una orgía es un encuentro sexual multitudinario que puede o no involucrar el uso de condones; en las orgías, además, puede haber quien prefiere solamente ver, sin participar, o quien solo vaya a pasearse desnudo. En las fiestas sexuales donde el VIH es el invitado de honor, en cambio, los participantes asisten enfáticamente para exponerse a la transmisión del “bug” o bicho, que es el sobrenombre con el que identifican al virus, mediante un acto que ellos llaman “the gift”, o el regalo. Pueden verse las convocatorias en distintas redes sociales de Internet donde dan a conocer fecha y lugar del evento, a ellas asisten quienes pretenden obsequiar el virus y quienes quieren recibirlo. Actualmente ya empieza a haberlas en México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de los receptores del regalo sostienen que gracias a “the gift” pueden mantener con ellos una parte de su pareja (la de turno), que en algunos casos es quien transmite el virus; otros insinúan que al momento de tener en su sangre el “bug” su vida cambia (lo cual es a todas luces innegable), se visualizan a sí mismos como algo distinto a lo que eran, con un sentido de pertenencia y una identificación con otras personas portadoras. Conversando con ellos en entrevista a través de chats, da la impresión de estar conversando con personas en una profunda búsqueda de su propia identidad e incómodos consigo mismos. Lo que su noción del VIH plantea, es que siendo portadores de virus tienen acceso a programas sociales, grupos de apoyo, redes y otros espacios a los cuales pertenecer. De alguna manera, eligen llevar su búsqueda por una identidad al reto de vivir con VIH, finalmente, confirman ellos, tener VIH no es necesariamente estar enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivir con VIH efectivamente no implica estar enfermo, pero también es cierto que la calidad de vida queda tremendamente comprometida. La persona que vive siendo portador o portadora del virus, necesita cuidar mucho de su calidad de sueño, de sus hábitos alimenticios, prácticas sexuales, actividad física y hasta de sus estados de ánimo; ok, es cierto &amp;nbsp;que todo ser humano también requiere de cuidar su sueño, sexualidad, comida, ejercicio y emociones para tener una buena calidad de vida, pero cuando se es portador del VIH, lo que en un momento era recomendable, ahora se vuelve obligatorio. No importa qué institución se encargue de proveerte de recursos para estar bien, ni que organización te ofrezca programas para que no te sientas solo en tu lucha contra el virus; finalmente eres tú mismo quien elige o no salir de casa y enfrentar la vida, eres quien lleva el virus en su interior y quien elige o no seguir los tratamientos para mantenerse bien o abandonarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La existencia del SIDA y la posibilidad de infectarse de VIH no es algo que deba tomarse a la ligera. Es verdad que lo que hace un portador del virus para sobrevivir, es precisamente lo que cualquiera tendría que hacer consigo mismo para estar bien, pero con el VIH uno tiene menos oportunidades de equivocarse, y menos tiempo que perder. Trabajando en psicoterapia con personas que son portadoras del virus he conocido personas que viviendo con VIH han conseguido mantenerse bien, y de paso, han logrado construirse vidas ejemplares, se un nivel de salud que yo mismo &amp;nbsp;envidiaría: cuidan de sí mismos y de sí mismas, valoran de una manera sustancial la vida y han trabajado tanto en encontrar el “equilibrio”, que se han convertido en grandes personas; pero hay algo que suelen decir: que pena que tuve que vivir con el virus para tener que darme cuenta de esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, no importa que rostro le demos al SIDA, no es otra cosa que una enfermedad que se puede originar con la infección por VIH; y ultimadamente tampoco importa tanto la forma en que nos relacionamos con él, simplemente cambiemos el enfoque: lo relevante es la manera en que yo me relaciono conmigo mismo o conmigo misma y el valor que le pongo a mi futuro y mi calidad de vida, ¿yo podría enfrentar al reto de vivir toda una vida con VIH?, ¿cómo se facilitarían mis planes a futuro si hoy le doy importancia a mi bienestar?&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-3432470099766817943?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/3432470099766817943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=3432470099766817943&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/3432470099766817943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/3432470099766817943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/11/los-rostros-del-vih.html' title='Los rostros del VIH'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-258495034835097903</id><published>2010-11-21T21:29:00.000-08:00</published><updated>2010-11-21T21:48:06.266-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del cuerpo'/><title type='text'>Las breves acerca de: Diabetes</title><content type='html'>¿Sabía usted que la diabetes tipo 1 afecta principalmente a los jóvenes, con una prevalencia que aumenta a un ritmo de 3 por ciento anual?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y sabía usted que la diabetes tipo 2 representa hasta 95 por ciento del total de casos de enfermos por diabetes y su aumento se atribuye a la urbanización, altas tasas de sobrepeso y obesidad, sedentarismo y mal manejo del estrés? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabía usted que esta enfermedad es responsable de más de un millón de amputaciones al año, de la mayoría de casos de ceguera y es la principal causa de insuficiencia renal en los países en desarrollo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y menciono lo anterior, nada más por no decir que mundialmente la diabetes mellitus ocasiona la muerte a 3 millones de personas en el mundo, y la tendencia sigue en aumento, pese a que desde hace años se tiene conocimiento de los mecanismos para prevenir este padecimiento y de una amplia gama de medicamentos para controlar los niveles de azúcar en la sangre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de un problema de descontrol metabólico que afecta hoy a más de 230 millones de personas, es decir, 6 por ciento de la población mundial, a las cuales se suman cada año 6 millones más, incrementandose un 50 por ciento cada dos décadas... bueno, en los países en desarrollo, como el nuestro, el incremento podría ser hasta del 170 por ciento en el mismo periodo, porque de hecho, siete de las 10 naciones con el mayor número de enfermos pertenecen a economías en vías de desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin hacernos de la vista gorda, México ocupa el quinto lugar mundial de incidencia, porque acá, nada más el 11 por ciento de la población, es decir, 11 por ciento de tus vecinos, amigos, familiares y etcétera, tienen diabetes, y puede que no estén todavía enterados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el 2000, México ocupa el primer sitio en la tabla de mortalidad general, cada 10 segundos se produce una muerte por alguna complicación derivada del descontrol metabólico, por lo que cada año el número de decesos es de 3 millones, cifra similar a los estragos del VIH/SIDA. Y aún hay más, porque la tasa en cuestión va a elevarse 25 por ciento en la siguiente década.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Organización Mundial de la Salud, ese vizantino organismo de la ONU, ha calculado que de persistir esta situación, la diabetes podría reducir la esperanza de vida global por primera vez en 200 años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cuales son las acciones que pueden prevenir el que una persona desarrolle Diabetes? Que tal bajar de peso de 5 a 10 por ciento o caminar 30 minutos cinco veces a la semana...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La diabetes mellitus se esta ganando a nivel mundial y muy a pulso la categoría de pandemia; si, similar al SIDA, debido a que el individuo o la individua promedio se resisten a romper su vida sedentaria (hacer ejercicio cotidianamente; vamos, no actividad física, no, respirar es una actividad física, hacer ejercicio es acelerar un poquito al menos tu ritmo cardiaco con una cascarita, correr por el parque o vaya usted a saber) y someterse a una ingesta responsable de alimentos. Los intentos para reducir la incidencia de este mal, por parte de los diferentes organismos de salud, no son fructíferos dado que las personas se niegan sistemáticamente a cambiar su estilo de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El individuo tipo se levanta de prisa por la mañana, come cualquier cosa antes de correr al trabajo; al medio dia se muere de hambre y toma café y fuma para mitigar la sensación, a la hora de la comida sale a la calle y con los demás del trabajo pide cinco o quince tacos de maciza y un chesco para acompañarlo (hay cínicos que lo piden light), fuma su cigarrito y vuelve a su escritorio para seguir con la chamba.&amp;nbsp;A la hora de la salida, todavía de día con eso del cambio de horario, va a casa a descansar; porque ahora que tiene tiempo para hacer algo distinto a lo que hace en el trabajo, ha decidido no hacer nada para sacudirse un cansancio del que al final no se podrá desprender. En algun momento, mientras hace zapping al televisor, se le ocurre el que la próxima semana quizá salga a correr o se inscriba en algun gimnasio... puede que empezando el próximo año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se queda dormido en el sillón mientras una nueva mañana comienza a colarse por la ventana. Se levanta, come cualquier cosa del día anterior, tal vez unas papas Mc Donall's o un trozo de algo, e inicia la rutina de todos los días mientras la panza se le va bajando... a las rodillas.&amp;nbsp;Conocen el desenlace de esta historia: un caso más para agregar el registro de incidencia nacional de diabetes; un hombre que muere prematuramente dejando tras de sí a una familia que se dirigirá, con su duelo a cuestas, al fast food más cercano inmediatamente después del funeral.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-258495034835097903?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/258495034835097903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=258495034835097903&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/258495034835097903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/258495034835097903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/11/las-breves-acerca-de-diabetes.html' title='Las breves acerca de: Diabetes'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-178447819130274332</id><published>2010-11-19T11:14:00.001-08:00</published><updated>2010-11-25T21:51:26.347-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interficciones'/><title type='text'>El Imperial.</title><content type='html'>La oscuridad en la estancia era absoluta, Cifuentes solía preferirla así. Recorría con paso cansino el ancho de la habitación, desde el muro del apagador, hasta el viejo sillón que había traído consigo de España hace más de cincuenta años. A ciegas, le gustaba tanto sentir la fricción de sus zapatos sobre la alfombra, como el aroma de la seductora taza de café, que como siempre, le esperaba en la mesita para arrebatarle trago a trago una noche más de sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cobijo de sus reflexiones, se preguntaba enfadado dónde habían quedado quienes gozaban de las melodías de Beethoven, las texturas de la seda, el gusto de los buenos vinos. Al final, era cierto que el mundo se había acabado, y pocos hombres quedaban como él para recordarle a esta ruina de sociedad su pasada gloria. ¿A dónde habían ido las delicias de Viena o los aromas del Brasil, el arte de Italia o la literatura de Bretaña?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso, a opinión de sus vecinos, había ido a parar por montones a su apartamento. Quienes habían tenido la oportunidad de fisgonear la casa de Cifuentes cuando le subían su correspondencia o le devolvían al gordo Higgins, cansado de maullar atorado en algún ducto de ventilación, descubrían que no podrían entrar aunque el anciano los invitara; en medio de tanta antigüedad amontonada. Ocioso es decir que un mal día, Higgins no fue encontrado después de alguna de sus expediciones nocturnas, pero el aroma de su cuerpo en descomposición se encargó de mantener vivo su recuerdo en el edificio Imperial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En honor a la verdad, es menester decir que el esplendor del Imperial había pasado a ser poco menos que un recuerdo. Hoy ya nadie mata por vivir ahí. Literalmente. Quienes hace medio siglo se hicieron de una escritura con dirección en el número 67 de los Cipreses, obtenían su reconocimiento como personas especiales y de muy alta importancia; por eso, jamás fue visto que alguno de ellos vendiera la propiedad, solo muertos abandonaban el edificio para ya no volver. Hasta ahora, que en afán de llevar el progreso a los barrios viejos de la ciudad, el terreno que ocupaba el Imperial sería destinado en un par de semanas a “Wacko’s”, un nuevo y modernísimo centro comercial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sumido en la oscuridad, Cifuentes recordaba. Hacía medio siglo que concluyeron los últimos detalles del edificio; el vitral que hasta ahora adorna los ventanales del recibidor, cuando fue traído de Toledo, fue la nota central en la sección de sociedad del Excélsior, la puerta de ébano y caoba que da a la calle de los Cipreses, fue tallada por manos artistas en Marruecos, y los dos perros de bronce al pie de las escaleras fueron extraídos de un antiguo castillo húngaro. Se requería de una pequeña legión de sirvientes para mantener bruñida la madera, impecables las alfombras, pulidos los cristales y los ductos de ventilación sin obstruir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pobre Higgins, haber muerto atrapado en un ducto, siendo devorado por las ratas que en otro momento eran su pasatiempo. Es difícil imaginarse un destino peor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cifuentes no dedicaba demasiada energía a los pensamientos inútiles; él, a diferencia de las personas burdas que abarrotan las avenidas y se frotan mutuamente en los armatostes públicos de transporte, puede tomar las riendas de sus pensamientos y conducirlos en la vía ejemplar del razonamiento sublime. Es el beneficio último de una mente educada. Mientras las mentes poco desarrolladas se extravían a la deriva en una tormenta de ideas, la suya discierne lo que es objetivo y pragmático, todo cuanto pueda hacer fértil a la posibilidad de progresar. Eso es lo que continuamente se dice él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cuatro paredes de su apartamento son territorio, un diminuto reino. Sus fronteras se refuerzan con gruesos libreros atestados de historia y filosofía, hay bosques extensos de arte creciendo en los pasillos, y ejércitos de porcelanas debajo de la ventana. Los rostros de candidatos que se hicieron senadores, y de embajadores y de presidentes pasados sonríen desde las fotografías en cada pared: manos que se estrechan, palmadas en el hombro. Ayer el Señor Cifuentes era alguien, pero hoy solo le ven como un anciano que se arroja a oscuras en su sillón apolillado para escuchar lo que sus vecinos hacen durante la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta noche sin sueño y a oscuras, en silencio, ya no hay vecinos que hagan escándalos cuando debieran dormir; ya no hay nietos correteando por los pasillos ni gatos atorados en la ventilación. Uno a uno han estado yéndose durante la semana, aprovechando hasta el último momento antes de abandonar su apartamento en el Imperial. A la señora Stendhal se la llevaron en taxi a un asilo en las afueras de la ciudad; los Pereira bajaron abrazados las escaleras, llorando (se rumoraba que no eran esposos en realidad, sino hermanos) mientras un camión pequeño se llevaba sus pertenencias. Al final, solo quedaba Cifuentes en la estancia a oscuras del apartamento 401, mientras fuera del edificio comenzaba a llover.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oscuridad era espesa, y apestaba a soledad. Solía preferirla así, pero hoy, solamente por hoy, hubiera querido tener una luz que le iluminara las manos; ver por última vez sus libros, las fotografías en los muros, los fragmentos de pasado de los que tan celosamente se había rodeado. Quería mirar a sus fantasmas para despedirse de ellos, pero estaba a ciegas y no podía mirar en otra dirección que hacia el interior de sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, los de la compañía de luz, que tenían otras ocupaciones de las que hacerse cargo y asumiendo que el Imperial sería a estas alturas un cascaron vacio y deshabitado, decidieron cortar el suministro eléctrico al medio día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un tiempo en que Cifuentes sabía del valor de una buena historia; eso fue antes del Imperial, y antes incluso de haber deseado dejar Canarias para venirse a hacer la América. La vida aquí fue más dura de lo que imaginaba, su creatividad no saciaba el hambre y los editores tenían mejores textos en los cuales invertir que en los tontos relatos de un cuentista novato. Entonces llegó el matrimonio, las deudas, el primer hijo, y después el segundo. Nunca es fácil hacer frente al hambre, y la cosa es peor cuando se instala además en los estómagos de la familia. Por casi ocho años pudieron sobrevivir con trabajos eventuales que caían en manos de Cifuentes: pequeñas reseñas de la guerra civil o alguna crónica de los altercados policiacos con los obreros. Ningún cuento, a nadie le interesaba pagar por leer  lo que un cuentista pudiera contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejaba entonces las historias de duendes para cuando llegaba a casa y sus hijos le pedían un cuento para dormir. Siempre había uno distinto, pero los niños preferían escuchar acerca de Bardo, el dragón, un personaje que se había inventado años atrás, cuando viajaba en el barco “El Bardo” que le llevó lejos de España. Con el tiempo se extinguieron paulatinamente las historias a la hora de dormir, con el hambre dejaron de hacer falta los duendes, y la pluma de Cifuentes se consagró a describir la realidad, que, dicho sea de paso, siempre suele dar temas jugosos de qué hablar. En lugar de cuentos de hadas, aprendió a narrar con fluidez asesinatos en las carreteras, eventos de políticos en campaña, mítines, marchas, y otros aconteceres de interés para todo ciudadano que se diga responsable. Luego conoció gente y eso a su vez le dio a conocer a él en las altas esferas; era toda una novedad: el periodista extranjero de opinión sólida y pluma afilada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es un permanente trueque, Cifuentes así lo había descubierto; a veces, a cambio de un favor, él podía mejorar con un texto la opinión de la sociedad hacia algún personaje. Así, la gente se olvidó de que el licenciado Urrutia era un ex convicto, y Samuel, hijo menor de Cifuentes, entró a la universidad para estudiar medicina; los medios dejaron de dar importancia al incendio de la fábrica textil, y Carlos, el mayor, encontró trabajo en la alcaldía. Cuando anunciaron el proyecto de construcción del Imperial, Raymundo Ramírez, comprador del apartamento 401 del codiciado edificio en el centro de la ciudad, murió en un trágico accidente automovilístico. Había sido una pena. Se mudaron al hogar en la calle de los Cipreses, mientras en la escalera política el licenciado Urrutia escalaba un nuevo peldaño; ahora le llamaban senador y su primera acción política fue adjudicarse un bono a su salario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una buena pluma trae muchos amigos consigo, y no pocos enemigos; y así como en ocasiones ocurre que los amigos de nuestros amigos se hacen amigos nuestros, también los enemigos enojados de nuestros buenos amigos, como el senador Urrutia, vienen a casa para darle un tiro de bala a nuestra esposa. La vida tiene sus riesgos, esa es la realidad. La vida toma desprevenidos a quienes se regodean en lo fantasioso, no por nada Cifuentes se dedicó en lo sucesivo a extinguir cualquier intento de sus hijos para evadirse de ella: objetividad y criterio eran su lema, mientras en silencio esperaba que los duendes y sus historias no hubieran hecho estragos irreparables en la mente de los niños. El más renuente solía ser Carlos, divagante, terriblemente fantasioso e insensato; prefería mentir, que decir la verdad, jugar con arena y muñecos, que a la pelota con los niños del colegio. Justamente un año hace que dejó de ejercer como abogado para dedicarse a escribir guiones de teatro mal pagados. “Tienes un hijo y una esposa, y&lt;br /&gt;a no era momento de jugar a las niñerías”, le recordaba su padre, pero Carlos nunca escuchaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos se ofreció a pasar por su padre, no era de sus dos hijos el que vivía más cerca, pero era quien le tenía ya una cama preparada en su casa y Rita, su esposa, había hecho, según ella, una deliciosa tarta para darle la bienvenida. Esta noche vendrían por él, y mañana vaciarían su apartamento y se llevarían sus cosas de cincuenta años de historia para meterlas a alguna bodega, quizá se haga una subasta con ellas. El tic tac de un reloj abandonado le recordaba que el momento estaba cerca. El hombre dejo la taza vacía en la mesita, cerca del sofá en el que probablemente no volvería a sentarse, y caminó hacia donde debía estar el perchero para tomar una gabardina contra la lluvia; seguía lloviendo. Se dirigió a la mesa del comedor siguiendo su propio mapa mental y a ciegas se hizo de la maleta que Rita vino a prepararle esta mañana. Pesaba muy poco. Decidió dejarla donde estaba, tan solo un momento más, y se alejó sus pensamientos de ella para dedicarse brevemente a recorrer la estancia, acariciando con la ye&lt;br /&gt;ma de sus dedos el lomo vetusto de algunos libros, tomó distraídamente una figura de porcelana y la cambio de sitio, descolgó del techo un empolvado globo decorativo de cobre y madera y, tras sostenerlo un instante entre sus manos, lo depositó con suavidad en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus pasos le pesaban cada vez más, el aire parecía enrarecido; le era difícil desprenderse de aquel lugar y del pasado al que se mantenía anclado con libros, figurillas y muebles. A su mente triste llegó una vieja historia que conocía y que hacía mucho no se contaba, una acerca de un hombre que dejó su patria cabalgando sobre el mar en el lomo de un salvaje dragón alado. Esta vez no buscó silenciar esa voz interior, él sabía que el mismo era aquel hombre, y había olvidado cuanta falta le hacían sus viejas historias. Pero las historias viven y se sostienen incluso cuando tratamos de extinguirlas con el olvido; por eso la cabeza de Cifuentes se llenó de ellas cuando, habiendo girado el picaporte de su puerta, dio un paso para salir al pasillo, fuera de su apartamento. Él reconocía cada una de esas historias que acudían a su cabeza, eran sus viejos duendes que por décadas le habían obedecido y guardaban un discreto silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las farolas de la calle proyectaban su luz a través del ventanal hacia el recibidor del Imperial; con colores caprichosos iluminaban la escalera y los balcones de cada piso, hasta la puerta del 401 de Cifuentes. Las gotas de lluvia se dibujaban en las paredes, y de cuando en cuando, algún relámpago hacía resaltar un grupo de hadas que danzaban en el vitral. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyándose en el barandal de ribetes dorados, bajó Cifuentes un escalón después de otro, tanteando lentamente con la punta del zapato, para esperar a Carlos en la recepción. A lo lejos el maullido de un gato partió en dos el silencio; no era Higgins, por supuesto, a menos que los duendes lo hubieran traído de vuelta desde los ductos de ventilación. Cifuentes sonrió lacónicamente mientras continuaba bajando. Llegando al tercer piso y luego al segundo, con la parsimonia del hombre que no tiene ya ningún pendiente, dejó su mirada vagar por el recibidor: notaba su alfombrado verde, la sala de estar de madera dorada y una corriente de viento que se colaba entre los goznes de la puerta. Estaba entrando la lluvia, habría que decírselo al conserje. No, hacía un año que renunció el último conserje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces hubo un nuevo relámpago sobre la calle, las hadas parecieron salirse del cristal que retumbó con estridencia y Cifuentes se sobresaltó cuando, en el mismo instante, un gato gordo y muy mal acicalado maullaba dos escalones detrás de él. El hombre giró con brusquedad viendo a Higgins en lo alto de la escalera; con el movimiento, su mano se resbaló del barandal, su equilibrio zozobró y su cuerpo entero se precipitó en un incesante rodar escalones abajo que se prolongó más allá del tiempo y de la vida; había perdido la consciencia mucho antes de desplomarse inerte en la recepción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bardo había caído y los huesos de su voluminoso cuerpo se quebraban con el filo de las rocas, la furia del mar le llevaba una y otra vez contra el acantilado; dicen que todavía escupía torrentes de humo y fuego cuando las aguas lo devoraron por completo. Su jinete no pereció con él, las hadas habían llegado oportunamente para rescatarlo y le sostuvieron sobre el mismo punto donde el dragón desapareciera haría solo un instante; y agitando sus alas hechas de cristal, se lo llevaron más allá del mar, muy lejos de ahí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-178447819130274332?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/178447819130274332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=178447819130274332&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/178447819130274332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/178447819130274332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/11/el-imperial.html' title='El Imperial.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-8410002923510390313</id><published>2010-10-04T23:08:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T11:49:44.719-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Familia mexicana e Identidades</title><content type='html'>La familia actual encara tantos cambios en torno a su estructura, que es inevitable que la transformación se introduzca al interior de su sistema, lo que ha causado cambios relevantes en la organización de roles, límites y por ende, las tareas que se espera que realicen sus integrantes. Con esto se modifica también la identidad, no sólo la de las mujeres y los hombres involucrados, o de los infantes y adultos que participan de la cotidianidad de la familia, sino también la identidad misma de la familia como colectividad, replanteándose cuáles son sus límites sociales y sus funciones dentro de la comunidad, además de qué puede o no proporcionarle al individuo que nace y se desarrolla en su seno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anteriormente se pensaba que hombres y mujeres maduran al formar una familia, lo que a la vez les permite realizarse como seres humanos, cada cual desde las exigencias para su propio sexo; hoy esta afirmación ha perdido validez, al menos en parte. Con la familia como una institución en continuo proceso de transformación, quizá hoy un proceso de trasformación más marcado que en otros tiempos debido a factores como la desigualdad social o la globalización, las personas tienen mayor libertad para construir su plenitud personal de otras maneras, si es que formar una familia fue alguna vez una manera, o de experimentar modelos diferentes de organización familiar que no por distintas resultan menos exitosas. Un ejemplo claro lo constituyen las mujeres que hoy trabajan para lograr la satisfacción profesional, cuando a la misma edad, mujeres de generaciones anteriores se dedicaban a consolidar una familia; madres o padres solteros son otro ejemplo, o los casos cada vez más frecuentes de padres y madres homosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo todavía existen “candados” que restringen la apertura con la que generamos nuevas estructuras familiares; los estereotipos de género están tan enraizados en nuestro discurso cultural, que es difícil actuar en contra de ellos sin que al hacerlo no surja incertidumbre, vergüenza o culpa en diferentes grados. Se puede innovar, se vale inventar modelos nuevos para relacionarse en familia o pareja, pero hoy, como en el siglo pasado, el estereotipo de género todavía les exige a ellas buscar su realización como mujer en la maternidad, y quien elige no hacerlo puede verse constantemente confrontada por su comunidad, igual que la mujer divorciada o la que escala en un escalafón profesional. Del mismo modo, el estereotipo como directiva social, le demanda al hombre dedicar el pleno de sus energías a proveer de sustento a una familia y a mantenerse competitivo frente a otros hombres; contravenir esta instrucción atraerá también la confrontación, y como a las mujeres, la descalificación, destino probable para las &lt;br /&gt;personas o familias diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de los modelos de familia actual no disfrutan del beneficio de programas sociales porque no corresponden al esquema tradicional, lo que las vuelve invisibles en más de un sentido. La diferencia viene siendo la Ciudad de México en relación con otros estados de la República; en la capital se han realizado modificaciones a las leyes, que ahora permiten una interrupción legal del embarazo antes de las 12 semanas de gestación, el matrimonio legal para parejas cuyas (o cuyos) integrantes tienen el mismo sexo, divorcios exprés cuando quienes conforman el matrimonio están de acuerdo, etcétera. Esto abre, al menos en el Distrito federal y las entidades que sigan este ejemplo, un panorama de aceptación y desarrollo para las familias diversas, en un contexto mundial en el que los modelos tradicionales son en la práctica insostenibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo todavía se trata de una diferencia muy difusa; falta tiempo para que la transformación se consolide en torno a las actitudes de la gente, al nivel de la calle, las charlas de café o el autobús. En las comunidades rurales o urbanas, aun es usual encontrar hombres y mujeres que prefieren conservar, por ejemplo, los estereotipos de género como ordenadores de la realidad social y determinantes de su propio lugar y papel en el mundo. A la fecha, sentimos que quien realiza funciones o manifiesta actitudes “impropias” de su género, claudica de su calidad de “hombre” o de “mujer”, y son descalificados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto resta flexibilidad a las familias, en cuyo seno se desarrolla &lt;i&gt;in situ&lt;/i&gt; la confrontación entre géneros: la mujer no debe de trabajar, porque esa es labor del hombre proveedor, aunque tanto ellos como sus hijos deban sobrevivir con mil pesos mexicanos al día. El sistema familiar es un sistema de identidades en donde no solamente uno o una debe plantearse asumir nuevos roles y redefinir sus propias fortalezas y expectativas de sí, sino que quien vea que su pareja se ha movido de posición, sentirá la obligación de movilizarse también, surgiendo tal vez preguntas como ¿si ella trae dinero a la casa, deberé yo de cuidar de los niños?, ¿si ella hace lo que le corresponde a un hombre, deberé yo de portarme como una mujer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La complejidad estriba en que la dicotomía de género (masculino vs. femenino) impone una jerarquía entre hombre y mujer, replicada en la estructura familiar donde es el hombre quien tiene el liderazgo y la mujer quien acata; pero es más fácil aceptar la reestructuración de la familia que las modificaciones en el esquema de género, porque aún al seno de la familia, él primero es hombre que esposo o padre, y ella es mujer antes que esposa o madre, y es más negociable la identidad que mantienen dentro de la familia, que su propia identidad de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una consecuencia, este conflicto entre identidades puede devenir en violencia, con la que el sistema social busque mantener el status quo; de ahí las agresiones que debe encarar una mujer independiente, o la descalificación que enfrenta un hombre homosexual, o la situación de las muertas de Juárez, y las mujeres que también han muerto en Morelos y otros estados, los crímenes por homofobia, o la privación de la libertad de mujeres en manos de sus esposos. Los ejemplos hoy en día son tan interminables como sórdidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en efecto, existe una “ley de acceso a las mujeres a una vida libre de violencia” que es en la práctica desconocida para la mayoría de mujeres, quienes si bien pueden identificar este kilométrico título como una iniciativa a favor de ellas, desconocen de facto cómo opera y en qué circunstancias y a cuáles mujeres puede beneficiar. ¿Basta con cambiar las leyes a nivel nacional cuando tenemos en México tantas de ellas sin reglamento, o sin un seguimiento oficial ni consecuencias en la práctica? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin demasiada prisa, nuestra sociedad camina hacia el reconocimiento de las repercusiones negativas de los estereotipos de "familia perfecta", de "hombre machin", de "mujer que se da su lugar" sobre las elecciones diarias de hombres y mujeres, y sobre sus expectativas personales, actitudes e identidades; se trata de la necesidad, que nos conduce a evaluar nuestras nociones de género y familia, y a encontrar alternativas. Nos conduce inevitablemente a hacernos preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuándo le compro a un niño una pistola de juguete, ¿qué tipo de adulto le estoy ayudando a ser?, ¿que tipo de padre?; cuando le enseño a una niña a darse su lugar, ¿a qué clase cuál lugar me estoy refiriendo?; ¿solamente las mujeres son víctimas de los estereotipos de género?, ¿solamente los hombres ejercen la violencia de género?; ¿qué consecuencias tiene pensar a hombre y mujeres como pertenecientes a sexos “opuestos”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hoy yo cambio mi forma de verme y de actuar como hombre, ¿quién o quiénes más, que esté cerca de mí, va a verse motivada o motivado a cambiar también?; las preguntas son interminables... [Fragmento del borrador de mi tesis de maestría]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-8410002923510390313?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/8410002923510390313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=8410002923510390313&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/8410002923510390313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/8410002923510390313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/10/familia-mexicana-e-identidades.html' title='Familia mexicana e Identidades'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-5224800422470582440</id><published>2010-10-04T22:50:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T11:49:55.959-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras psicologicos'/><title type='text'>¿Qué es la Posmodernidad?</title><content type='html'>La historia del conocimiento humano está organizada en etapas que corresponden a los cánones vigentes de cada época; cada canon suele tener un momento de apogeo y otro de declive con el que cede el lugar a un planeamiento nuevo que se instala en el gusto de la gente; gente de ciencia, de arte y de la gente en general. Se trata de complejos sistemas de explicaciones que tratan de darle sentido al mundo, independientemente del contexto desde el que se plantee: son paradigmas que surgen, asimilan nociones de sus predecesores, evolucionan, declinan y mueren, marcando el final de otra etapa en la historia del conocimiento. Al morir un paradigma hay ya otro listo para ocupar su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de un proceso dialéctico desde el cual las tesis previas se ven confrontadas por una antítesis, para posteriormente ambas consolidarse en una combinación de sus mejores propuestas, es decir, la síntesis. ¿Conoces a Kuhn?; según él, con el tiempo la síntesis a su vez se volverá una tesis que enfrentará su antítesis en un ciclo sempiterno tan antiguo como la humanidad. Supongamos, por ejemplo, un momento en la historia al que llamaremos &lt;i&gt;La Ilustración&lt;/i&gt;, y que en este momento atrapado entre los siglos XVII y XVIII, el hombre culto, o ilustrado, tiende a ser observador y racional, simpatizante del pensamiento de Descartes, Spinoza, Hobbes o Newton. El hombre ilustrado desafiaba la creencia de un determinismo divino y desconfiaba de los dogmas y misterios de la fe con los que se regía la vida política; de este malestar surgió la lógica, la razón y la experiencia como pautas alternativa para entender lo más cotidiano de la vida, más allá del medieval derecho divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente nace un momento distinto, llamado &lt;i&gt;Romanticismo&lt;/i&gt;, donde hombres y mujeres promueven desde sus vidas cotidianas del siglo XIX la exaltación de los sentimientos morales, la solidaridad y el goce interior de la vida; una visión, sin lugar a dudas, más hedonista y menos pragmática que la sostenida por La Ilustración; los románticos pusieron el acento en lo que no se ve. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente al &lt;i&gt;Romanticismo &lt;/i&gt;le siguió el &lt;i&gt;Modernismo, &lt;/i&gt;que reunía en su planteamiento características propias de la Ilustración pero mezcladas con la solidaridad y moralidad del &lt;i&gt;Romanticismo&lt;/i&gt;, moralidad que, dicho sea de paso, provenía del &lt;i&gt;Medioevo&lt;/i&gt;. Desde su visión moderna, las sociedades concebían que los elementos clave para el progreso son la razón y la observación, visión que preservamos hasta el siglo XX. El &lt;i&gt;Modernismo &lt;/i&gt;es una especie de neoilustracionismo, pero con la fuerza que le aporta la ciencia y la tecnología para encontrar un desarrollo fértil en el arte, el folclore, la música, la ciencia, la política, la moral y demás manifestaciones de la cultura humana. Según el pensamiento moderno, el progreso&amp;nbsp; es un movimiento en permanente en ascenso hacia la meta, a través del perfeccionamiento, la conquista y los logros materiales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argumentos centrales del &lt;i&gt;Modernismo &lt;/i&gt;son el avance, la búsqueda de la esencia de las cosas y la funcionalidad, la ciencia formal y la productividad del hombre máquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La falla del &lt;i&gt;Modernismo &lt;/i&gt;es que, mientras prometía que esta búsqueda por el progreso a través de la razón, la productividad y el bienestar material garantizarían el fin de la guerra, el hambre y la pobreza, en el mundo se desataban una primera y una segunda guerras mundiales, un África en inanición e incesantes golpes de estado en Sudamérica, por citar algunos eventos que desmentían lo que parecía ser el fracaso de la modernidad. ¿Cómo alcanzar el progreso si la razón no bastaba?, ¿cómo construir un patrimonio en medio de continuadas crisis económicas?; ¿cómo evitar sentirse desepcionado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &lt;i&gt;Posmodernidad&lt;/i&gt;, entonces, sugirió algunas respuestas para estas y otras muchas preguntas, pretendiendo construir, o incluso deconstruir, una nueva manera de entender la realidad y el lugar de cada persona en el mundo. “Posmodernismo” es el término con el cual se trata de agrupar a una variopinta manifestación de autores en diferentes áreas, que tratan de soltarse la camisa de fuerza que es, para ellos, el &lt;i&gt;Modernismo&lt;/i&gt;; el marco es el de una protesta contra la razón, tanto por su incapacidad para abrir nuevas salidas para el desarrollo de las sociedades, como por su debilidad teórica para sortear las crisis que se avecinan. Según ellos, la racionalización de la sociedad no conlleva ninguna perspectiva utópica; conduce, en cambio, a un aprisionamiento progresivo del hombre moderno en un sistema social deshumanizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &lt;i&gt;Modernidad &lt;/i&gt;creía que existía un vínculo fuerte y necesario entre el desarrollo de la ciencia, la racionalidad y la libertad humana, pero lo que sobrevino fue el triunfo de la razón instrumental que no conduce a una realización concreta de la libertad universal sino a la creación de una jaula de hierro de racionalidad burocrática, de la que nadie quiere ni puede escapar. La posición posmoderna es escéptica: duda de la capacidad de la razón y, por encima de todo, del lenguaje que utilizamos, de la forma con la que nos comunicamos para explicarnos, describirnos o informarnos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el lenguaje, la forma humana de comunicarse más allá del idioma, región o ideología, el lenguaje está dominado por intereses ideológicos, si su uso está regido por convenciones sociales y su contenido por el estilo literario en boga; no puede reflejar la realidad por mucho que lo sobreexplotemos. No por que nos comuniquemos mal o el lenguaje sea insuficiente, sino porque la realidad lo es demasiado y extremadamente múltiple (cada cabeza es un mundo, y una realidad), y por lo tanto, el lenguaje humano no es capaz de elaborar ninguna descripción objetiva; y no lo digo yo, lo dijo un tal Gergen en 1992. Tal conclusión es uno de los golpes más devastadores para la modernidad y la ciencia; en todo caso, no tiene objeto sostener que una persona tenga pasiones, intencionalidad, razón, rasgos de personalidad o cualquier otro elemento propuesto por las cosmovisiones románticas o modernistas. Todos estos conceptos están ligados a circunstancias sociales e históricas, son el producto de fuerzas ideológicas y políticas, de comunidades que se amalgaman y de las modas estéticas o literarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la modernidad, el paradigma dominante fue aquel que describía una realidad única y asequible para todos mediante la razón. De este supuesto venía todo lo científicamente comprobado, un tipo de conocimiento de validez certificada y calidad incuestionable. Sin embargo, desde la llegada del posmodernismo, su influencia día a día va decreciendo y nos lleva a considerar una realidad subjetiva que el sujeto construye mucho más allá de un conocimiento objetivo estático y determinado. Esta concepción parte del principio de que "la realidad" es construida por el sujeto, y está dada principalmente por dos corrientes diferentes, pero epistemológicamente compatibles: el constructivismo y el construccionismo social, las cuales influyen directamente sobre la forma actual de hacer investigación y el modo en que se desarrollan las intervenciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El constructivismo tiene sus orígenes en el marco teórico de la Gestalt y del sociocognitivismo, los cuales consideran a las estructuras cognitivas como las responsables de la construcción de la realidad. Por el otro lado, el construccionismo retoma teorías tales como la del interaccionismo simbólico, la etnometodología y la teoría del acto social y del otro generalizado de Georges Mead, que tienen un carácter fenomenológico y hermenéutico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para diferenciar constructivismo de construccionismo, ayuda mucho considerar que el primero concibe una construcción individual de la realidad, ya sea por estructuras cognitivas o perceptivas; mientras que el segundo tiende hacia una construcción de la realidad por medio de la interacción del individuo con los demás. El construccionismo tiene un carácter fenomenológico y hermenéutico que considera que la realidad se construye por medio de la elaboración social de los significados a través del lenguaje, el cual, es lo que abre el camino hacia la vida y la sociedad, impregnando los objetos de significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dada la importancia del lenguaje en la construcción social de las realidades, la narración (o sea, las conversaciones, los medios de comunicación, mis reflexiones conmigo mismo) es un elemento esencial para la recolección y comparación de la información que conforma realidades. Por medio de las narraciónes se puede acceder al sujeto mismo y a la realidad que le envuelve; en ella no sólo se tiene en cuenta la acción hablante de la persona, sino el lenguaje en su completa totalidad: corporal, gestual, sibólica, etcétera. Según Gergen, la narración, al ser una construcción del sujeto dentro de la interacción, pierde la objetividad de una realidad externa, por lo tanto no refleja la realidad, lo que refleja es el sentido y significados de lo que es la verdad. La verdad, entonces, posee un valor limitado, aún la verdad científica; es por esto que carece de sentido su estudio. [Fragmento del borrador de mi tesis de maestría]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-5224800422470582440?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/5224800422470582440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=5224800422470582440&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5224800422470582440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5224800422470582440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/10/que-es-la-posmodernidad.html' title='¿Qué es la Posmodernidad?'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-7412923750884118326</id><published>2010-09-30T15:29:00.000-07:00</published><updated>2010-10-01T15:43:39.267-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras psicologicos'/><title type='text'>Radiografía de tus apegos</title><content type='html'>Desde que empezamos eso que llaman la era de Acuario, ha habido un tremendo boom de corrientes new age que proponen mil y una estrategias para vivir mejor, algunas más sensatas que otras, definitivamente, pero todas ellas envueltas en un sutil encanto de magia, destino y misticismo. Puede que no a todos les atraigan al grado de querer practicarlas, pero pocos podrían negar que les parezcan, al menos, interesantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días, por ejemplo, conversaba con un amigo acerca del cómo, según teorizan algunos, antes de nacer y formar parte de este mundo, negociamos las experiencias y los retos que necesitaremos tener para lograr un nivel mayor en nuestra evolución espiritual. Según esta idea, entonces, a veces experimentamos problemas de un mismo tipo porque son los problemas que elegimos experimentar para aprender y seguir creciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tú que opinas?, ¿qué tan improbable te suena?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, a todos nos ha sucedido alguna vez que los problemas que enfrentamos nos llevan a reconocer qué es lo realmente importante; cuando estás preocupado o preocupada por lo que está por venir, y no tienes energía para hacer las mil cosas que normalmente harías, solamente te dedicas a lo que importa, o a las personas que importan. Es lo que suele pasar con todas las crisis; tienen un extraño efecto clarificador. Se dice que cuando hay problemas identificas a tus verdaderos amigos, conoces tus capacidades reales y ubicas aquello por lo que sí vale la pena luchar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quedas con lo que es importante para seguir viviendo, y lo que no es importante, simplemente lo sueltas para dejarlo pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces puede ser que los problemas que experimentamos en la vida tengan la consecuencia involuntaria de mostrarnos lo que hay que soltar a lo largo del camino: esas cosas, memorias, situaciones o relaciones que únicamente nos estorban para continuar creciendo. ¿Puede un globo elevarse sin soltar primero su lastre?, a lo largo de la vida es menos difícil identificar lo que es lastre de lo que no, que permitirnos soltarlo una vez que lo hemos identificado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la psicología es claro que muchos de los&amp;nbsp; problemas que solemos enfrentar, surgen de una actitud de no querer soltar aquello a lo que estamos demasiado apegados, aun cuando reconozcamos que son elementos de nuestro pasado que ya no necesitamos, ni funcionan, ni nos nutren emocional o espiritualmente. Muchas filosofías coinciden al prevenirnos en contra de los apegos, algunas se alarman frente a los apegos en general y otras, más de lado de la psicología, solamente nos previenen ante ciertos apegos, de esos que no hacen otra cosa que estorbar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te ha sucedido que sostienes relaciones que en lugar de satisfacerte solamente te agobian más?; quizá un amigo o amiga con quien en lugar de contribuir a sentirte mejor, sabe siempre cómo hacer para que te sientas peor;&amp;nbsp; quizá esa fotografía que todavía cuelga de la pared, y que cada vez que la miras nuevamente te parte el alma; o ese trabajo en el que llevas años, pero que mancha de gris los días que te pudieron haber sido soleados. ¿Tu qué lastres identificas que vas cargando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá en esta vida, con nuestras decisiones vamos eligiendo los problemas que habremos de enfrentar posteriormente; posiblemente no elegimos nuestras dificultades antes de nacer, eso suena extremadamente precipitado, pero es más probable que en el día de hoy, al aferrarme a algo que debí de haber soltado y que ayer dejó de pertenecerme, esté forzando situaciones que me generen los problemas de mañana, y si insisto obstinadamente en aferrarme, continuamente el mismo tipo de problemas van a sucederse una y otra vez, hasta que por fin, me decida a soltar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piensa en una relación de pareja que ya no funciona, que lo han intentado todo y ni parándose de cabeza logran que la cosa cambie; pero no quieren estar solos, y aplican ese axioma del “peor es nada”. Entonces viene un problema derivado de esa incapacidad para soltar la relación, quizá con gritos y platos volando contra las paredes; luego uno más fuerte, después otro mayor; al cabo de un tiempo, si la pareja no se separa, el creciente aumento en los problemas los van a llevar a una situación insostenible con la que deberán romper y seguir cada cual su vida, sin el lastre en el que se había vuelto su relación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inconveniente está en que los problemas no son un consejero amable, y si te esperas a que sean ellos quienes solucionen la disyuntiva del soltar o no hacerlo, cuando la situación se resuelve, invariablemente, alguien termina lastimado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ocurre cuando no suelto el cigarro y me aferro al hábito de fumar?, mis problemas recurrentemente serán de salud; ¿qué sucede cuando no corto el cordón umbilical con mi familia?, probablemente mi relación de pareja estará plagada de problemas por falta de intimidad; ¿y si me aferro a mostrar en público una imagen que no me corresponde?, puede que en una de esas, el problema sea que me convertí en cliente frecuente de asaltantes y secuestradores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Problemas siempre vamos a tener, porque tienen una innegable función en nuestra evolución como seres humanos; lo que no está bien es que continuamente un determinado tipo de problemas siempre nos haga víctima, y de peor forma en cada ocasión. Vale la pena preguntarse qué necesito cambiar para que eso deje de sucederme, y probablemente lo que haya que cambiar, consista justamente en un lastre que deberé de soltar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Conoces personas para las que les sea un poco más sencillo soltar, o que puedan elegir con mayor claridad sus apegos?; cuando te cae el veinte de los lastres que cargas (o de al menos algunos de ellos) trasciendes los problemas que te causaban y empiezas a tener problemitas más cotidianos, más superables. Las corrientes new age te dirían que ésta es una forma de armonizarte con el mundo en que vives, tomando lo que necesitas y soltándolo cuando deja de serte necesario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay personas que no suelen tener problemas en cierta área de su vida, aunque si los tengan en otros campos: o es gente que nunca se enferma de gravedad, o nunca tienen problemas de pareja o económicos, o puede que en general parezca que siempre les va bien. ¿Ubicas a alguien así? Toma un momento para mirarte en un espejo e identifica qué es lo que para ti es sencillo soltar, ubica cuál es esa área en la que no sueles tener grandes problemas: ¿cómo le hiciste para aprender a no cargar con ese tipo de lastres?, ¿puedes hacer igual con los que no son tan sencillos de desprenderte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale la pena intentarlo; soltar no es sencillo, pero te va a permitir llegar más alto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-7412923750884118326?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/7412923750884118326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=7412923750884118326&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7412923750884118326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7412923750884118326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/09/radiografia-de-tus-apegos.html' title='Radiografía de tus apegos'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-6977849279939221545</id><published>2010-09-15T15:20:00.000-07:00</published><updated>2010-09-15T15:20:54.994-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras cotidianos'/><title type='text'>Sutra de la revolución</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&amp;nbsp;Bajo esta máscara hay algo más que carne y hueso, bajo esta máscara hay unos ideales señor Creedy, y los ideales son a prueba de bala. &lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;-&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;V for vendetta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Yo me pregunto, ¿qué tanto puede un cubano retrasar el final de su revolución, y cuánto puede un mexicano postergar el inicio de la suya? Las revoluciones suelen ser, por definición, momentos de transición en los que algo pasa de un estado a otro; los pueblos cambian, las relaciones de pareja cambian, las personas mismas también cambian. Todo son revoluciones, y no puede uno quedarse décadas instalado en la revolución, porque sería como postergar la transición sin llegar indefinidamente a concretar el cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tampoco puede postergarse el inicio de las revoluciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En México especialmente fuimos educados, y probablemente así lo seremos unas generaciones más, para temerle al cambio, a la crítica y al conflicto. Somos expertos evadiendo y, como decimos, “taparle el ojo al macho”; como sea, nadie como un Mexicano para saber adaptarse, porque a todo se adapta uno, excepto a no comer. Y eso, quien sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación que hoy vive el país es incómoda para muchos, por no decir enfadosa o, de plano, francamente castrante. Contamos con un presidente que manda al ejército a las calles, y ante los civiles que se mueren porque en los retenes cargan contra ellos y sus familias, el caballero declara que sencillamente son “daños colaterales”. A los tres poderes que sostienen el país, mas el cuatro que de facto resultan ser los medios, hoy se agrega uno más: el narco, en un contexto donde las ejecuciones son tema de sobremesa y la violencia en las calles ya está normalizada. Los mexicanos vivimos con miedo, pero ya nos hemos adaptado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque ese no es el miedo que preocupa más, el miedo más preocupante es el que te oprime el pecho cuando tratas de responderte si podrás alimentar a tu familia mañana, si tendrás chamba o si habrá dinero para pagar la renta. En México dejamos de pensar en el mañana porque no estamos seguros si habrá un futuro. Y la gente nos estamos cansando; probablemente es cansancio de tener a tanto a lo que tenemos que acostumbrarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá afuera, no en las calles, sino en las poblaciones rurales, rancherías y los lugares más pobres del país, hay personas que ya no tienen que acostumbrarse a nada, porque el hambre, que se va volviendo su nuevo hábito, es lo único que hoy en día auténticamente les pertenece; ni sus tierras, ni sus patrimonios, ni su futuro. Esa gente no tiene nada que perder, y está molesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los afamados intelectuales de izquierda repiten mucho en sus inteligentes discursos que la belleza de mi país es que en México existen muchos Méxicos, pero muy humildemente, yo opino que en esa pluralidad se sustenta la pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Recuerdas el corolario de divide y vencerás? México en estas fechas, cuando celebra su “Bicentenario”, es un país tan increíblemente dividido que en efecto puede partirse en decenas de Méxicos, quizá centenas. Cada uno de ellos con sus crisis, sus pequeñas luchas, desánimos y desesperanzas. En el discurso popular se enarbola esta pluralidad como un valor del cual nos podemos jactar, sin saber que de esa manera preservamos nuestra debilidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre en la sierra muere de hambre, y se le constriñe el alma al ver que también mueren sus hijos; entonces toma sus armas, sale de casa y eleva un grito, al que le hacen eco cinco más; pero solo cinco. Los poblados son pequeños y son Méxicos distintos, y de nada sirve que haya miles de poblados similares donde haya hombres y mujeres desesperados que levantan sus voces, y sus armas; tantas voces no se funden en una sola voz. Estamos divididos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi país mantenemos muchos valores a través de una larguísima cadena de generaciones, y además nos sentimos orgullosos de ellos; son valores viejos, que aprendimos desde tiempos de la conquista y la colonia, y puede que más atrás: somos gente humilde, de la que nunca presume de sus éxitos; somos autosuficientes, no necesitamos que nadie haga las cosas por nosotros; buenos anfitriones, daríamos nuestra casa al extranjero para que esté a su gusto; corteses, pedimos disculpas, agradecemos enfáticamente aún cuando nada hemos recibido y nos guardamos nuestras opiniones. Nadie negará que como pueblo, somos un encanto; como el primo sin autoestima de Latinoamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quien nos enseño estos valores y cuál fue la razón?, ¿porqué le convenía que fuésemos de esta manera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy por cuestión de valores podemos meter a una mujer 20 años a la cárcel debido a que tuvo un aborto y también por valores separamos a hombres de mujeres en el transporte público. Por la misma razón no conviviríamos con un testigo de Jehová o con un homosexual; le enseñamos a las mujercitas a “darse su lugar” y a los varoncitos a competir entre ellos hasta la muerte. Quienes vivimos en las grandes ciudades definimos generalizadamente a nuestro México sin el menor interés de mirar hacia el exterior de nuestras idílicas megalópolis, y quienes habitan las zonas rurales hacen lo propio por cuestión de valores. Así, en México los valores sirven para distanciarnos, discriminarnos, aislarnos y envolvernos en una desesperanzadora soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi país el habitante de las Lomas de Chapultepec tiene los mismos miedos que quien habita en el viejo Polotitlán (no te agobies, no necesitas saber donde esta eso), quien vive en San Pedro o nació y creció en Pénjamo; pero cada uno creerá que su miedo tiene más sentido y se regodeará en sus frustraciones seguro de que nadie vive con problemas como los que él tiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;México es un país donde caben muchos Méxicos, todo depende del modo en que continúes cortando y desgarrando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por valores las personas afirman que “no se meten en política”, y yo me pregunto si acaso estas afirmaciones no resultan demasiado convenientes para quienes mantienen el gobierno del país.&amp;nbsp; En la revista Quién, hace algunos meses, encontré un artículo donde con extrañamiento describían el modo en que las viejas familias que en la revolución ostentaban el poder y la riqueza (y que la revuelta surgió para reacomodar esas concentraciones de dinero y control), hoy en día persisten y se mezclan y combinan sus apellidos entre ellas mediante matrimonios, asociaciones y etcétera. ¿Será a ellos a quienes podríamos ubicar como una casta del poder?, ¿si así fuera, sería a ellos a quienes les convendría que en México la gente estuviese acostumbrada a dar gracias por nada, disculparse por todo, discriminarse y odiarse entre sí, y afirmar con la mano en la cintura que “no se meten en política”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A quién le hacemos el favor?, ¿quién nos enseñó a aislarnos en millones de voces en lugar de un solo alarido nacional?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hay entre la gente hombres y mujeres de buenas intenciones, de esos que siempre hay, que se sienten muy revolucionarios al rechazar con desdén los iconos mexicanos, menosprecian su país y enfatizar la ausencia de caminos por los cuales podemos echar a andar nuestro futuro; afirman que no vale en nada ser mexicano y que la patria ha dejado de ser moneda de cambio. ¿Desesperanza aprendida?;&amp;nbsp; “tierra” ya no les sabe a hogar, y “nación” dejó de ser para ellos (y en general, para nosotros) una categoría donde encajen los amigos y sus familias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ironía está en que también ellos obedecen a los “valores mexicanos”, esos de los que tanto nos orgullecemos; en especial a los valores que aprendimos como una raza conquistada que debió renunciar a sus iconos, su país y su futuro en afán de ganarse la sobrevivencia. Quien dijo: “mi nación no vale nada” sobrevivió y le enseñó a sus hijos a repetirlo para que no les mataran. El mexicano a todo se adapta, porque somos sobrevivientes. Por generaciones se repitió la fórmula que negaba toda valía a nuestras raíces y nuestra tierra e hicimos como que aceptábamos nuevas religiones, nuevos valores, templos,&amp;nbsp; costumbres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la conquista los mexicanos hicieron “como si” renunciaran a sus bases, pero generaciones después el “como si” se convirtió en la directriz real que determinó nuestra personalidad. Hoy efectivamente creemos que lo extranjero es superior, menospreciamos a nuestros indígenas y nos avergonzamos de México. Seguimos siendo los pobrecillos conquistados y conquistadas, porque aún nos aferramos a los valores que en otros tiempos nos permitieron sobrevivir a la brutalidad de la coquista. Pero eso ya paso, hace mucho que pasó; y en algún momento deberemos de arrancarnos esa etiqueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una especie de candado, una directriz instalada en nuestro subconsciente colectivo que nos impide sentirnos plenamente orgullosos de lo que somos, lo que sea que seamos o que cada quien se considere que es. ¿Qué mejores cadenas hay, que las que te atan el espíritu dejando libre la carne?; esas son las cadenas que se heredan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y la revolución?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos agarrar nuestro miedo y nuestro “ya nada que perder”, quienes efectivamente ya nada tienen que perder, y salir a las calles con fusiles, palos y piedras a derribar un gobierno que se ha corrompido y que hace tiempo que dejó de servir al pueblo. La dinámica sería así: surgen caudillos que enarbolan sus verdades en retóricos paquetitos de celofán y la gente se los compra, se envuelven en sus discursos y salen a matar y morir a las calles de la ciudad. No, no se trata de gente de la ciudad, o al menos de la Ciudad de México, porque acá estamos bien acomodados. Es curioso como una situación de crisis clasemediera nuestra, de esas con las que nos desgarramos las vestiduras, equivale a un momento de opulencia para una familia en Chiapas o Oaxaca. No, en las grandes ciudades estamos bien y no va a salir la revolución de aquí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revolución viene de afuera, donde vive la gente que ya lo perdió todo. De allá llegaron los batallones de Morelos, los Zapatistas, y es allá donde se gestan las guerrillas de las que los noticieros de televisión no nos platican. Son el árbol que se cayó en medio del boque y nadie lo vio caer, pero que no por eso deja de existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Surgen los caudillos entonces, y violencia justificada e injusticias con un presunto contexto. Y luego todo termina, los caudillos se colocan en el poder y… vuelven a estar las cosas igual que antes, pero con muertos en la memoria, desaparecidos y mucho dolor. Pero eso si, con un nuevo caudillo como orgulloso presidente de los Estados Unidos Mexicanos. La historia ya se encargará de banalizar y hasta hacer chistes al respecto; a costa de huérfanos y huérfanas, viudos, viudas y mucho dolor al que la democracia no conoció. Porque seamos francos, ¿quién se ensucia las manos en una revolución; la señora que vive en Polanco y que en sus fines de semana escribe libros acerca de cómo sobreviven las “niñas bien”, el médico con una especialidad, o yo, o tú; o lo hace el campesino que se quedó sin tierras y sin alguno de sus hijos que murió de fiebre sin que un servicio médico se interesara en darle una aspirina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes hacen y caen en la revolución son los pobres, porque hasta para morirse hay clases sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y los valores?; haz diez mil revoluciones en México y siempre vas a regresar al origen, porque no es el gobierno quien se corrompe, y ni siquiera es quien dirige el destino del país. Diez mil revoluciones y seguiremos esperando un nuevo cacique que nos guíe, y nos someteremos a quien nos de un poco de pan y un montón de circo; nos repetiremos que somos mejores que el vecino, quien es dos tonos mas oscuro que nosotros en el color de la piel, y nos sentiremos solos en nuestra pena, porque mi pena tiene más sentido y me da más derecho que la de cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que la revolución con sangre no servirá de nada; pienso que si se quiere transformar un país hay que cambiarle sus valores, y convencer a su gente de soltar y reconocer que lo que tan orgullosamente enarbolaba como valores, no son otra cosa que estúpidos prejuicios. Cambiando los valores cambias la identidad, y un pueblo entero podría dejar de sentirse “el conquistado” que debe mostrarse servicial y acomedido, lisonjero, condescendiente a la mirada del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diez mil revoluciones armadas no cambiarán nuestros valores, ni nos cambiarán a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá hace cien o doscientos años no tuviera sentido sugerir algo así, ¿cómo llegas a un poblado en Tamaulipas para hablarle de sus valores?, ¿como discutes la transformación siendo el país tan ancho y tan tremendamente largo? Pero hace cien o doscientos años no había los medios de comunicación que tenemos ahora, ni los recursos que nos proporciona internet, y lo que todos ellos hacen es construir un discurso que modela la opinión pública, y en la opinión pública están los valores.&amp;nbsp; Hace cien o doscientos años no teníamos voz ni existíamos, pero hoy podemos hacer que un comentario u opinión nuestra llegue a cientos de personas con un clic en una computadora portátil y ellos repliquen los buenos mensajes a otros tantos cientos de personas más. ¿Necesitamos pensar en muertes y sangre, cuando tenemos recursos así?, ¿o es que todavía no nos queda claro lo que la palabra puede hacer para modelar el futuro de las sociedades?; no seamos inocentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las leyendas urbanas y teorías de la conspiración surgen del discurso popular, de lo que la gente construye a partir de sus conversaciones: a alguien se le ocurre una idea disparatada, la comenta, se discute y la idea evoluciona, otro más se la lleva y la comparte por ahí y se va transmitiendo de boca a boca hasta que una comunidad creciente acepta la idea y se convierte en “una verdad”. Son palabras, ¿nada más?. El enfado que la gente tiene hacia México va creciendo conforme las personas comparten sus opiniones y argumentan sus “porqués”, y se va conformando un discurso de cambio que efectivamente ha generado una transformación: la gente dejamos de apostarle a las instituciones. Ese fue un cambio; ¿por qué no hacer otros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay debates que pesan más que otros, y perduran mejor. Cuando la gente habla contra el gobierno, todo el mundo se involucra, porque los mexicanos estamos resentidos contra las autoridades, igual que el conquistado se resentía contra quien se instauró como autoridad para imponerle su nuevo orden, y nos enganchamos hablando mal de quienes nos dirigen y nos victimizamos. ¿Cómo hacer para llevar al debate popular una discusión acerca de los valores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quienes consideramos que ya tenemos los recursos para hacer revolución: un estatus en mi muro de Facebook que cuestione algo que es considerado obvio, una discusión entre los contactos de la red social, un comentario en Twitter, una publicación en un blog son maneras de mover la reflexión hacia algo parecido a ¿y si las cosas pudieran hacerse diferentes?; son semillas de revolución que a veces germinan, a veces no. Lo mismo fuera de internet: el escritor de obras de teatro, el productor de televisión, el psicoterapeuta, el profesor de una escuela, el&amp;nbsp; médico, el taxista que no deja de platicar durante todo el trayecto. Palabras, palabras, palabras; su peso estriba en que comunican ideas, y esas son peligrosas porque inevitablemente ocasionan cambios. ¿Viste la película V for Vendetta?, hay una parte en que dice que las palabras siempre conservarán un gran poder, porque las palabras hacen posible que algo cobre significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y que hay con quienes gobiernan a México?, vamos, ellos maman de la misma cultura que tu o que yo; es más, son exactamente como tu o yo seríamos, probablemente, si tuviéramos el poder que ellos tienen. Se rigen por los mismos valores que los de todos, y cuando estos cambian, esos que gobiernan también se transformarán; o puede que no, pero eso ya no importa, porque habrán dejado de gobernar a un pueblo de “conquistados”, y eso marcará para ellos una terrible diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Nos dicen que recordemos las ideas, no al hombre; porque un hombre se puede acabar. Pueden detenerle, pueden matarle, pueden olvidarle, pero 400 años más tarde las ideas van a seguir cambiando el mundo. &lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;-&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;V for vendetta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-6977849279939221545?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/6977849279939221545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=6977849279939221545&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/6977849279939221545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/6977849279939221545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/09/sutra-de-la-revolucion.html' title='Sutra de la revolución'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-4191798231796082927</id><published>2010-09-06T19:51:00.000-07:00</published><updated>2010-09-06T19:51:31.503-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras psicologicos'/><title type='text'>Propuesta de blog Homópolis</title><content type='html'>Hasta el día de hoy y desde que empezaran a surgir los primeros esfuerzos de activismo para mejorar la situación social de la comunidad LGBTTI, ha habido múltiples avances en el ramo político que se materializaron en el reconocimiento de derechos para las parejas del mismo sexo o en una mayor aceptación de la diversidad sexual; sin embargo, en el discurso se ha descuidado la sensibilización dentro de la propia comunidad acerca de los juicios y prejuicios que sostenemos respecto a la diversidad sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta significativo el que hombres gays eviten besarse en la calle “por respeto a las demás personas”, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es menester realizar iniciativas dirigidas no solo a informar, sino también a sensibilizar &amp;nbsp;a nuestra misma comunidad contra esas premisas que han dominado hasta ahora. Se trata de conformar un nuevo discurso en el que efectivamente se descriminalice, despatologice y desatanice la sexualidad diversa para evitar lo que Marina Castañeda identificaba como la homofobia internalizada. Esto implica un esfuerzo a detalle, que se aparta de la trinchera política para aproximarse desde el terreno de la salud a lo individual y cotidiano (otra forma, sin embargo, de abordar lo político).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta desde &lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/"&gt;Homópolis &lt;/a&gt;es poner un medio a la disposición de la comunidad LGBTTI que vincule los lectores de la guía impresa con especialistas en el campo de la salud sexual y emocional seleccionados por su área de experiencia y sensibilidad hacia los temas de la diversidad sexual; esto es, un blog. Este blog tendrá por objetivo favorecer una comunicación ágil y un diálogo fluido entre usuarios y especialistas, haciendo posible mediante la orientación profesional, tanto conocer las inquietudes de hombres y mujeres del colectivo, como proporcionarles recursos para que puedan elaborar sus propias respuestas y soluciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los blogs pertenecen al escenario virtual que en el 2004 Tim O’Reilly llamó la Web 2.0, es decir, la evolución de Internet que dio mayor cabida a la interacción e interactividad entre el usuario y los contenidos y el autor de los contenidos. Hoy en día se ha estudiado mucho en torno a la utilidad que tienen las aplicaciones de Internet en los temas relacionados con la salud, entre las que han sobresalido especialmente las cualidades terapéuticas y en la enseñanza de ciertas aplicaciones (como los blogs y wikis) o el empleo de redes sociales como grupos de apoyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A grandes rasgos, el enorme potencial de la Web 2.0 en los servicios de salud se basa efectivamente en su capacidad para establecer y desarrollar un diálogo fluido entre el usuario y el prestador de servicios, generando así “sistemas socio - sanitarios” mediante los cuales todos los involucrados (prestadores de servicios y usuarios) generen contenidos de salud para los próximos &amp;nbsp;usuarios y para sí mismos, dentro de la dinámica de una comunicación bidireccional. En este sentido, los blogs fueron una de las primeras aplicaciones desarrolladas dentro de la Web 2.0 para vincular, intercambiar y co – construir contenidos, y las primeras en ser empleadas para los temas de salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un blog es una página web que, mediante entradas periódicas, es actualizada con información acerca de un tópico determinado; la blogósfera, a su vez, está constituida por el conjunto total de blogs, sus interconexiones y las personas que en ellos escriben. Con este conocimiento, y a petición de sus clínicos, algunos hospitales estadounidenses han generado blogs para sus pacientes, como un elemento coadyuvante al proceso terapéutico: la &lt;i&gt;escritura expresiva&lt;/i&gt;, es decir, escribir sobre las experiencias, pensamientos y sentimientos personales produce beneficios emocionales; lo mismo que contar con lecturas en las que el usuario pueda ver reflejadas sus pensamientos, inquietudes y experiencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, a esto puede sumarse el efecto beneficioso del posterior establecimiento de comunidades y redes sociales derivadas de los blogs a partir de una inquietud o interés que son compartidos por un grupo de personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las características propias de los blogs les confieren una gran eficacia para establecer canales de comunicación informal, cercana y no solemne entre usuarios y prestadores de servicios de salud, promueven la interacción social y dotan a la comunidad a la que están dirigidos de recursos para la construcción de una realidad informada y favorable. La principal diferencia entre un blog y los foros o las páginas web es ese carácter personal: en los blogs se construyen conversaciones y discusiones, estimulando la consolidación de una identificación a partir de esas interacciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, no es lo mismo leer un texto genérico que leer uno que es respuesta a la &amp;nbsp;duda que yo mismo he formulado. Así es la dinámica del blog, una en la que al mismo tiempo que soy espectador de un discurso, puedo introducir mis propios conceptos para enriquecer textos que son todo menos estáticos o, incluso, contundentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ventaja que plantea el blog de &lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/"&gt;Homópolis&lt;/a&gt;, entonces, es la de estrechar de tal modo el contacto con los lectores de la revista, que se vuelve posible escucharles y responderles por su nombre; el blog permite poner a su alcance una colección de textos especializados que pueden serles de utilidad, a los que además pueden dar una respuesta que ratifique contenidos o los rectifique. El blog da apertura al diálogo, posibilitando el involucramiento del usuario que pasa de pasivo a participativo, y en todo este proceso, la participación paulatinamente va cambiando un discurso dominante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No basta decirle a las personas que ser homosexual no es malo, o que no esta loco quien se cambia de sexo; es necesario darles las ideas para que las manipulen a su forma, asimilen a su tiempo y digieran según su propia historia de vida, para que sean ellos y ellas quienes modifiquen voluntariamente su forma de pensar, si en su propia lógica les es pertinente. Esa transformación viene con el diálogo, y es tan valioso cuando es un diálogo físico, como cuando lo es virtual; en cualquier formato existe el intercambio dialéctico. Esa es la propuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El blog de &lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/"&gt;Homópolis &lt;/a&gt;estará constituido por 7 áreas de contenido: en &lt;i&gt;&lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/p/la-glorieta.html"&gt;La Glorieta&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; existirá un foro donde los visitantes podrán exponer sus dudas, comentar o incluso responder a las preguntas &amp;nbsp;que otros expresen; &lt;i&gt;&lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/p/lesbopolis.html"&gt;Lesbópolis &lt;/a&gt;&lt;/i&gt;se destinará a los contenidos relacionados con las chavas que gustan de hacer contacto erótico con otras chavas; &lt;i&gt;&lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/p/parejas-y-familias.html"&gt;Parejas y Familias&lt;/a&gt; &lt;/i&gt;será el espacio para hablar de las parejas diversas y de las familias diversas, mientras que &lt;i&gt;&lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/p/sexualidad.html"&gt;Cuarto Oscuro&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; contendrá información sobre sexualidad y salud sexual. &lt;i&gt;&lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/p/mundo-diverso.html"&gt;Mundo diverso&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; es un espacio destinado a la cotidianidad del colectivo LGBTTI e información sobre las inquietudes más comunes, y &lt;i&gt;&lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/p/salud.html"&gt;La Clínica&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; se va a integrar por textos de salud física y nutrición. Finalmente, &lt;i&gt;&lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/p/residentes.html"&gt;Residentes &lt;/a&gt;&lt;/i&gt;va a dar acceso al perfil de los autores del blog, describirá sus campos de experiencia profesional y otros datos que les den un rostro y una personalidad frente a los usuarios del blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno de los artículos va a aceptar comentarios de sus lectores, quienes para aportar contenidos podrán emplear ese medio, el correo electrónico de los autores o el foro de &lt;i&gt;&lt;a href="http://homopolisguia.blogspot.com/p/la-glorieta.html"&gt;La Glorieta&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparentemente, un planteamiento como este sugiere un importante cambio de postura; de una en la que la información se brindaba simplificada a un público pasivo, hacia otra en que las ideas se discuten y construyen junto con la comunidad a la que se las destina, de manera que el cambio se da, no solamente en la comunidad, sino en quienes emitimos la información. Finalmente se trata de conocer quién es y qué necesita nuestra gente, para entonces construir lo más adecuado para dar respuesta a sus necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Blood, R. (2002) The weblog handbook: Practical advice on creating and mantaining your blog. Perseus publishing, New York.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Efimova, L. (2005) Beyond personal webpublishing: an exploratory study of conversational blogging practices. 31th. Hawaii international conference on system sciences.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Valverde, J. (2008) Oportunidades y retos de la Web 2.0 para la salud, Blogs. Centro común de Investigación de la Comisión Europea. Recuperado en agosto 3 del 2010, de http://dialnet.unirioja.es/servlet/dcart?info=link&amp;amp;codigo=2713623&amp;amp;orden=166134&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-4191798231796082927?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/4191798231796082927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=4191798231796082927&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4191798231796082927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4191798231796082927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/09/propuesta-de-blog-homopolis.html' title='Propuesta de blog Homópolis'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-2735360514753463917</id><published>2010-07-20T00:25:00.000-07:00</published><updated>2010-07-20T11:33:50.807-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Sutra de la inmortalidad</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXr68LPBOI/AAAAAAAAA6g/MTO3ughUQ00/s1600/Scatach0003.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXr68LPBOI/AAAAAAAAA6g/MTO3ughUQ00/s320/Scatach0003.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Esta tarde estaba yo reflexionando mientras me duchaba, y así nada más, se me ocurrió que esto de la inmortalidad es mal negocio. Si no estamos hechos para durar tanto. Pensaba en los elfos y enanos de Tolkien, quien aseguraba que los&amp;nbsp; primeros llegaban a vivir hasta mil años, y los otros nada más 150. ¿A qué pastel le caben tantas velitas de cumpleaños? Digo, con razón se extinguieron: con una taza de mortandad tan baja dudo que se hayan abstenido de procrear más enanitos o elfitos, según corresponda. Entonces no ha de haber mina o floresta que aguantara tanto habitante; el alimento se terminaría, el agua y hasta el espacio. Hoy en día quedan pocos enanos que sabiamente les da por morirse a tiempo para no acaparar oxigeno y recursos de la comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los seres humanos la cosa no nos es diferente. Nuestros avances médicos y la calidad de vida han desplazado la fecha de caducidad de hombres y mujeres de los treinta años, o cuarenta, hasta los cincuenta, sesenta u ochenta. Hoy en día hay incluso quienes llegan a la friolera de cien años, o más. La cuestión es el cómo llegan. Estamos diseñados de cabo a rabo para estar únicamente un rato pisando esta tierra, acompañándonos entre nosotros, tocándonos, chocando y colisionando en un maremágnum de palabras y emociones. Después de eso, vaya usted a saber que seguirá. No somos como los elfos que vivían cientos de años, pero nos esforzamos, y soñamos con llegar a vivir tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente los científicos han localizado un gen que se encarga de llevarnos el &lt;i&gt;timing&lt;/i&gt; de nuestras vidas; marca la hora en que nos cae la adolescencia, el momento de la primera menstruación y la llegada de la última, la temporada en que somos más fértiles, o en la que tenemos mejor condición física y la fecha en que empezamos a perderla; se encarga de hacernos viejos, de marchitarnos, y de recordarnos que, llegada la hora, tenemos que deshacer nuestras maletas y partir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que este gen lo consigan extirpar un buen día y podamos entonces darnos una vida de enano; sin la necesidad de habitar minas húmedas carebtes de televisión por cable. Una muertetomía, llamémosle. Entonces todavía quedaría la bronca del desgaste al que todo cuerpo físico por causa de la fricción y otras fuerzas naturales: las articulaciones se deterioran, los músculos flaquean, la vista se agota. No imagino continuar yendo diariamente al gym durante cien años más. Sin embargo esos asuntos médicos podían resolverse posteriormente, quizá en el futuro haya implantes para todo, o prótesis, o híbridos genéticos con siete rodillas parra siente clientes distintos con la suficiente solvencia para pagarse su retocadita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que lo consigan y que un buen día la vida no desgaste la fisiología de nuestros cuerpos o haya las refacciones necesarias y accesibles para seguir en el camino; pero qué haríamos entonces con nuestras manías, uno no puede tener cabeza para tanto. Si ya con estos viejitos que llegan a los ochenta los encontramos medio deschavetados. Conforme pasa la vida y con ella nos enfrentamos a experiencias inverosímiles, grandes retos o situaciones tremendamente significativas que a uno lo pueden dejar más que marcado, algo se va ajustando en nuestros pensamientos: algo se vuelve más flexible y otro algo se cristaliza volviéndose inmutable. Cuando somos ancianos así se quedan nuestras viejas costumbres, nuestras creencias; las unas se tornan obsesiones y la otras fanatismos. Es difícil que suceda otra cosa, porque de eso se trata vivir y hacer contacto con la vida, en dejarla hacerte heridas que después dejan añejas cicatrices de batalla que cuando somos mayores nos encanta presumir. Existir nos marca de forma única, como el troquelado en el canto de una moneda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero puede también que surjan vanguardistas modelos de psicoterapia que borren las cicatrices de haber existido, y puede también que existan quienes deseen que esas cicatrices de viejas batallas les sean amputadas. Entonces posiblemente habrá hombres y mujeres de cien años y cacho sin obsesiones, manías, ni historia.&amp;nbsp; Entonces nos quedará preguntarnos por la natalidad cuando por la mortandad ya no tendremos dudas: ¿la naturaleza nos retirará paulatinamente la posibilidad de reproducirnos, o seremos nosotros quienes legislemos a favor de familias sin hijos? Este planeta ya lo tenemos tan atiborrado de humanitos, que no soportaría que llegaran más a donde los que ya estaban no les hacen cupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cosa de la inmortalidad se hace tremendamente compleja. Si la muerte se erradicara de este mundo no existirían más palabras como “morir” o “vivir”, de hecho, el mero acto de vivir carecería de sentido; sin su contraste, la vida sería algo incognoscible y sin valor. No&amp;nbsp; nos preocuparíamos por madurar, porque la madurez es una noción anclada en nuestro entendimiento del tiempo, que es esa sucesión de momentos que nos dirigen inexorablemente al gran final. Sin muerte, “tiempo” no tendría significado, y sin tiempo no necesitaríamos relojes, cada quien llevaría su propio &lt;i&gt;timing&lt;/i&gt; opcional. La extinción individual por caída, inanición o incendio sería irónico un accidente personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no necesitáramos morir tampoco nos haría falta establecer relaciones, pues dejarían de hacernos falta testigos de nuestro paso por el mundo; seremos nuestro propio testigo, pero el pasado sería algo que muy probablemente desecharíamos conforme se nos fuera fermentando el presente. Viviríamos, viviríamos inagotablemente en el presente continuo de una vida sin existencia, sin la pasión de saber que podemos dejarnos morir por aquello que más atesoramos, que podemos entregar nuestra vida para preservar la de alguien más. Al no haber muerte mataríamos la solidaridad, mataríamos el amor y el sentido del ser en el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero personalmente, con eso de que no habría pasión tengo. Hasta ahora se me ocurre que yo mismo no tengo problema con la muerte, con mi muerte. Se que yo estoy aquí de paso, y creo que la pasión prevalece más allá de ese último sueño. No es que intuya la posibilidad de existir después&amp;nbsp; de haber muerto, se trata más bien de un deseo, y de ese apasionado deseo nace una certeza, una fe. Agregaría que sin una muerte que amenazara nuestra supervivencia la esperanza no nos haría falta, no habría fe, ni religiones,&amp;nbsp; no habría espiritualidad y puede que tampoco arte, no se si creatividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me atemoriza mi propia muerte, soy un dragón al que le da mucha curiosidad esa transición, más bien temo la muerte de otros, el quedarme aquí, paulatinamente si aquellos y aquellas a quienes amo. Pienso que no hay peor muerte que la que no es de uno, pero contra eso no cabe nada por hacer, acaso simplemente recurrir a la memoria y al fragmento de los otros que se queda en nosotros. No lo se. La muerte duele porque es el desprendimiento más grande de la vida, porque precisamente consiste en desprendernos de la vida, y no tenemos un tesoro mayor que eso. Por eso soñamos con eternizarnos y guardarla para nosotros, aferrarnos a ella y preservarla como la rosa inmutable que el Principito de Saint-Exupéry&amp;nbsp; guardaba por amor debajo de un capelo de cristal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es quizá fruto de confusiones tanto como de sueños e ilusiones. Soñamos con poder preservarla más allá de la enfermedad y nos formamos la ilusión de poderle ganar a la muerte, nos vanagloriamos cuando mantenemos un pulmón respirando dentro de un cuerpo que ya nadie habita y nos prohibimos la sola idea de desear la propia muerte, aun cuando mantener la vida sea mayor crueldad que terminarla. Tememos tanto a la muerte que confundimos cantidad con calidad: cantidad de vida con calidad de vida. Sobre la una tenemos escaso control, pero sobre la otra mucho; ¿adivinarías cuál es cual?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por pasar por estas letras, &lt;i&gt;ten una vida interesante&lt;/i&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-2735360514753463917?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/2735360514753463917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=2735360514753463917&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2735360514753463917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2735360514753463917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/07/sutra-de-la-inmortalidad.html' title='Sutra de la inmortalidad'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXr68LPBOI/AAAAAAAAA6g/MTO3ughUQ00/s72-c/Scatach0003.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-5030086502628145356</id><published>2010-03-29T23:26:00.000-07:00</published><updated>2010-06-05T16:25:14.693-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras cotidianos'/><title type='text'>Un sutra que se convirtió en sapo</title><content type='html'>Publicado en Lider Mundial Social [&lt;a href="http://lms-mex.com/"&gt;http://lms-mex.com/&lt;/a&gt;]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro tu como yo, al igual que más de la mitad del resto del mundo, conocemos alguna historia de jóvenes príncipes o princesas que por obra de una malvada bruja o hechicero, terminan convertidos en sapo, rata, cisne, cuervo, caballo, perro y hasta en candelabro, maceta o tetera. Pero, ¿qué hay de cierto en estas historias?; ¿son estas prácticas de uso común hoy en día? En las líneas que siguen develaremos los hitos de verdad detrás de la ficción, y conoceremos el destino fatal de quien ve transformada su identidad en algo distinto de sí: un ser repugnante, que frecuentemente termina siendo verde y a veces viscoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de una exhaustiva revisión de cuanto cuento de hadas se atravesó, encontramos que los testimoniales describen el diversificado proceder de los agresores, quienes eligen una víctima al azar y ejercen posteriormente sus artes en su contra. El acto dura unos breves instantes, a veces basta con un par de palabras para levantar su maldición; pero se ha registrado que, en algunas ocasiones, el no decir nada frente a la víctima obra los mismos resultados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El interfecto, por su parte, quien se había hecho cargo de su vida y controlaba quien venía siendo hasta ese momento, mas o menos orgulloso u orgullosa de sí, con mayor o menor satisfacción al respecto y con el bosquejo a cuestas de un futuro en vías de ser alcanzado, ve de repente que su identidad ha sufrido un perverso impacto que la trastoca, algo cambia como si diera un vuelco, y observa con fulminante pesar que su reflejo en los espejos no le devuelve más la imagen a la que se había acostumbrado. Ya no es más quien era, ya no se agrada, ya no se enorgullece ni se mira con satisfacción. Ve con un progresivo dolor que ha dejado de ser esa persona que luchó tanto por llegar a ser y que ahora es otra cosa: le han convertido en una víctima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí que los tipos de víctimas sean muy variados: hay quienes se ven convertidos en animales de carga, en bichos desagradables, en gatas, gatos, perros, muebles y hasta los que refieren sentirse completamente invisibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconocerse como una victima es solo el primer paso de un largo proceso de transformación que empieza con recibir el impacto del agresor. Una víctima es una persona a la que se le arranca de las manos las riendas de su vida, se le obliga a verse como algo que no es y se le impide llegar a ser quien desea ser: se le niega la posibilidad de realizar sus sueños, planes o deseos. La víctima es un ser transformado. Se define a sí misma mediante la forma en que la mira su agresor, y jamás le olvida, quedando en su memoria el rostro de la maligna bruja o hechicero como una marca tatuada con fuego; absolutamente indeleble. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una victima, entonces, al continuar en su transformación, se va descubriendo cada vez más pequeñito o cada vez más pequeñita; descubre deformaciones en su imagen que le vuelven desagradable a su propia mirada, se vuelve alguien imbuido de temor, se aísla a parajes lejanos donde los demás no puedan ver su fealdad y se niega a tocar o ser tocado por nadie. Y en la soledad y el aislamiento, la victima termina, al final de su transformación, absolutamente destruida y sin vestigios del ser orgulloso y suficiente de sí que fuera en otros tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los demás notan también el cambio, aunque para ellos no es tan evidente. La maldición que la víctima sufre, le permite ver con absoluta claridad en que criatura se va convirtiendo, por eso huye, porque sabe que tarde o temprano los demás igual lo descubrirán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La percepción de la víctima hacia lo que el o ella misma fuera en el pasado, es igual que pensar en alguien ajeno que pertenece a la historia de cualquier otro cuento. Mirando su imagen en la superficie de alguna charca, encuentra en su reflejo a un ser sin aprecio de si, sin seguridad, sin futuro y culpable, porque no pasa mucho tiempo sin que, al recordar lo que pasó, la victima le retire cualquier responsabilidad a su agresor y se achaque toda la culpa, creyéndose ser merecedor o merecedora del sino que le condena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día estas prácticas de brujas y antiguos hechiceros están tan difundidas y tan tremendamente en boga como beber Coca Cola; hoy, tanto cualquiera ejercemos este oscuro arte, como en cualquier momento podemos estar, dentro de las situaciones más cotidianas, ante el riesgo de quedar transformados en una víctima. Van unos ejemplos: la amiga que en lugar de escuchar tus penas se ha dado la vuelta dejándote con la palabra en la boca, el banco que arbitrariamente te cobra una comisión de más, el vigilante que sin fundamentos te pide retirarte del mismo gimnasio al que estas inscrito, el hombre que te insulta en la estación del autobús, el amigo que te bajo a la novia, el asaltante que te obligó a tirarte al suelo mientras vaciaba tu bolsa&amp;nbsp; de cualquier objeto de valor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos son ejemplos de una misma especie, pero hay magnitudes diferentes, y estos casos, y los otros muchos que puedan venir a tu imaginación, obran exactamente el mismo efecto: te arrancan las riendas de tu vida, te obligan a sentirte impotente, alteran la percepción que tienes de ti, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que hay que hacer entonces?, de tan común que son, a cada momento podemos ser objeto de ellas, y podemos también hacer victimas a los demás, incluso y por descuido, sin enterarnos que lo estamos haciendo; pero en cualquier caso, dejarse transformar en víctima en solamente una de las alternativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra alternativa es hacer frente al agresor y pedirle explicaciones, o denunciarle cuando no es posible hacerle frente. Frecuentemente las personas aseguran que denunciar a un asaltante, por ejemplo, no tiene ningún sentido porque no le van a encontrar o no va a hacerse justicia, pero en realidad esa no es la meta; la meta, frente a la magia oscura que te va convirtiendo en víctima, es llevar a cabo un acto de reparación que frene tu transformación. Una víctima es, por definición, un ser que no actúa, más bien alguien sobre el que los demás actúan y deciden. Cuando actúas durante los primeros momentos en que te vas volviendo víctima, la maldición se rompe y continúas siendo tu, con la misma mayor o menor satisfacción y orgullo de ser quien eres; con el mismo control para ser quien eliges ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay incluso reportes de personas comunes que estuvieron a punto de volverse víctimas, y al impedir el desarrollo del encantamiento se transformaron en príncipes o princesas. Estas historias han sido ya convenientemente ratificadas por testigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, en toda ocasión en que una persona se vea en riesgo de ser transformada en algo que no desea ser, debe ella misma de recurrir a un ritual que cancele el poder de esa magia. Cada situación amerita un ritual de purificación distinto, por ejemplo: decirle a la amiga que necesitamos ser escuchados y pedirle que se quede a oír, solicitar al banco la cancelación del cobro injusto, reportar al vigilante con la gerencia del gimnasio, ser cortés con el hombre que te interpeló mediante insultos, hacerle ver tu desconcierto a tu amigo y a tu (ahora) ex novia, denunciar al asaltante, o lo que tu sientas que te haga falta hacer; la clave es hacer algo. En esencia, no se trata de buscar el castigo o la venganza contra el agresor, el objetivo es demostrarte a ti mismo o a ti misma que no hay quien pueda transformarte a ti en una víctima, y que nada te hará ser lo que tú no deseas ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a veces hay magia demasiado poderosa y difícil de esquivar, y puede ocurrir que aunque no te lo propongas, te encuentres en vías de transformarte en una víctima. Entonces haz como en los viejos cuentos donde el poder de un beso era suficiente para romper cualquier encantamiento. Un beso, un abrazo, una caricia o una charla con alguien que sabes que te quiere y que puede entenderte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el viejo ogro en lugar de correr a la soledad del pantano, hubiera pedido el abrazo de alguien que le quisiera, o bien llorado en el hombro de algún amigo, la parte triste de la historia habría durado mucho menos y él habría vuelto a ser un feliz hombre mucho más rápido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-5030086502628145356?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/5030086502628145356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=5030086502628145356&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5030086502628145356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5030086502628145356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/03/sutra-del-que-se-convirtio-en-sapo.html' title='Un sutra que se convirtió en sapo'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-2507208322787384867</id><published>2010-03-13T23:32:00.000-08:00</published><updated>2010-07-20T11:11:27.480-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del genero'/><title type='text'>Sutrasexual: ¿Opuestos o complementarios?</title><content type='html'>Si entre tus planes se encuentra hacer un programa de televisión, una campaña publicitaria o, incluso, un chiste ingenioso que te convierta en el alma de la fiesta, mi sugerencia es que recurras al popular tema de la guerra entre los sexos; es un lugar común, pero recurrir a él te garantizará la atención de varones y féminas por igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos y todas hemos disfrutado alguna vez de una ingeniosa parodia acerca del sexo opuesto, incluso la hemos hecho: ellas conducen fatal, ellos creen que medio metro son diez centímetros, ellas nunca llegan temprano, ellos jamás piden ayuda y un prolongado etcétera. Tan tremendamente distintos los unos de las otras que es imposible no encontrarse mutuamente el lado cómico; es la ventaja de ser tan opuestos e irreconciliables: los unos de Marte y las otras de Venus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, la pregunta incómoda: ¿cómo rayos va a juntarse un hombre con una mujer para compartir sus vidas y formar una familia, cuando sus respectivas naturalezas se oponen tanto? Entre los opuestos inherentemente surge la descalificación, la infelicidad, los malentendidos y la guerra. Por eso sería digno de dudarse el que pensar en opuestos sea en la práctica una buena idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces dejemos a un lado la guerra de los sexos, junto con la noción de los opuestos, y pensemos más en lo complementario: ellas y ellos unidos en un mismo proyecto de vida para compartir sus días a favor de conformar una nueva familia, una y otro brindándose apoyo mutuo con el fin de cubrir los puntos flacos del otro o la otra. De esa manera, juntos, consiguen alegremente ser seres completos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensar en sexos complementarios esta bonito porque no hay un pique de por medio, la cuestión de un trabajo en equipo queda implícita en esta complementariedad: una chica se vuelve una mujer completa cuando tiene un hombre a su lado, y un varón  se vuelve un hombre compelo cuando tiene una mujer, o varias, como pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces sales a la calle y encuentras a miles de mujeres que son capaces de tolerar cualquier maltrato con tal de no perder al wey que les complementa como mujeres: golpes, aislamiento, menosprecio; y a hombres que buscan empezar una relación tras otra para sentirse cada vez más hombres, cada vez más completos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de sexos opuestos, hombres y mujeres quedan aislados e imposibilitados para compartir proyectos o hacer contacto emocional, intelectual y en muchos sentidos, también físico. Hablando de sexos complementarios implicamos que ninguno puede ser una persona completa por sí mismo o misma a menos que venga un fulanito o fulanita que le aporte lo que está faltando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién dice que me falta algo, o que no puedo cobrar valor por mi mismo?; tiene sentido afirmar que es preferible estar solo, que aguantarse y quedar mal acompañado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo en todos lados escuchamos referencias a la oposición o la complementariedad de los sexos, con tanta recurrencia, de hecho, que se ha vuelto algo obvio y ciento por ciento natural: “no la contrato porque esta es chamba de hombres”, “tendrás que conseguirte una mujer que te sepa cocinar”, “si quieres un hijo, primero consíguete un buen marido”, y demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muy pocas cosas frente a las que universalmente tengamos tanta claridad: hay hombres y hay mujeres, son dos sexos, como hay un día y hay una noche, como positivo y negativo, como bien y mal o activo y pasivo, yin y yang, Viruta y Capulina. Son el tipo de certezas que a uno le tranquilizan en esta existencia tormentosa plagada de incertidumbres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero así como además del día y la noche, está también el amanecer, y el ocaso, la madrugada y otros estados por los que el sol, luna, estrellas y la tierra se van acomodando, igualmente resulta que entre el binomio indisoluble de hombre y mujer también hay mujeres retacadas de testosterona y hombres con glándulas mamarias superdesarrolladas, hay cromosomas XY, XX, e igual XXY, XYY; hay mujeres con órganos sexuales masculinos y hombres con vagina, mujeres que se creen hombres y hombres que aseguran ser damas encerradas en la anatomía de un señor. Así le podría seguir, pero creo que se nota a dónde voy: no es sencillo diferenciar la línea que divide un sexo del potro, orque tal línea, hablando desde el contexto de la naturaleza, del mismísimo plan del universo, no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sexos no son ni opuestos ni complementarios porque no son dos, porque existen matices; porque en la naturaleza todas y cada una de las cosas que puedes encontrarte, existen en un continuum de  matices. Somos los humanos quienes nos inventamos las categorías pares y nuestras definiciones absolutas para tratar de hacer encajar a la naturaleza dentro de esas categorías. ¿Se puede ser más ingenuo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros inventamos la noción de hombre y la de mujer y la forma en que cada cual tenía que comportarse; les asignamos un papel en la sociedad e impusimos jerarquías, donde unos acabaron estando por encima de la otras, y las otras, a lo mucho, quedaban con la posibilidad de ser la gran mujer que siempre está detrás de un gran hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego afirmamos ante los demás que “esto es natural” y que “siempre ha sido así”, esperando volverlo indiscutible; e incluso se dijo que “así es como dios lo quiere”, y con eso, ya ni que decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para muchas personas no es tan evidente esta jerarquía donde los hombres quedan encima de las mujeres; no encuentran relación con eso en la diferencia de salarios, en el tipo de puestos, las imágenes en los periódicos, o las campañas publicitarias que suelen dirigirse a hombres, poniendo a las mujeres como quienes cargan el producto o siendo una ganancia secundaria una vez que hiciste tu compra del mentado producto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestra cultura, pon tu que occidental, las mujeres no solamente son inferiores, sino también invisibles: los periódicos no hacen noticias de ellas, salvo en un muy bajo porcentaje (vamos, toma alguno y empieza a contar), ¿cuántas presidentas conoces?; cuando hablas refiriéndote a ellos y a ellas, ¿cuántas veces empleas sustantivos o adjetivos en femenino?, se entiende que cuando dices “todos”, te refieres a hombres y mujeres por igual, no es necesario nombrarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que no se nombra, no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años setenta florecieron una serie de movimientos que dieron pie a un cambio en el modo en que vemos los rollos sociales: el feminismo. Algunas veces de modo más radical que otras, las feministas han puesto un marquito rojo sobre esta situación cotidiana que viven las mujeres, para que resalte. Le han llamado violencia de género porque en este trato no solamente se niega la visibilidad de las mujeres en la vida social, sino que igual se niegan sus derechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer debe buscar autorización para practicarse un aborto, para usar anticonceptivos, para salir en la noche, para hacer planes personales. Si obtiene el permiso, debe estar en casa de vuelta para preparar la cena; puede trabajar, pero no debe desatender a los niños; puede ir con sus amigas, pero tiene que estar en cama por si al hombre le dan ganas de tener sexo. Lo analizas y termina resultando que una chava no es dueña de su cuerpo, ni puede tomar decisiones sobre él porque los demas la van a cuestionar vehementemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ellas son pequeñas se les dice “tienes que darte tu lugar”, pero parece que ese lugar no lo quisiera nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que mantiene así las cosas? La educación tradicional lo hace; muchas de las que llamamos “nuestras tradiciones” no son más que formas veladas de tiranía que preservan “el lugar que le corresponde a una mujer”. Las abuelas se indignan en presencia de la mujer que no necesita de un hombre para sentirse completa; las madres se preocupan cuando la niña estudia su posgrado universitario y no se preocupa por los preparativos del casorio. De la mujer que elige ser madre solera, bueno, “pobre criatura”, afirmarían mis tías. Los hombres también participamos de igual manera en la manutención del sometimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se afirma que fue dios mismo quien le dio este lugar a la mujer, entonces la que llega a ser una exitosa directora de corporativo, académica sobresaliente o cabeza de familia por su propia elección, está muy cerca de estar cometiendo pecado al asumirse independiente y no buscar un hombre que “se ocupe de ella”. Así, el costo de su realización personal es la culpa si es creyente, o la culpa, de nuevo, si está involucrada con un sistema social que la ve desobedecer las viejas tradiciones. Entonces la sociedad le exige que compense, pues vive en un continuo estado de tabú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es violencia de género,, lease: impedir que una persona acceda a los recursos para satisfacer sus necesidades y lograr realizarse, debido a motivos de género. ¿De que manera tu la ejerces?, ¿de que forma la aceptas?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-2507208322787384867?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/2507208322787384867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=2507208322787384867&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2507208322787384867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2507208322787384867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/03/sutrasexual-opuestos-o-complementarios.html' title='Sutrasexual: ¿Opuestos o complementarios?'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-5091334376266084099</id><published>2010-02-19T12:56:00.000-08:00</published><updated>2010-07-20T11:15:15.108-07:00</updated><title type='text'>Un sutra posmoderno</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXl-sdpfkI/AAAAAAAAA6A/5KUo12OlhsM/s1600/LGIM0005.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXl-sdpfkI/AAAAAAAAA6A/5KUo12OlhsM/s320/LGIM0005.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;¡NO ESTOY DE ACUERDO CONTIGO! No me late el estilo que  tratas de manejar en tu terapia y tu propuesta, sabes tengo los recursos  para desprestigiarte vía internet y en otros medios, no porque seas  psicólogo tienes la verdad absoluta, para mi será fácil conocerte y  darte un correctivo! Ya estaremos... frente a frente para charlar y  ajustarte las tuercas mentales que te hacen creer que lo sabes todo  doctocitititito.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;Este es un mensaje que encontré por la mañana en la bandeja de mi  correo electrónico; es interesante, tanto por su contenido que puede  parecer más agresivo que crítico, como porque a lo largo de su redacción  llega sin hacer escalas del desencuentro a la agresión. Agregando que  no me fue posible hacer llegar a mi interlocutor una respuesta dado que  su dirección de correo rechazaba mis mensajes, opino que lo relevante  es, en realidad, aprovechar la oportunidad de hacer una reflexión acerca  de uno de los puntos básicos del texto: el mito de la verdad absoluta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto va más allá de un correo electrónico anónimo; en realidad, todo  empezó por ahí del s. XVIII (la edad media), cuando algo llamado  “modernidad”, un periodo del pensamiento occidental, empezó con las  reflexiones de Descartes y otros muchos intelectuales que en sus  escritos le apostaron a la razón como una manera de acceder a La Verdad.  Aquí viene al caso “La Verdad” con mayúsculas porque suponían que  mediante su inteligencia el ser humano podía alcanzar esa realidad única  que subyace detrás de todas las cosas, una especie de explicación única  y universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso surgió la ciencia, como una contraposición al pensamiento  religioso desde el que todas las afirmaciones eran válidas por mero acto  de fe, no porque estuviesen bien fundamentadas o argumentadas, sino,  llanamente, porque eran “palabras de nuestro señor”.&amp;nbsp; La Ilustración,  que es el nombre que recibe este momento de la historia que dio inicio a  la era moderna, o modernidad, le apostó todo a la ciencia como  instrumento idóneo para hacer contacto con este conocimiento verdadero,  universal e independiente al devenir del tiempo. Con la ciencia, los  científicos iban a poder recorrer el mundo recolectando verdades  fundamentales por aquí y por allá, como quien carga consigo una canasta  para recoger manzanas del huerto. El mundo era ese huerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En teoría, si la ciencia tenía éxito en esta encomienda, llegaría el  progreso y una evolución social para la humanidad. Con la ciencia, y la  razón como su brazo derecho, tarde o temprano se terminarían las  guerras, el hambre, la pobreza. Así que surgieron científicos por todos  lados y para todos los temas, aparecieron ciencias naturales, ciencias  sociales y hasta una ciencia que pretendía conocer el modo en que tenían  lugar los pensamientos y conductas de las personas.&amp;nbsp; Hubo pleito por  cuales “ciencias” si eran ciencias y cuales no, y etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la ciencia y la razón se volvieron la nueva religión, las personas se  unieron a la apuesta y el mundo entero se convenció de que si alguien  era un estudioso de un tema, un investigador o un especialista, era así  mismo poseedor de La Verdad: un psicólogo, por ejemplo, sería capaz de  explicar sin fallo todos los porqués referentes a cualquier persona, y  de sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la ciencia llegó, se instaló, creció y la guerra, el hambre y la  pobreza jamás cedieron terreno. La razón se convirtió en la bandera de  nuestros días, pero el progreso jamás llegó. Hombres como Freud o  Einstein se preguntaron cómo era posible que siendo el ser humano un  ente racional y la ciencia la clave del futuro, sucediera una primera y  una segunda guerras mundiales, los genocidios y el odio generalizado  frente a quienes son distintos o piensan diferente a uno. En la  modernidad éramos capaces de morir defendiendo nuestra verdad, o de  matar; fue el pretexto perfecto para la intolerancia contra judíos,  negros, homosexuales, gitanos, mujeres, inmigrantes, anglicanos, y un  triste, pero prolongado etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este tipo de cuestionamientos dieron de lleno contra la modernidad y su  fe en el progreso que, finalmente, nunca llegaría. Al menos no por esta  vía. Entonces el mundo occidental dio paso a una nueva etapa en su  historia de pensamiento, un nuevo paradigma el que, luego de devanarse  los sesos buscándole un nombre &lt;i&gt;ad hoc&lt;/i&gt; se eligió llamar  simplemente: post – modernidad, porque llegó después de la modernidad.  La posmodernidad ya no es una apuesta al progreso, ya no aspira a que la  razón devele verdades universales e, incluso, duda de que en efecto  existan verdades universales o absolutas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen día, un hombre genera una insuperable teoría de la relatividad, y  años después otro hombre crea otra teoría que la supera; se descubre  que corolarios y teoremas se encuentran anclados en un momento y espacio  que les da precisión, pero al cambiar las variables de inmediato  pierden su universalidad. Las verdades ya no se descubren, ahora se  inventan, y van dejando de ser únicas, para compartir los créditos con  la multiplicidad de las muchas verdades donde tanta razón tienes tú,  como yo, o él, y esas verdades conviven juntas en un mismo espacio,  complementándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la posmodernidad, al pensamiento científico se reconoce como una  perspectiva más, de entre las muchas que pueden convivir frente a un  mismo fenómeno. Aparecen frases como “cada cabeza es un mundo”, o “todo  depende del cristal con que se mira”, aludiendo a la importancia que hay  en la verdad respectiva a&amp;nbsp; cada forma distinta de mirar. En este  momento es tan válida una forma de pensar como otra, y con la  posmodernidad llega el respeto a las diferencias de opinión, y la  oportunidad de nutrirnos y crecer a partir de la opinión del Otro acerca  de eso mismo que nosotros también estamos mirando, si bien, desde una  postura diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy vivimos este momento histórico en que experimentamos la transición  de la modernidad a la posmodernidad, un cambio que lleva paso lento y  parsimonioso. Si bien cuando volteo me encuentro por todos lados la  propuesta de las múltiples perspectivas y el abandono de la ciencia que  hace la posmodernidad, hay aspectos modernos que se resisten a morir;  finalmente muchos crecimos creyendo en la modernidad y la ciencia y las  verdades absolutas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde una actitud moderna esperamos que los otros nos definan su postura  y les reprochamos cuando cambian su parecer, quizá, como si asumiéramos  que sus acciones, expectativas y pensamientos deban de fundamentarse en  una única e inalterable opinión; buscamos verdades universales y  preguntamos con furia hasta que obtenemos una respuesta que lo parezca;  nos enorgullecemos del entendimiento que hemos logrado, pero nos  enfadamos cuando los demás no “son capaces” de compartirlo. Hoy el  catolicismo comparte banca con decenas de ideologías new age y  filosofías corporativas de grandes empresas transnacionales; aceptamos  que “matrimonio” pueda armarse con combinaciones distintas a las de  hombre – mujer y viceversa, y nos damos chance de innovar en lo que  antes nos parecía incuestionable: todo eso es la ventaja de la  posmodernidad y sus realidades posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero simultáneamente acompañamos nuestros desacuerdos con la violencia  que rompe el diálogo, para agredir a quien no comparte nuestras verdades  porque ve las cosas de un modo distinto, y podemos buscar “ajustarle  las tuercas mentales” a quien descalificamos por no pensar como  nosotros. La posmodernidad pregunta cosas, la modernidad afirma; en la  modernidad no hay cabida a dudas, en la posmodernidad se desconfía de  las certezas; cuando ambas conviven en un mismo espacio, como ahora lo  hacen, leemos contradicciones en el discurso de las personas (yo mismo,  incluido entre todas esas personas) que materializan este conflicto  entre posturas, esta transición: mi reflexión a lo largo de estas líneas  esto comenzó con un mail que rechazaba la posibilidad de una “verdad  absoluta” mientras aspiraba a “corregir” el pensamiento distinto al  suyo, que es enarbolado como la verdad correcta; quien lo escribió tiene  un pie en la modernidad y otro en lo posmoderno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuándo finaliza esta transición de pensamiento?, puede que jamás  suceda. Dicen que en la posmodernidad “todo se vale”, lo que es una  evaluación un poco extrema pero denota el reconocimiento que la  posmodernidad hace de la validez y enriquecimiento entre las múltiples  posturas, y en el marco de esta multiplicidad, la postura moderna que  exalta la razón y la ciencia como un medio para acceder a “la verdad”  es, dentro de una postura posmoderna, una propuesta tan válida como  cualquier otra, pero ya no la única.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-5091334376266084099?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/5091334376266084099/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=5091334376266084099&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5091334376266084099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5091334376266084099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/03/un-sutra-posmoderno.html' title='Un sutra posmoderno'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXl-sdpfkI/AAAAAAAAA6A/5KUo12OlhsM/s72-c/LGIM0005.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-301309336528717777</id><published>2010-02-07T01:20:00.001-08:00</published><updated>2010-02-07T01:27:33.330-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interficciones'/><title type='text'>El extranjero</title><content type='html'>Es difícil  precisar cuánto tiempo transcurrió entre el momento en que tomó la taza del mantelito sobre la mesa y aquél en el que la infusión logro triunfalmente llegar a sus labios. El hombre estaba sentado solo, cerca de la ventana en una vieja casa de te de la avenida Obregón; parecía tan absorto frente a la pantalla de una Lap Top Dell, que cualquiera podría apostar a que el liquido que bebía estaba completamente frio. Había mucho frío en esa tarde y hacía ya rato que la camarera le sirvió una pequeña jarra con manzanilla y un alfajor glaseado de esos que hicieron tan famoso el local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cuando en cuando, entre el cuchicheo del establecimiento que rebosaba de clientes, se escuchaban los acelerados tics y tacs de los dedos del hombre sobre el teclado de la computadora. Probablemente era una especie de periodista, que redactaba textos con avidez, y a veces paraba para descansar cuando su mirada se enganchaba con algo o alguien moviéndose más allá de la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres tragos más, es decir, cuatro horas después, el local había sido abandonado por todos sus comensales, todos salvo el hombre de gabardina café y mirada perdida que permanecía sentado en la mesita junto a la ventana, con su taza en mano y mirando hacia la calle. Rodeado por la luz tenue y la decoración morisca de la casa de te, el monitor daba a su rostro un brillo verduzco, casi siniestro. No era esta la primera vez que venía a tomar un te que no alcanzaba a terminar; en los días del ultimo mes, se había convertido en parte del decorado del local, como un tapiz o el mural híper – realista de algún loco pintor de esos que se mal viven en la condesa: el hombre, el resplandor de su computadora, la ventana cruzada intermitentemente por autos y transeúntes, la mesita y un bastón de madera recargado en la pared, que correspondería más con un octogenario, que con un hombre de, a lo mucho, una treintena de años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un típico judío de ropas costosas  y manierismos elegantes, un acento indescifrable y la cortesía habitual de quien pretende no ser demasiado notorio. Era fácil recordarle porque siempre ocupaba el mismo sitio, permanecía la misma cantidad de tiempo y pedía de la carta exactamente el mismo menú. Probablemente si cambiara alguno de los elementos de la rutina, su vestimenta o el condenado bastón que periódicamente hace tropezar a los clientes que caminan hacia el baño, sería difícil reconocerle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada tarde, minutos antes de cerrar el local, el hombre pide su cuenta y paga con el plástico de una American Express Platino. Hace unos días hubo un espontáneo cotilleo, cuando los empleados de la casa de te cayeron en la cuenta de que podían conocer el nombre de su parco, pero fiel cliente: se reunieron todos alrededor de la camarera que le atendía la mesa en el momento en que ella deslizaba la tarjeta por la terminal bancaria, y un instante después, con el aliento contenido, descubrieron que el extraño se llamaba Isaac Laquedem. Probablemente sea francés, comentó alguien de la cocina, aparentemente decepcionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isaac Laquedem, entonces, habiendo introducido de vuelta y con absoluto desinterés la American Express al bolsillo de su gabardina, cerró la Lap Top poniéndose en pie, tomó su bastón con la mano libre, y echo a andar hacia la puerta. Un mozo estuvo a un tris de pedirle que le aguardara, pues minutos antes había cerrado el acceso con el fin de impedir la entrada de más clientes, pero concluyó con un encogimiento de hombros que estaba equivocado, pues Isaac Laquedem pudo girar el postigo sin dificultad alguna y desaparecer en la noche. La puerta volvió a cerrarse sobre sus pasos, esta vez con un clic que daba a entender que el mecanismo del seguro se había vuelto a activar por sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isaac Laquedem, cuyo nombre efectivamente dio vueltas toda esa noche en la cabeza de los empleados de la casa de te de la avenida Obregón, que parecía ser de esos nombres que a uno deberían recordarle algo, o que debería de tener algún sentido que uno no alcanza a hilar; es un hombre algo más viejo de lo que a simple vista parece. Su voz es mas grave y pausada que el común de las personas, sus gestos son parsimoniosos, como los de quien no se preocupa por el paso del tiempo, y él, toda su persona, se envuelve por un aire de parsimonia que infunde una tranquilidad marchita, resignada, o melancólica. En una ocasión, al verle entrar por la puerta de la casa de te, una mujer estrechó con coquetería las manos de su amante, y agachándose sobre la mesa para aproximar sus susurros a los oídos del caballero, le confesó que siempre que veía a aquel extraño, no podía dejar de pensar en una tarde con nubes de lluvia, así, siempre a punto de llover pero sin alcanzar a derramar una sola gota. Y era correcto, eso era Isaac &lt;br /&gt;Laquedem, un hombre como un cielo de nubes cargadas de lluvia; siempre suspendido en una perpetua espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese hombre es, definitivamente mayor de lo que parece, tanto que en su haber existe mas material para recordar que la capacidad para retener tantas memorias; por situaciones como esa es que uno va deshaciéndose primero de los recuerdos desagradables, para hacerse espacio; y en el proceso, inevitablemente también se van los recuerdos de lo que fue agradable. La tristeza del olvido. Conforme el tiempo transcurre, uno descubre que la cabeza efectivamente no da para tanto, y tiene que inventarse sus trucos para no olvidar la propia historia, para uno no olvidarse de sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos hacen amigos, y van dejando testigos de su historia por doquier, confiando que cuando el olvido llegue, alguien habrá que le devuelva a uno las memorias perdidas. Pero Isaac Laquedem hace mucho dejó de cultivar amistades; hace ya mucho, a decir verdad, que murieron sus más recientes amistades.  Ahora se refugia en la cómoda soledad de sí mismo, donde no existen los adioses o las pérdidas. A falta de testigos, entonces, él graba en letras sus memorias, confiado de que una vez puesto en papel, lo que debe de recordarse queda grabado más allá de su propia memoria y podrá recurrir a esas líneas cuando sea menester. Isaac ha vivido tanto, que es mucho lo que ha tenido que escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer problema es que cargar un centenar de libros escritos por su propia mano requiere de elaborar muchas explicaciones para la gente entrometida, y es una tremenda complicación cuando se suele viajar tanto. Por eso, el sentido común le llevó a dejar sus memorias en el camino; se veía fascinado por la romántica idea de dejarlos al resguardo de cementerios, no hay ninguno donde no este sepultado un Isaac, así que precisamente en esa tumba cavaba hasta llegar al féretro y ahí, botando los clavos de la tapa de un palazo, y con perdón del inquilino, arrojaba tantos tomos como fuese necesario para aligerar su marcha. Luego, seguía su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ese modo quedaron fragmentos de la historia de Isaac Laquedem en Bogotá, Quito, Toledo, Miami, Estambul, Newcastle, Múnich, Tijuana y un centenar de ciudades más; menuda estrategia, si, a decir verdad, deliciosa ironía cuando se es un hombre que existe incapacitado para morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente el extraño descubrió Internet y su vida se simplificó significativamente, si es que en realidad la vida de Isaac Laquedem puede simplificarse de algún modo. Creó un blog en el ciberespacio y a él le confió el flujo de sus recuerdos; después creó otro cuando el anterior se saturó de memorias, y luego otro y otro hasta llegar a una colección de alias virtuales del que cada cual se derivaba una nueva colección de blogs, algunos en español, otros en italiano, latín, griego antiguo, chino mandarín, hebreo y etcétera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha habido muchas veces en las que se ha preguntado si en cada nuevo fragmento de su propia historia, en cada bloque revivido de sus memorias, él mismo no crea un alias para sentir que se está relacionando con alguien distinto a él. Se lo ha preguntado efectivamente, pero no suele esforzarse por encontrar algo que tenga sentido y le responda la pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón, hay por ahí al involuntario resguardo de un cadáver un libro escrito a pulso, con una caligrafía anticuada, que narra cómo hace mucho un extranjero llegó a las orillas del mediterráneo pidiendo con voz ahogada y un latín accidentado que se le vendiese un caballo. No hay nombres exactos, ni el nombre preciso de los lugares; pero cuenta que luego de una larga jornada de regateos entre mercaderes, el hombre montó a un famélico animal que no alcanzó a dar cuatro pasos antes de morir con evidente dolor, vomitando sangre por el hocico y derribando entre convulsiones a su jinete. Según cuenta, al hombre le cambiaron el caballo un par de veces y a los dos animales les ocurrió lo mismo cuando intentó cabalgarlos. Era el año 15 de nuestro señor, y para los aldeanos de aquella villa, no cabía ninguna duda de que estaban en presencia de un demonio que el mar había arrojado a sus costas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-301309336528717777?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/301309336528717777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=301309336528717777&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/301309336528717777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/301309336528717777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/02/el-extranjero.html' title='El extranjero'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-3679162839583073593</id><published>2010-01-05T14:56:00.001-08:00</published><updated>2010-04-19T15:53:03.911-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Sutra del derecho de réplica.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Recuerdo que a principios de este siglo, uno de los debates más intensos que gobernó el discurso social fue el llamado “derecho de réplica”, como una forma de dar respuesta a los bemoles de la libertad de expresión. La premisa inicial era que cualquier comunicador en prensa, radio o televisión, tenia derecho a expresar sus ideas con libertad, pero en este ejercicio se iban de por medio contenidos mediáticos que corrían el riesgo de atentar contra la integridad moral de grupos sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El debate en cuestión sugería, de origen, la existencia de un ombudsman que determinara qué contenidos eran apropiados para difundirse y cuáles no lo eran. La sugerencia fue como casi una ofensa para muchas editoriales, dado que parecía un eufemismo de la vieja censura que gobernó abiertamente los medios masivos de comunicación décadas atrás y que con mucho esfuerzo hemos abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día la censura aun se ejerce, pero dejo de ser una práctica abierta; eso, para algunos, es una ganancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contraargumento fue que los medios bien podrían regularse a si mismos, sin la necesidad de un tercer agente que ejerciera el papel de jurado. Sonaba efectivamente muy inocente la propuesta; fue entonces cuando salió la alternativa de promover la libertad de réplica: los medios, como difusores de contenidos, habrían de favorecer mecanismos para recibir retroalimentación de su público, ya no solamente al simple nivel de monitoreo de ratings, sino a la recepción de contrapropuestas, críticas u orientaciones se su público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta pareció agradar a muchos, sin embargo no se consolidó debido a que mediante un lento proceso de ensayo y error se buscaba las herramientas correctas para que pudiera haber dialogo entre el público y el aparato de televisión, o con el periódico, la revista o el receptor de radio; siendo éste último el que logró implementarlo con mayor eficacia gracias a las características únicas con las que ya contaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar de derecho de réplica implicaba mucho más que solamente recibir en la redacción de una revista las “cartas al editor”; era abrir la posibilidad de que el medio cambiara sus producciones a partir de los mensajes que le emitía el publico. Un diálogo, no un monólogo mediático, ni dos monólogos sincronizados entre el medio y su público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El objetivo en mente era que las masas regularan de manera activa el desempeño y calidad de los medios, abandonando el papel pasivo que hasta entonces venían ocupando. Es así cómo encontramos el segundo obstáculo por el que la propuesta no prosperó: el público, demasiado habituado a este rol concretamente receptivo, vio pasar oportunidades para opinar desde su agrado o desagrado acerca de los contenidos mediáticos que recibía,&amp;nbsp; porque no era costumbre que uno pudiera hacer contacto con la producción de un programa de televisión; la producción de un programa de televisión, de hecho, era algo cuya existencia no se conocía desde el asiento de un espectador promedio, mucho menos la posibilidad de decirle “eso que tu hiciste la semana pasada, no fue de mi agrado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ocurrió, sino hasta la consolidación de Internet y el surgimiento de la web 2.0, cuando las masas empezaron paulatinamente a ejercer un real ejercicio de réplica; y no solamente eso, sino a incidir directamente en el desempeño de los medios o hasta en la elaboración de las noticias. No es una novedad el que muchos comunicadores sondean Twitter o Facebook para conocer qué esta pasando en el mundo y depués escribir la nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intensión de web 2.0 fue involucrar al lector de sitios en internet en la elaboración de interfase y contenidos de los&amp;nbsp; mismos, convirtiendo los hipertextos en foros de discusión. De esta manera se ofrecieron incontables oportunidades para que la persona promedio difundiera su opinión respecto a una tremenda multiplicidad temas, compartiera comentarios y elaborara sus propios contenidos. Fue así como surgieron las redes sociales, blogs y microblogs: Facebook, Blogger, Twitter, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con ellos, sin pretenderlo, el derecho de réplica se volvió para las masas de clase media con acceso a Internet, un ejercicio cotidiano. ¿Cuál es el alcance de esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A finales del 2009, en la transmisión de un programa matutino de televisión abierta, el conductor titular dirigió una entrevista a una sexóloga, acerca de las diferencias entre “Orientación Sexual” y “Preferencia Sexual”. Frente a las referencias que la especialista proporcionaba acerca del modo en que no es viable elegir una orientación sexual, el conductor insistentemente preguntaba si la homosexualidad es un fenómeno normal. No obteniendo de su invitada la respuesta que esperaba, blandió apasionadamente argumentos tales como "la única manera de procrear y de reproducirse es a través de juntar a una hembra con un macho, eso es lo natural" o que&amp;nbsp; las prácticas homosexuales son signos de “demencia animal”. La entrevista terminó con una franca descalificación a la sexóloga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los días de navidad no hubo repercusión alguna. Ya empezado enero, cientos de usuarios de Internet en las redes sociales reaccionaron abruptamente en contra del conductor de televisión; el video de la entrevista se difundió a través del canal de videos por Internet YouTube y pór Facebook, y diversos usuarios de Twitter se unieron con sus comentarios al tema #estebanarcefueradelaire, para manifestar su petición de que el conductor salga del aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A dónde lleva esto?, ¿efectivamente las teledifusoras van a actuar en concordancia a lo que las voces de su público demandan? No hacerlo implicaría perder credibilidad ante las masas, la baja de los ratings y la consecuente pérdida de televidentes, radioescuchas o lectores, según sea el caso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los medios masivos de comunicación no aceptan una figura regulatoria, corren el peligro de desvirtuar su objetivo, que es proporcionar un producto consumible para su público. Todo medio de comunicación es, por definición, algo que existe porque otro atiende y consume su discurso; ese otro es, finalmente, un cliente, y no hay noticia cuando se enfatiza que la última palabra acerca de los contenidos que se producen, o la existencia misma del medio que los produce, es la suya.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-3679162839583073593?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/3679162839583073593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=3679162839583073593&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/3679162839583073593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/3679162839583073593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2010/01/sutra-del-derecho-de-replica.html' title='Sutra del derecho de réplica.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-6267429172190075518</id><published>2009-12-31T21:34:00.000-08:00</published><updated>2009-12-31T21:34:10.231-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>2010: el año en que sentamos cabeza</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Medio distraídos por la navidad, ni oportunidad tuvimos de ponernos alegres por la aprobación del matrimonio entre hombres y mujeres homosexuales. Este acontecimiento, que casi pudo arrastrar al soponcio a ciertos líderes ideológicos que no están de acuerdo con la noticia, da un giro al modo en que cientos de personas gays se planteaban su propio proyecto de vida: uno crece, consigue un trabajo, una pareja, forma una familia y etcétera; especialmente cuando se es heterosexual. Ya ves, todo cuanto dice el manual tradicional de cómo uno debe vivir, una versión sofisticada y aumentada del “nacer, crecer, reproducirse y morir”. ¿Qué implica hoy tener la posibilidad de contraer matrimonio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fundamentalmente eso, una posibilidad. Si anteriormente una mujer o un hombre gay no se casaban, era porque no podían; hoy si no se casan es porque eligieron no hacerlo. Es una diferencia sutil, pero importantísima cuando hablamos de existir en un contexto social que nos da o no los recursos necesarios para vivir plenamente. Pero, ¿quién no querría casarse, pudiendo hacerlo y habiendo encontrado a la persona adecuada?; las opiniones ciertamente se dividen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El matrimonio suele dar origen a instituciones importantísimas para el funcionamiento de nuestra sociedad, como la familia o el divorcio. Hace un par de días encontré en un periódico una entrevista que expresaban algo acerca de la tradición que envuelve el matrimonio, y me parece que tienen algo de razón: la mayor parte de los mexicanos hemos crecido tradicionalmente programados para un día casarnos; que si de blanco, que si la ceremonia en el jardín de la tía fulana. Hay muchas personas a las que esto de casarse les hace mucha ilusión; cuando una pareja da ese paso, la relación cobra un cariz de mayor seriedad y más compromiso social de mantenerse juntos; que en el caso de las parejas gay no es algo que nos venga nada mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por una parte, efectivamente muchas parejas del mismo sexo truenan al primer conflicto, o lo hacen desencantados cuando el enamoramiento ha terminado. Hasta ahora era exclusivo de las parejas heterosexuales el que las leyes impidieran que la pareja se disolviese fácilmente, desde el año que inicia este factor también incidirá en los matrimonios gay, quienes además&amp;nbsp; tendrán la posibilidad de compartir beneficios legales como el seguro social, la pensión o la posibilidad de compartir o heredar bienes. Son ventajas nada desdeñables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, opino que nuestra sociedad tiene al matrimonio tan sobrevalorado que solemos ponerlo por encima de la calidad de vida de quienes integran la relación, como sucede con algunas parejas heterosexuales, donde una vez surgida la violencia intradoméstica, la pareja permanece unida por no vulnerar la sagrada institución del matrimonio. Puede ser algo para pensarse. Hay quienes dicen que con el matrimonio inicia el tedio y la rutina, tu pareja empieza a tener menos detalles contigo o uno mismo comienza a verle seguro o segura en la relación y dejamos de echarle ganas. ¿Cómo sería tu relación de pareja si mañana te casaras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En términos generales, la relevancia del matrimonio estriba en que con él empieza la familia, y es precisamente ese un debate que para la sociedad mexicana queda todavía como una asignatura pendiente: ¿qué es la familia? Hasta hace poco, los programas de televisión, la mercadotecnia y las consejas de nuestros abuelitos nos hablaban de familias “funcionales” porque estaban compuestas de una mamá, un papá, uno o dos hijos (sí, de preferencia la parejita de hijos) y un perro. Hoy en día todos sabemos de familias sin el papá o sin la mamá, familias con dos mamás, sin hijos, con dos papás e incluso sin perro; y todas ellas funcionan. Entonces, ¿cómo es la familia ideal? Actualmente no estamos seguros de que algo como “la familia ideal” efectivamente exista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso carece de sentido afirmar que la existencia de los matrimonios entre personas homosexuales agreda o trastoque el modelo de familia, porque no hay tal modelo “único” de familia. Así como con las sexualidades, también entre las familias hay diversidad, y el matrimonio gay con sus hijos naturales o adoptados serán simplemente un modelo más de los muchos que hay cuando hablamos de familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre tanta diversidad, muy probablemente habrá también las parejas que no querrán casarse teniendo la alternativa de hacerlo, será lo adecuado si así lo deciden; la cuestión aquí es tener la alternativa. Para muchos o muchas hay un encanto especial en esto de permanecer en el noviazgo, que en lo absoluto suena a quedarse estancados: ser novios es recordar cada día que el otro está a lado de uno porque desea estar, sin imposiciones legales o sociales, es recordar tener de cuando en cuando un detalle que le haga enamorarse todavía más, y más si es aún posible. Lo mismo con ellos que con ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta en el tintero, seria considerar si lo que tu pareja y tú necesitan es efectivamente el matrimonio; si así es, ¿qué tal planearlo con tiempo para ir afinando la idea?, ¿habrá una ceremonia además de la firma en el registro civil?, si es así, piensen cómo se les antoja esa ceremonia: investiguen rituales nupciales en la nuestra u otras culturas e identifiquen cuál le queda más al estilo de pareja que son, a sus gustos, a sus fantasías, o inventen su propia ceremonia; contrario al cliché tradicional, no tiene que ser un evento multitudinario, ni costoso, o solemne, pero si puede ser todo lo especial, divertido u original que ustedes prefieran; finalmente, se trata de una fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso de las bodas resulta un excelente aderezo para la pareja; pero en ningún caso sirve como una medicina para tu relación. Si la intención es mejorar la forma en la que tu pareja y tú se relacionan, te recomiendo que lo piensen de nuevo y elijan otro momento para tomar esa decisión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tu relación cruza por un buen momento?, ¿ambas o ambos están pensando positivamente en el matrimonio?; si ambas fueron “si”, es el momento de empezar a hacer planes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-6267429172190075518?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/6267429172190075518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=6267429172190075518&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/6267429172190075518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/6267429172190075518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/12/2010-el-ano-en-que-sentamos-cabeza.html' title='2010: el año en que sentamos cabeza'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-1000651036419703652</id><published>2009-12-19T01:00:00.000-08:00</published><updated>2009-12-19T01:05:14.913-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Después de ver Ávatar</title><content type='html'>Vengo de ver &lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0499549/"&gt;Avatar, la película&lt;/a&gt; de James Cameron que, según los críticos, es un salto crucial en el modo de hacer películas animadas, y puede que películas en general. La vi, todas las escasas tres horas que dura, y no dejé de sentirme fascinado por su belleza visual, la música... y también hacerme algunas preguntas que todavía me trato de responder:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;¿Cuánta más tecnología necesitas para sentir que haces contacto con quienes dices amar?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Cuánto mide el esfuerzo que necesitas para VER a quienes amas, para en verdad TOCARLOS?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Cómo harías para que ellos sintieran que tu en verdad los estás viendo?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Compartirías la opinión de que la tecnología que inventamos solo es un paliativo ante los fragmentos de nuestra naturaleza a los que vamos renunciando?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿A qué fragmento de ti has renunciado?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué es lo que verdaderamente te hace falta?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Si puedes sentir tu mano como parte de tu cuerpo y no como una mano adherida al resto de lo que eres, ¿porque razón no te sientes tu parte de ese árbol, o de este viento?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Hay posibilidad de que existamos amputados del resto de cuanto nos rodea?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué tan lejos, que tan cerca, que tan parte eres de cuanto te rodea?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué es lo que a ti te rodea?, ¿hay montañas, árboles, viento, animales, personas?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Cómo sería sentir que formas parte de tanto?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Les escuchas?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Les has sentido oírte?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Seguirías temiendo a la muerte si supieras que eres, fuiste y siempre serás parte de este todo que te envuelve?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Temerías a lo desconocido?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Volverías en tu vida a sentir soledad alguna vez?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Cómo sentirías al universo si fueras un residente del cosmos, a veces de esta forma, a veces con otra?; ¿qué tal si mañana fueses flor, fruto, o una consciencia liberada?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Te das cuenta de cuánta eternidad has existido?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Cómo cambiaría el ritmo de tu vida a partir de saber toda tu eternidad?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué sería realmente lo importante?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Imaginas sentir que perteneces a cada rincón del universo, que eres familiar a cada ser vivo sobre esta Tierra?, ¿volverías a ser un forastero?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué eres; eres como dices llamarte, lo que sea que haces, cosmos, energía, un accidente en el universo o eres en ti un estadio de la evolución del cosmos, un paso delante de todo cuanto existe?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué tan lejos necesitas ir para apartarte suficientemente de la Naturaleza?, si la llevas contigo a donde vayas, en tus poros, en tu cabello, en tus células y en tu esencia.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Volverías a sentirte avergonzado de algo, si recordaras a cada instante el fragmento de universo que heredaste; el fragmento de infinitud que eres?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Cuándo fue la última vez que agradeciste a la Tierra que pisas el cobijo que te da?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Alguna vez pensaste que es la Tierra en que habitas la que te obsequia cada día esa caricia a la que tú sientes como un hogar?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Cómo se siente un hogar?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué le das a cambio al fragmento de Tierra al que llamas hogar?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Podría ser el cuidado que te da esta Tierra que pisas, similar al cuidado que una madre tiene por su cría?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Has sentido cómo te acaricia el viento; o recuerdas el tacto de una ola sobre tu piel?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Sientes, incluso, tus ojos al moverse leyendo estas líneas?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Sientes al aire cuando al inhalar lo invitas a cruzar tus fronteras?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Crees que entre tú y el mundo, en verdad existen fronteras?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Dónde empiezas tú y donde termino yo?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Cómo harías para que quienes amas sientan que contigo forman parte de una misma energía, o de una sola esencia?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Crees en el espíritu?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Llamarías hermana a una llanura?; ¿quizás a la espesura de un bosque?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Te parece absurdo?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Prefieres sentir que estas desconectado?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Llamarías padre al sol que te quita el frío?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Si creyeras en que no hay límites entre tu mano y una brizna de pasto atrapada entre tus dedos, te sentirías tan antiguo como un árbol; tan fuerte como una montaña?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Si sintieras al viento que inunda tu ser, desde tus pulmones hasta tus dedos, tu cabello, tus moléculas, reconocerías el poder de un tifón guarecido en tu interior?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Te has detenido a pensar qué sensación tiene de ti el universo?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Qué sienten por ti las aves?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Temerías a una cucaracha caminando por tu pecho?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Alguna vez le pediste al lugar al que llegas, el permiso para explorarlo?, ¿has sentido cuando ese lugar te permite estar?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Si supieras que no hay fronteras entre lo que eres y lo que yo soy, que eres de la misma materia y escancia que cualquier ser humano, reconocerías a Dios en ello?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Sufrirías del temor a Dios si vieras que tu, al igual que el árbol que esta más allá de tu ventana, que el viento, que la tierra, eres un componente esencial de Su ser?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Creerías en tu propia grandeza si creyeras en que de no haber existido tú, Dios existiría incompleto e inacabado?; ¿en que cualquier otro ser humano existiría incompleto e inacabado?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Proviniste de los dioses, creaste tus dioses, o eres parte de ellos?; ¿que necesitas para dejar de hablar de Dios como una tercera persona?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Al final de cuentas, de quién eres superior, o de qué?; ¿frente a qué eres inferior, si la grandeza del cosmos reside en tu misma existencia?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Nos sientes?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Notas cómo respiramos juntos?&lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Te das cuenta cuánto me necesitas, y a la vez la falta que me harías si no estuvieras?&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;Si ya la viste, quiza tu tengas algunas respuestas que obsequiarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/cRdxXPV9GNQ&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/cRdxXPV9GNQ&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-1000651036419703652?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/1000651036419703652/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=1000651036419703652&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/1000651036419703652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/1000651036419703652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/12/despues-de-ver-avatar.html' title='Después de ver Ávatar'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-8085757334723732049</id><published>2009-09-10T23:58:00.000-07:00</published><updated>2010-02-06T22:34:32.656-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interficciones'/><title type='text'>Cedric Sarthois, el inicio.</title><content type='html'>La noche habita dentro de estas cuatro paredes envueltas por la polilla y los años, el polvo, mis recuerdos y los murmullos de las sombras que se resisten a darle un lugar al silencio. Es nuestro secreto santuario, mío y de la noche, indistinguibles desde hace tantos años que estoy tan solo a minutos de perder la cuenta. Tanto tiempo, tanto cansancio. Para muchos, el correr de los años es una inexorable marcha hacia el final, en el que acaban los agobios, los esfuerzos, las sorpresas y solamente resta la paz. Llegado ese final uno, se dice, puede relajarse y fundirse con la más completa vastedad; te unes al cosmos y titilas al son de las estrellas, fluyes con la marea y te despiertas para resplandecer con las primeras llamas del alba. Llegado ese final eres noche, pero también eres amaneceres y cabalgas sobre los rayos del sol mientras el viento agita los prados para recibirte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros, si embargo, con el correr de los años marchamos a lo largo de sucesivos principios; una interminable cadena de inicios inconclusos que jamás alcanzan final alguno, simplemente se suceden uno después del anterior dando pie a consecuencias y efectos que jamás cesan. Quedas atrapado por cada palabra que pronunciaste en el pasado, cada paso, cada contacto, y sus repercusiones te persiguen no importando cuan lejos corras, a que mundo escapes o en que agujero te escondas. Tarde o temprano siempre habrá una consecuencia que te siga el rastro hasta dar contigo. Eso es el cansancio, la nula posibilidad de que mis responsabilidades, un día por clemencia de los dioses, lleguen a su fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los dioses han partido, y tuvieron a bien llevar su clemencia con ellos. Ahora estamos solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo estoy solo, en el sótano de esta casa a mitad de la nada. A veces el viento de la montaña arrastra hasta acá debajo algo del aire que escapa del bosque; el manto de nieve no logra extinguirlo del todo, y en las madrugadas los aromas más bien pareciera que repuntan. Esta casa fue otrora el refugio de paso de montañistas que probaban su suerte buscando llegar al pico de la montaña, pero a ultimas fechas la mala fama del lugar le ha restado la totalidad de sus habituales visitantes y nadie, en los meses más recientes, ha llamado a esta puerta solicitando el calor de una hoguera, una manta y algo humeante para beber. Tanto mejor. Creo que los espíritus del bosque se han esmerado mucho en aislar este pedazo de roca del resto del mundo, no entiendo la razón, pero tampoco me importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche roza sutilmente mis manos con su toque níveo, suave como una telaraña arrasada por la intemperie. Con las pocas semanas que llevo aquí ella ya ha parido más de un centenar de sombras que retozan entre mis libros y debajo de los muebles, entre mis piernas y por las paredes. De cuando en cuando las oigo triturar el cuerpo de alguna rata que se cuela entre la madera, pero se que no dejan restos; son excelentes cuando se trata de no dejar rastros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He bajado a este cuarto todo lo que me vincula con el mundo exterior y que he venido arrastrando conmigo a lo largo de los años; es decir, me encuentro rodeado por una infinidad de antigüedades. No necesito ninguna iluminación para saber que a mis espaldas está el primer hombre del Vitrubio que un viejo amigo pintó con un lápiz de deleznable calidad, sobre mí hay colgado un amuleto hecho de fragmentos de media docena de animales distintos que parece brillar ligeramente, pero es que las sombras evitan insistentemente su contacto. No es de extrañar. Cerca de mi mano hay un pequeño hatillo marrón con mis viejas runas de hueso, tendrán acaso trescientos o cuatrocientos años, pero el tratamiento con sangre las mantiene en un perfecto estado. Supongo que debajo de ellas continua estando aquella vieja carta con la que una mano de débil pulso me invitaba a pasar la noche en Clos – Luce, en el abril de hace muchos, muchos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los recuerdos pesan como una lápida; desearía poder dormir y que la inconsciencia me obsequiara unos momentos de nada, de una nada suave y cálida. Pero el sueño hace mucho que dejó de llamar a mi puerta y he de quedarme aquí, con los fantasmas de mi memoria doliéndome en cada poro de mi ser. Extraño a los míos, extraño mis hogares y me extraño a mí, por sobre todo, me extraño a mi; especialmente en estos tiempos en los que no se dónde termina mi piel y donde inicia la oscuridad, en los que no identifico distinciones entre el presente y lo pasado, o entre el porvenir y lo que ya ha sucedido una y otra vez. Si en algún momento me sentí vivo, su recuerdo no está ya conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al fin de esta noche obtendré paz; la tranquilidad derribará la puerta de esta casa y como un huracán irrumpirá en este santuario para devastarlo todo a su paso, haciendo girones mi noche y conduciéndome a mí al sitio donde reposan tantos y todos los recuerdos que he amado y que el paso del tiempo paulatinamente me llevó a olvidar. Mi verdugo me volverá un recuerdo y por fin, quizá con mi sangre en su boca, quizá con ella diseminada en el piso, podré descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una cita con mi última consecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hasta entonces me entregaré al placer morboso que por cuatro centurias he evitado con desesperada obstinación: recordaré, y dejaré la letra de mis recuerdos para pervivir a través de mi historia en páginas amarillentas que probablemente nadie encontrará. Pero eso es asunto del destino; mi nombre es Cedric Sarthois y nací en una noche de primavera de 1509.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-8085757334723732049?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/8085757334723732049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=8085757334723732049&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/8085757334723732049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/8085757334723732049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/09/cedric-sarthois-el-inicio.html' title='Cedric Sarthois, el inicio.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-7474471724979436791</id><published>2009-08-20T16:53:00.001-07:00</published><updated>2010-08-18T17:59:12.774-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del genero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras en exhibicion'/><title type='text'>Sutra de las brujas.</title><content type='html'>En uno de mis recuerdos más viejos mi mamá está sentada en la sala de mi casa, conmigo y trae un mazo de cartas en la mano. Una a una las va poniendo boca abajo, frente a mi y me pide con cada carta que pone que le diga el palo al que ésta pertenece, a veces solo me pide el color, en ocasiones incluso el número. Recuerdo que era una costumbre divertida porque constituían momentos familiares de gran calidad, ella me animaba a adivinar una carta más mientras ya sostenía en mano la siguiente. A veces sabía cuál era la que aguardaba en su otra mano y no la que ponía sobre la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día aún funciona, y si me enfoco jamás pierdo un volado. Es muy sencillo recordar lo que va a pasar cuando las probabilidades son de un tercio de posibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otro recuerdo donde estoy yo en la casa de mi bisabuela, una viejísima casa en la Nápoles con olor a antiguo y a semillas, porque en esa casa la comida era como la dieta de un pollo. La hermana de mi abuela, que entonces era mi profesora de kindergarten, me sentaba a la mesa de un comedor enorme y me plantaba enfrente un libro de cualquier cosa para que lo leyera. Apagaba entonces las luces y tomaba mi mano derecha para depositarla sobre las hojas abiertas, las yemas de mis dedos sobre las líneas y ella motivándome a empezar a leer mientras cubría mis ojos con un pañuelo que agredía a mi nariz con un perfume dulzón e insoportabe. Solo una vez funcionó esto de la lectura, todas las demás, que fueron muchas, constituyeron un rotundo fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún me acuerdo que mi éxito tenía que ver con una página de algún capítulo de la comedia de Dante, un renglón que hablaba de hombres sepultados de cabeza para todo cuanto restaba de la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera chica que me gustó durante la secundaria era una popular niña de ascendencia griega que podía hacer saltar un palillo de dientes con solo ponerlo sobre su mano. Lo colocaba en su palma y el mondadientes emprendía una frenética ejecución como si se tratara de un frijolito saltarín. Fué amor a primera vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Bosque de Chapultepec una mujer que decía haber nacido en las salas del mismísimo castillo me enseñó a leer las runas, en mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los mitos más importantes de África ubica a las mujeres como el primer vínculo con la esfera de lo divino y con la magia, ellas, se dice, son quienes tienen el poder de devolver a nuestro mundo material a los ancestros. Cuando uno muere y trasciende para convertirse en un ancestro guía de la tribu, debe buscar a una mujer encinta para que ella le ayude a volver a estar vivo. Si ella se lo permite, el ancestro regresa transmutado en el hijo de esa mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscando más atrás en nuestra memoria cultural, encontramos que las mujeres fueron las primeras que se encargaron de la chamba de ser sacerdote y guía; cuando un nuevo niño cruzaba el corredor que le apartará de una vez del mundo interior de su madre, son ellas quienes le limpian de todo lo material y espiritual que le estorba, para poder abrazarse a la vida; cosa que habrá en delante de hacer hasta el hartazgo. Cuidan los pasos de su desarrollo y le protegen a cada  momento de las influencias visibles e invisibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que una vez mi madre puso tijeras bajo mi almohada sin que yo supiera en que momento lo hizo. Al despertar me encontré con ellas, que eran marca barrilito, preguntándome cómo era que habían llegado ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestra historia cultural las brujas se han vuelto anatema desde que los hombres nos hicimos del control. El lejano momento en el que las mujeres de poder fueron fuente de la sabiduría humana se borró de los anales y no quedaron más que vestigios de su existencia; meras inferencias lógicas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el origen había una diosa, porque se trataba de la Tierra deificada, Gaia, a la que los hombres y mujeres le rendían culto esperando que a cambio les diera más frutos para el próximo año. Entre los humanos y la Tierra quedaron las mujeres como intermediarias del favor divino y el deseo de los humanos. Pero hubo hombres que desearon el poder e influencia que ellas tenían, querían para ellos las repercusiones lógicas que el ser dadoras de vida les brindaba como derechos de nacimiento, así que se dieron a la tarea de cuestionar su credibilidad y labor, y pusieron sacerdotes encima de las mujeres sabias, desterraron a Lilith e inventaron un ritual bautismal que remeda el acto de extraer al niño húmedo y asustado del útero materno. Ellos las fueron borrando a ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, la verdad, fue una estrategia bastante disfuncional, pero pensemos que el ser humano ambicioso suele padecer de una triste percepción de túnel; así que era mucho esperarse que en lugar de arrebatar el poder de ellas propusieran compartirlo. En fin, no eran muy listos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos las fueron borrando a ellas, y cuando surgía por aquí o por allá una nueva mujer sabia, las  enseñanzas patriarcales la transformaban en el objeto de la sospecha y el miedo: una bruja. Y bueno, todos conocemos el punto de ebullición social al que se quema una bruja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyB0TM6AYI/AAAAAAAAA7g/TbDcg1nIotE/s1600/Muertas.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyB0TM6AYI/AAAAAAAAA7g/TbDcg1nIotE/s320/Muertas.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Las brujas fueron entonces la desafortunada evolución de las mujeres de poder, de ellas que son en si mismas el conducto de la muerte hacia la vida. Desde entonces adoptaron conductas de ocultamiento si deseaban desarrollar su conocimiento, disfrazándose de hombres para acceder a los libros o internándose en un convento donde nadie las pudiese cuestionar en su búsqueda. Ir en pos del conocimiento es malo, especialmente cuando se es mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuenta un mito que tristemente no ha perdido del todo su vigencia, que en una tierra primigenia donde el hombre y la mujer vieron la luz por primera vez, existió un árbol de aspecto imponente, un tronco poderoso y unas ramas cuyo follaje ocultaba al mismísimo sol y creaba un pequeño ocaso donde usualmente pudieramos encontrar una humilde sombra. De este árbol nacían frutos hermosos, de aspecto delicioso y un aroma vivificante; se dice que jamás caían al suelo por muy maduros que llegan a estar, y se dice también que desde el principio de los tiempos estaba prohibido comer de ellos, era el árbol del conocimiento: Iggdrasill.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero un día llegó la primera mujer buscando alimentarse de este gran árbol y a escondidas de los dioses se hizo de uno de esos frutos y lo mordió, lo degustó con su paladar lentamente y lo tragó con suavidad sintiendo como la pulpa en su boca se volvía espuma que descendía por su garganta, trepaba por su olfato e inundaba con un extraño halo su ser de poro en poro, palmo a palmo. Se incorporó entonces, descubriendo se había apoyado en el tronco del árbol para resistirla vertiginosa sensación de que su mundo entero daba vueltas en torno a ella; y entendió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendió porqué no debía comer de aquél fruto, de porqué el no - saber evita las tristezas, pero también la felicidad, de quién era ella y cuál era su destino: el que ella quisiera. Y henchida de felicidad y con el sabor de la libertad en sus labios, fue a buscar al primer hombre para darle a probar del fruto del conocimiento. Y el primer hombre mordió el fruto y lo probó, y entonces él también entendió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber es un derecho de nacimiento de las mujeres en tanto que son seres humanos, y que la sociedad moderna se lo niega en distintas magnitudes porque, finalmente, modernidad no necesariamente implica avance, solo una deprimente y estática actualidad.  ¿Qué tanto se asemejan los tiempos modernos a los dias en que nuestros ancestros caminaron sobre esta tierra?, quiza han cambiado las formas de hacer, pero lo que hacemos y creemos hoy es lo mismo que se hizo y creyó hace centurias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mito artúrico también está la historia de un hombre que llega a ser muy grande bajo la instrucción de las mujeres que le rodean, y con su grandeza forja los cimientos de Camelot y guía a Arturo por lo avatares de su vida. Pero si bien la de Merlín es una historia de alguien que fue enseñado por mujeres, también hay historias donde hombres son los maestros de prominentes aprendices; sin embargo estas historias carecen del punch emocional que las otras si tienen. Finalmente la mujer como maestra  es un paralelismo del arquetipo de la mujer como madre, una figura dadora de vida, aún cuando la vida ya está ahí; cuando solo la modifica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es esto de las brujas: son mujeres que saben más que los demás y se les nota en la mirada, en su andar; poseen la seguridad de aquél (o aquella) que sabe cosas, pero son cautas. A veces fingen ser inseguras para no asustar, para que no las reconozcan. Hoy en día ya no las quemamos porque ha dejado de ser una práctica políticamente correcta y además el humo de la combustión contamina y dispara los imecas, pero se las descalifica y se les montan adjetivos humillantes con el objetivo de restarle credibilidad a sus palabras, peligrosidad a sus argumentos; sin embargo son mujeres de poder, tal como lo era Morgana, Juana de Arco, la Dama del Lago, Juana de Asbaje, Catalina de Medici, María Magdalena o Lilith. Seguirlas o condenarlas es una opción personal,  de cualquier manera  ellas continuarán existiendo  y esperando a que las busquen aquellos o aquellas que estén dispuestos a aprender a ver.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-7474471724979436791?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/7474471724979436791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=7474471724979436791&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7474471724979436791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7474471724979436791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/08/sutra-de-las-brujas.html' title='Sutra de las brujas.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyB0TM6AYI/AAAAAAAAA7g/TbDcg1nIotE/s72-c/Muertas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-2376521280222837390</id><published>2009-08-09T17:55:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:17:14.529-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Sutra de las ventanas rotas.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;La avenida Aztecas, en Coyoacán, es junto con Garibaldi la meca de los mariachis. Si te propones llevarle serenata a tu amorcito, o si ha llegado el cumpleaños de tu progenitora y quieres agasajarla al más puro estilo mexicano, en Aztecas vas a encontrarte con los más folclóricos exponentes del arte mariachista. O como sea que se diga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy caminaba por ahi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que hizo de mi caminata una experiencia más interesante fueron los puestos de pulgas y chácharas que abundaban en las aceras como suele ocurrir por aquí cada domingo a media tarde. En algunos casos debía de bajarme al arroyo vehicular porque los puestos sobre la acera bloqueaban el paso de los transeúntes. Y cuando no eran los puestos o los autos aparcados sobre la banqueta, eran los grupos de vecinos del barrio que bebían con camaradería la tercera o cuarta caguama del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminar por la avenida era, tristemente, como permanecer atrapado en un sanitario público, de esos que para donde voltees hay algo particularmente ilegible que leer. Aquí centenares de bandas callejeras han dejado su firma en zaguanes, bardas, postes y cortinas metálicas; uno llega a temer que si no avanza con la suficiente prisa, tambien acabara con un grafitti a cuestas. Y continuando con esta experiencia multisensorial, el mal olor de las alcantarillas y los botaderos de basura esquina a esquina hacen notar su portentosa presencia mientras el indigente esquizofrénico en turno hace lo suyo para camuflarse entre las bolsas, perros y los desperdicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno que otro par de ojos que te clava con fijeza su atención, una que otra ama de casa que como bólido se estrella contra uno para seguir su camino como si nada; caninos famélicos escapando del neumático de los autos y niños de barrigas tan redondas como el balón detrás del que corren a mitad de la calle crean un entorno de jolgorio post - apocalíptico; más grafitis, más basura, más borrachos en las esquinas y en los locales de refacciones y vulcanizadoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que de aquí nació la nada esperanzadora perspectiva ciberpunk.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intuyo que sabes ya para donde van mis ideas. Mientras caminaba por Aztecas no podía dejar de pensar en lo fea que era, o en lo triste que seria mi existencia si por infortunadas circunstancias me viera obligado a vivir por ahí. Todo tenia que ver con todo, cada elemento de ese escenario explicaba la inherente presencia de los demás, y al final, esa perversa armonía dejaba muy en claro que el barrio en mucho tiempo no habrá de cambiar; así es Aztecas, igual que otras muchas avenidas o barrios en la Ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años cayó en mis manos un libro llamado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No más ventanas rotas&lt;/span&gt;, en el que describían a detalle el efecto de una sola ventana rota sobre un barrio completo. Este libro surgió después de que un alcalde en Nueva York, un tal Rodolfo, por ahí del año 2000 pusiera en cintura a la ciudad. Lo que sea que eso signifique. La idea es que donde de inicio se deja rota una ventana, después hay dos; donde hay una casa descuidada, luego encuentras tres; donde hay una calle por la que da miedo cruzar, en breve tendrás el doble de ellas en el mismo barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerca de la avenida Aztecas, se me ocurre que todo empezó con un barrio de familias que recién se establecían en la ciudad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las colonias alrededor de esta avenida se conformaron con mucha gente de otros estados del pais que se quisieron establecer en lo que otrora era un territorio inhóspito: los pedregales. Antaño nadie creía que la vida civilizada pudiera darse por acá; no había más que piedra y nopales, serpientes, tlacuaches y ardillas para aventar para arriba. Esto es el rastro que dejó tras de sí la erupción del volcan Xitle, pero con todo, la gente se estableció entre las rocas y ocuparon grandes terrenos para levantar sus casas; frecuentemente ellos mismos armaban los muros, el piso, las habitaciones y demás. Fueron llegando más y más, era gente luchadora, y luego de algunas décadas se formó Santa Úrsula, Santo Domingo y alguna otra colonia cuyo nombre la encomendaba a cualquier otra entiddad divina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siguiendo el razonamiento de Rudolph Giuliani en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No más ventanas rotas, &lt;/span&gt;me atrevería a suponer que en aquel barrio un mal día alguien pensó que seria buena idea deshacerse de la basura simplemente dejándola en la esquina algunas cuadras hacia la avenida. Entonces esperó a que medianamente oscureciera, agarró sus tres o cuatro bolsas y las llevó como si nada a la calle; al cabo el servicio de limpia de la ciudad se haría cargo. Y así fue, media semana después las bolsas de basura dejaron de estar en aquella esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, los vecinos vieron que un día aparecieron unas bolsas de desperdicios en esa esquina, donde, de hecho, daba la casualidad de que no había una casa habitada sino un terreno bardeado. Entonces ellos tomaron a su vez sus bolsas y las llevaron para allá, al cabo que a nadie molestaban y estaban lejos de la puerta de sus casas. Así nació un bello y próspero botadero de basura. Los perros callejeros, que saben mucho de calles, tardaron muy poco en encontrar ese nuevo recurso que las buenas personas del barrio les habían proporcionado y se apresuraron a hincarle el diente; el problema es que ya las ratas del terreno baldío lo habían descubierto mucho antes y les dejaban la comida roída y ensalivada con sabor a rata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente las ratas se acostumbraron a esa buena vida y luuego de un comité democrático mandaron scouts a las casas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente los roedores encontraron más de eso en las casas aledañas al botadero y adquirieron las habilidades necesarias para convivir de buena fe y mejor apetito con los humanos. Para fortuna de su raza y género ratonil los vecinos que pasaban por esa esquina encontraron tan buena la idea de nada más sacar su basura de sus casas en lugar de aguardar el día y horario de los camiones recolectores de desechos, que los botaderos continuaron floreciendo por distintos puntos del barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces llegaron los borrachos. Hombres y a veces mujeres que no eran bien vistos en sus propias colonias porque bebían en las calles y causaban desmán, pero que en este barrio podían estar a su gusto pues nadie les importunaba; particularmente daba la impresión de que las zonas cercanas a los botaderos de basura a nadie les importaban, por lo que se quedaban un ratito a beber a gusto. Un ratito, una noche, una noche y hasta el medio día cuando se trataba de un fin de semana. En breve así, como club social, se fueron identificando entre ellos y reuniéndose los borrachos calllejeros cerca del botadero; de cualquier botadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las luces en las farolas se funden en las calles y se cambian cuando la gente solicita que así se haga, pero a nadie le importaba que se cambiaran las luminarias fundidas de los botaderos de basura; estaban todos ellos convenientemente lejos de la puerta de sus casas como para que alguien se preocupara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como en ese oscuro rinconcito de la colonia, o en ese otro, o en cualquiera de los muchos que a la postre surgieron, los que se emborrachaban dieron la bienvenida a los que traían sustancias mejores que la cerveza, y aunque muchos no hacían más que aferrarse a sus caguamas, algunos otros si campechaneaban alegremente entre la chela, la piedra, la mota y las jeringas. También llegaron los que habían robado a un vecino en el otro barrio, y los que decían que habían limpiado una casa completa en menos de media hora. Buenas historias las que se contaban entre sí los que frecuentaban la penumbra cerca del botadero, como compitiendo por quien se traía consigo el mejor alarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo los buenos vecinos dejaron de pasar por ahí, se daban la vuelta por el otro lado de la manzana para no tener que enfrentar espectáculos desagradables. Así, los meses pasaron, poquitos, hasta eso, y quienes se reunían en el botadero de basura descubrieron que les habían dejado el lugar nada más para ellos. Entonces concluyeron que ese era su lugar. Para entonces los hijos de los vecinos de las casas aledañas ya ubicaban el movimiento en el botadero más cercano y de cuando en cuando se daban su vuelta para compartir un chupe, a veces una fumada, un buen chiste o hasta un piquete. Nunca falta el aventado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces la gente del botadero declaro ése su territorio y se pusieron a ellos mismos un nombre como grupo, como banda. La banda del botadero de aquí, la banda del botadero de allá. Se les olvidó que si otrora nadie les molestaba era porque estaban cerca del sitio donde los vecinos tiraban su basura; asumieron que nadie se metía con ellos porque eran una banda, y se salieron del botadero para recorrer la colonia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el mensaje prevalecía con claridad: puedes hacer lo que quieras en los lugares que a nadie le importan. Y, ¿cómo identificas un sitio que a los vecinos no les importa?, bueno, si pasas frente a una casa que tiene el cristal de su ventana roto y cuando días después vuelves a pasar y esa ventana sigue igual, a nadie le importa esa casa. Reta a un compañero de tu banda para que rompa un cristal en la ventana de junto, o mejor aún, lleva tus latas y firma en la pared de esa casa. Una vez que sea tu territorio podrás seguir dejando tus huellas, quizá expresando tu enfado, tus ansiedades, tu frustración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No olvidemos que cuando se trata de colonias de migrantes, gente llegada de los estados fuera de la ciudad, el estrés y ansiedad con la que se vivía era mayúsculo: adáptate, sobrevive, pruébales que no fue un error venir a la ciudad. Y una vez que descubres que esa tensión la puedes echar fuera con una buena pinta, una ventana rota o hasta mediante algún que otro parroquiano maltratado, entonces tienes la clave. Uno se tarda poquito en descubrir que cuando dejamos huellas en nuestro territorio hacemos una muestra de poder, y cuando ejercemos el poder sobre nuestro territorio obtenemos la falsa sensación de pertenencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y ojala el etrés nada mas surgiera de haberte aventado una gran mudanza!, porque la verdad es que el mero hecho de vivir en la ciudad ya es una actividad estresante. No hace falta ser recien llegado de Momoxpan o Pénjamo para tener el impulso de sorrajarle un puntapié al vecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cosas marchan bien. Los vecinos a quienes antes no les importaba lo que ocurría una cuadras lejos de la puerta de su casa, ahora se agobian y caminan apretadito para llegar rápido; cruzan el portón, cierran la puerta a sus espaldas y suspiran aliviados. No se meten con nadie aunque las cosas más allá de su puerta se han vuelto peligrosas; pero no importa si de la puerta de su casa hacia el interior de ella todopermanece estando bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además se preguntan quién será el responsable de tanta inseguridad y delincuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, ahora no hay una casa deteriorada, sino toda una calle que exhibe una absurda multiplicidad de firmas y pictogramas que no le dicen nada a nadie que no pertenezca a la banda que los ha pintado, porque como microcultura, las bandas ya tienen sus códigos y referentes propios; algo así como su propio lenguaje que les distingue de los otros. Y eso esta bien, los grupos e incluso las bandas están bien cuando se desarrollan sintonizadas con la comunidad en la que surgen. En este relato ellos no tuvieron tanta suerte, le hicieron como pudieron porque, finalemnte, a nadie le importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como los vecinos ven que efectivamente a nadie le importa, ellos también riegan sus autos con manguera y sacan su basura a medio día mientras saludan a sus vecinos con simpatía. Tiran sus bolsas junto al árbol de la esquina que ya está más seco que el mismo asfalto de su calle y se devuelven a casa. No le temen a las bandas que juegan el juego del depredador en las calles, porque ya los conocen: son sus hijos, vecinos y sobrinos quienes las integran, y algún que otro agregado cultural. No son malos, es que son jóvenes. Y una vez racionalizado en sus cabecitas y completamente normalizada la situación, según su modo de ver, le siguen a su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ser humano a todo se acostumbra; somos capaces de terminar por ver normal cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este ánimo de tolerancia absoluta los vecinos se relajan a sus anchas, no hay temor ni respeto social. Estacionan el auto a medio centímetro del muro de su casa no'mas porque no pueden meterlo hasta la sala. Afuera hay mucha inseguridad, se repiten, y no se detienen a considerar que un peatón, quizá un niño, va a tener que bajarse de la banqueta para seguir su camino. Un día atropellan a una niña en la calle por caminar en el arroyo, pero a nadie le importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno en turno dirige, entonces, recursos al mantenimiento de las áreas comunes de los barrios, y de entre todas las alternativas selecciona las colonias más llamativas para hacer más trabajo ahí. Es decir, los barrios cuyos habitantes demandan mayor atención son los que reciben más recursos; pero hay barrios que a nadie le importan, ni a los propios vecinos que los habitan. A esos les destinan lo suficiente para limpiar un poco sus calles de la basura, pero será en la próxima administración que se les repararán las farolas rotas, las paredes rayadas, los desagües tapados. Claro, ese momento con la siguiente administtración ni llega, ni importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así la historia sigue ab infinitum, con una comunidad que no se preocupa de si misma. Impera la filosofía del "alguien se encargará", o el "mi casa es de la puerta de ésta para adentro"; no hay quien considere que el deterioro en las calles de su barrio se expande silencioso como un contagio, que no hay un punto demasiado lejano a la puerta de su casa y que, al final, el contagio cruza sin llamar a su puerta y arrastra dentro de casa a todos los que encuentra. Triste y aislada individualidad la que vivimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así termino. Empecé hablando de la avenida Aztecas y sin proponermelo y terminé hablando de mi ciudad completa. Así funciona, el todo es un reflejo de las partes y no solamente la suma de éstas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿También tu te has preguntado de donde salió la delincuencia?, ¿porqué no desaparece la corrupción en los distintos niveles de gobierno? Dime entonces si alguna vez has dado una mordida para ahorrarte un trámite; si no te has hecho cargo de tu basura o la has dejado caer a media calle; si te has evitado pagar el mantenimiento de tu edificio, barrio, ciudad o cualquiera de esos pequeños pecados que cotidianamente nos permitimos pensando que, al final, no importan. Detente un poco para reflexionar conmigo y cuéntame cuál es el área de esta ciudad que consideras tu casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-2376521280222837390?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/2376521280222837390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=2376521280222837390&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2376521280222837390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2376521280222837390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/08/sutra-de-las-ventanas-rotas.html' title='Sutra de las ventanas rotas.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-4046338119506839899</id><published>2009-05-06T23:18:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:17:17.555-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>El mito de la epidemia.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Me encuentro en la segunda semana de la epidemia por influenza que azota a México y sus alrededores. Por los primeros siete días de la crisis, la ciudad se envolvió en un aire dominguero que permanecía, independientemente de que fuese lunes o sábado. Una experiencia perturbadora cuando, siendo habitante de esta megalópolis, estas habituado o habituada a un caos vial, al constante ruido y a las personas que andan de un lado para otro siempre caminando de prisa, preocupados por llegar al sitio al que deben ir después de haber ido previamente a aquél al que en ese momento tan apresuradamente se dirigen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad de repente, por obra de la influenza, se quedó dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el letargo no se debió a que los habitantes de la Ciudad de México se quedaran tosiendo y moqueando en sus casas, sometidos por tremendas fiebres que les causaban un dolor agudo en sus músculos y articulaciones, no. La ciudad se quedó dormida porque las autoridades determinaron que para detener el incremento de casos de infección, las personas habrían de guardarse en casa, reduciendo el contacto con otras personas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paro general, de cines, escuelas, empresas, restaurantes y antros, fue una medida preventiva para evitar que este asunto de la epidemia pasara a mayores. Fue, sin duda, una medida sin precedentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale, que ya en el siglo pasado habían sucedido epidemias en México y las acciones a tomar habían sido similares, supongo. Sin embargo nadie, de entre las generaciones vivas durante estos acontecimientos, nadie tenía entre su experiencia personal un precedente para algo como esto. A la falta de precedentes en nuestras historias personales, se aúna detalle de que somos un pueblo especialmente suspicaz, que no confía en sus autoridades y que no suele dar ni cinco pesos por el gobierno que tenemos, o que mantenemos; se lo hayan ganado o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto causó el que, ante la obvia incertidumbre que se vive en casos de emergencia como este, donde en menor o mayor grado la vida de uno o la de sus seres queridos se encuentra en entredicho, surgieran teorías de lo más variopintas respecto al origen de la epidemia, del propio virus y, porqué no, del verdadero motivo subyacente tras las medidas adoptadas por las autoridades durante la emergencia sanitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personalmente, yo vivía con cierta angustia todo el proceso. El jueves a la media noche me llegó al celular la noticia de que aquél mismo viernes las escuelas no abrirían debido a una emergencia sanitaria. Me enteré que se trataba de una epidemia de influenza. Amaneció el viernes y fui a la clínica a ver mis pacientes; y en el camino de ida y en el de regreso, la expresión de la gente a mi alrededor denotaba que era de conocimiento común que algo no marchaba bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el metro, cuando alguien tosía, los demás le miraban con resentimiento y abrían más el espacio entre el interfecto y ellos, lo que en el vagón del metro más que un castigo, parecía ser alguna suerte de obsequio. Al toser ganabas 30 centímetros liberados de espacio vital, si estornudabas, 50. No importaba si la tos o el estornudo eran reales o, como comprobé yo mismo más tarde, fingidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cubrebocas se fueron materializando paulatinamente en el rostro de las personas; cada día más presentes para donde fuese que uno volteara: verdes, blancos, azules. Al final de la primera semana ya podía verse cobrebocas rosas, negros y de diseños más creativos. La epidemia había impuesto una nueva moda sobre las expresiones urbanas, en más de un sentido. Irónicamente, conforme había más cubrebocas en las calles, la gente en el trabajo o en sus casas más hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata, decían algunos, de una cortina de humo levantada para evitar que nos demos cuenta (nosotros, el pueblo) de los prestamos que estuvo México recibiendo del Banco Mundial y que nos van a endeudar más, todavía. Ya no seremos dueños ni del salario que vamos a recibir el año que viene, agregaban. Otros también argumentaban que era un engaño de nuestro gobierno para sacar ventaja en estos tiempos previos a la temporada de elecciones; engaño con el que Estados Unidos, España y Francia se habían coludido. Para unos el virus se escapó de un laboratorio; para otros, los narcos lo soltaron para declararle la guerra al presidente Felipe Calderón y demostrarle su poder. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho es que a mi me había dado influenza una semana antes a que el jaleo empezara y lo había pasado mal una semana completa, pero no me morí. Eso último, particularmente, puedo probarlo. Estaba un poco más tranquilo, sabiéndome resistente a alguna de las influenzas que merodeaban en las calles, ya fuera la A, la B o la C; vayan ustedes a saber. Y con tranquilidad fui dándome cuenta de lo que estaba sucediendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana todo se veía con asombrosa claridad, se trataba de una antigua estrategia que ha seguido al desarrollo de las civilizaciones desde el inicio de nuestros tiempos. Sucedió en Roma, sucedió en Nueva York e incluso es descrito a detalle en la novela 1984 (donde sale el Big Brother original) de Orwell. La táctica es mantener en shock a la población para que ésta sea obediente a sus gobernantes. Hay casos de esto en Sudamérica y Centroamérica, esto de la epidemia fantasma era uno más de una larga serie de estrategias de control masivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba hecho. ¡Todo encajaba perfectamente! De hecho, semanas antes habían cortado el suministro de agua en la ciudad, dizque para arreglar el sistema de aprovisionamiento. Era parte de mantener el shock.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces llegó mi hermana. Ella es ingeniera biónica, pero trabaja como biomédica en varios hospitales; le conté mi hallazgo y le explique una a una las evidencias que había encontrado y que confirmaban que no existía tal epidemia. Capté su interés de inmediato, me escuchó con atención, casi boquiabierta, y al terminar mi exposición ella me dijo con su natural diplomacia, que estaba muy bien mi teoría, pero que lamentablemente de los hospitales de los que ella venía si había gente con influenza que se estaba muriendo, y que era mucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por dignidad, yo me quede callado y ya no dije más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más interesante de todo, sin embargo, fue el cómo me sentí mientras hilvanaba mi teoría de la conspiración. Antes de intercambiar pareceres con un amigo al respecto, antes de empezar a conjeturar acerca de las malas intenciones de rostros que jamás he visto en persona, yo me sentía ansioso, francamente tenía miedo. Es duro pensar que tu destino está en las “manos” de una entidad que ni siquiera pertenece al mismo reino natural que uno; es más, que por ser virus tienen para ellos solitos su propio reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros tenemos que compartir el nuestro con los perros chihuahua, los zopilotes y hasta con los diputados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba ansioso debido a la incertidumbre de estar viviendo una crisis; el miedo de no saber ni entender lo que esta pasando, la impotencia de no tener mi futuro cabalmente bajo mi control. Entonces me fabriqué una teoría que me explicaba lo que pasaba, le ponía un rostro a los villanos de esta historia e incluso los humanizaba, y me daba un porqué. De inmediato mi ansiedad bajó para ceder su lugar a una pacífica tranquilidad: “esto también pasará”, pensé. Acto seguido busqué compartirla, quizá no tanto por generosidad, sino para confirmarla mediante la aprobación de otras personas. Ahí fue donde la cosa chafeó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si mi teoría le hubiese parecido buena a mi hermana, y no me la hubiera echado abajo, ni ella ni los tres siguientes a quienes se las hubiera explicado, yo habría terminado seguro de que este trocito del universo efectivamente funcionaba de esa manera. Así es como hoy en día construimos mitos; exactamente como lo hicieron los primeros seres humanos sobre la faz de la tierra y por las mismas razones: para sacudirnos la incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjenme tomar un respiro. No afirmo ni insinúo siquiera que las teorías de la conspiración sean falsas o carezcan de fundamento. Especialmente, sigo creyendo que existen prácticas políticas que se basan en la teoría del shock, como lo sucedido en Nueva York. Pero por lo que respecta a la epidemia que aún permanece flotando en la atmosfera de mi ciudad, no tengo en realidad evidencias para afirmar que se trate de un complot contra el pueblo mexicano, o contra la aldea global; finalmente estamos todos conectados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco tengo pruebas de que la OMS exista, ni la ONU, ni me consta tampoco que lo que yo llamo Canadá no sea una extensión de alguna otra nación; o que mi país mismo sea parte de otro y yo viva en una región restringida donde se pone en marcha un experimento socio – demográfico. Ya le paro, el hecho es que si jugamos con la duda, podemos cruzar la línea que separa la cordura de la psicosis. Toda teoría de la conspiración tiene su límite desde los criterios de la pragmática, de lo que me es práctico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por eso hay que dejar de cuestionar a los gobiernos? No, por favor. Es solo que si vivimos en la era de la información, lo más sensato es aprovechar las herramientas que nuestra civilización pone a nuestro alcance para entender como funciona el mundo del que formamos parte, insisto, el mundo que tanto tenemos, como mantenemos. Si pensamos que la epidemia es una mascarada que sirve para distraernos de los préstamos que recibimos del extranjero, estamos asumiendo que recibir préstamos es económicamente nocivo para nosotros a corto plazo y que solamente México y paisitos como el nuestro reciben préstamos del Banco Mundial. Podríamos pensar que, básicamente el Banco Mundial fue hecho para endeudar a México y alguna que otra nación así de ingenua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La opción sería zambullirse en sitios de internet que expliquen cómo opera la economía internacional, prestar atención a los analistas, leer alguna revista del tema, consultar algún libro; las alternativas son muchas. Si no nos detenemos para nutrir la información de la que contamos antes de emitir un juicio, lo que digamos sólo será una colección de conjeturas. De hecho, dicen que a nivel de economía o política internacional todo argumento es más o menos también una conjetura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que entre los distintos tipos conjeturas, hay niveles. Las hay bien informadas y hay las que de plano, así de la nada, nos las sacamos de la manga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi no se me ocurrió eso. Necesitaba de una explicación que me redujera mi ansiedad frente la crisis y me inventé una que me dejaba satisfecho, busqué unas cuantas evidencias para mi argumento y con las primeras que encontré, que encajaban con lo que yo buscaba, me detuve. No investigué ni profundicé más. Finalmente la meta era sentir que entendía lo que estaba sucediendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el ser humano era peludo y recolector de frutos, nómada y todavía no se había sindicalizado, sentía una similar ansiedad frente al trueno, los terremotos y las inundaciones. Se inventó entonces explicaciones que tuvieran un sentido y buscó tantitas evidencias que le ratificaban que sus conjeturas eran correctas, las compartió con sus compañeros de la tribu y cuando éstos las aceptaron se volvieron Las Explicaciones de la cosa en cuestión. La ansiedad entonces desaparecía, porque el mito les hacía sentir que entendían, que podían predecir el desenlace y que podían recuperar cierto grado de control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy no le tememos al trueno, pero si a los asaltos; ya entendemos bien los terremotos, pero no las recesiones económicas; no nos agobian tanto las inundaciones, pero aún somos poca cosa frente a las epidemias. Somos tan seres humanos como nuestros ancestros y no hemos perdido nuestra capacidad y necesidad de generar mitos, ya sea que les llamemos leyendas urbanas, teorías de la conspiración o como sea. Cualquier mito es una versión válida de la realidad, pero hace referencia sólo a una parte de ella. ¿A que parte?, eso es lo interesante de los mitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier mito guarda en sí una parte de la verdad que retrata eficientemente al mundo; a veces es un pequeño fragmento del mito el que le atina a la realidad, a veces es la totalidad del mito la que lo hace. Hasta que no sepamos en qué grado el mito es en sí mismo una verdad, lo mejor es ser cautelosos y recordar que hasta no contar con la información completa, lo que tenemos en nuestras manos es simplemente una conjetura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni modo, vivir con incertidumbre no es tan malo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-4046338119506839899?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/4046338119506839899/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=4046338119506839899&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4046338119506839899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4046338119506839899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/05/el-mito-de-la-epidemia.html' title='El mito de la epidemia.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-7736543785372508438</id><published>2009-04-25T20:00:00.000-07:00</published><updated>2010-07-20T11:14:29.792-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Sutra de la religión.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXndzhkImI/AAAAAAAAA6M/17IVsaYW_gU/s1600/LGIM0008.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXndzhkImI/AAAAAAAAA6M/17IVsaYW_gU/s320/LGIM0008.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En la última semana y en discusiones diferentes he condenado vehementemente a la religión y también la he defendido de manera igualmente apasionada. Quien me hubiera visto en ambos momentos, con mucha probabilidad podría concluir de mí que estoy loco, que no me pongo de acuerdo conmigo mismo o que, francamente, sufro de un peculiar trastorno bipolar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho dice y repite la vox populi acerca de que no hay cosa que sea más humana que la contradicción; yo difiero. Creo que el ser humano difícilmente se contradice a sí mismo, solo que a veces obviamos la idea que va en medio de las oras dos que parecen sostener significados contradictorios. Creo que entre dos ideas siempre cabe una tercera que las conecta, y entre condenar la religión y defenderla, lo que sigue es la tercera idea que le da sentido a esta contradicción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los temas que desde hace décadas me ha parecido de entre los más apasionantes es ese: ¿por qué la gente cree?, ¿de dónde surgen estas  estructuras ideológicas tan bien elaboradas y quien se encarga de darles esa coherencia?, ¿quién las patrocina?, ¿por qué es tan necesaria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo enunciar al menos dos perspectivas del surgimiento de las religiones, una de ellas, y quizá la menos relevante, tiene que ver con los eternos mecanismos de poder: cuando sucedió que los antiquísimos grupos humanos se estratificaron hace mucho tiempo, antes del surgimiento de las primeras ciudades, de las primeras guerras y de las culturas ancestrales de las que somos hoy sus herederos, los hombres y mujeres se organizaron en los de abajo y los de arriba, o sea,  los que regían y los que seguían órdenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la postre, esta organización resultó ser bastante funcional porque permitía que quienes tenían mayor experiencia tomasen las decisiones relevantes para la comunidad a partir de su sabiduría, asumiendo, además, la responsabilidad de los errores que devinieran de un juicio mal tomado. Resultó funcional porque le permitía al resto de la población desafanarse de las preocupaciones de encontrar la solución más acertada, de tener que responsabilizarse por las grandes consecuencias y de tener que entregar su paz intelectual y espiritual al bienestar de la comunidad. Los de arriba tomaban las decisiones y los de abajo las ejecutaban. Incluso en ese entonces ya existía el triste consuelo de quien podía decir: “sólo seguía órdenes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, estar arriba o abajo implicaba beneficios, además de las responsabilidades. A quienes tomaban las decisiones sobre la vida de la comunidad, les era permitido no realizar las agotadoras labores físicas de recolección de alimentos o cacería de animales, de construcción o defensa de la tribu, sin embargo tenían para sí los hogares más cercanos al fuego de la comunidad y la protección de sus guerreros. Quienes ejecutaban las decisiones eran libres de ir y venir a su antojo, podían permitirse un pensamiento más individualista y el futuro de la comunidad no tenía que quitarles el sueño; la estabilidad de sus vidas dependía del círculo de ancianos o quienes fueran que tomaran las riendas del grupo en sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta armonía prehistórica duró justo las generaciones para las que constituyó una novedad, cuando dejó de ser una “buena idea”, para volverse parte del “orden natural” de las cosas, cuando empezó a darse por hecho que alguien debía mandar y alguien ser mandado, los antiguos hombres y mujeres olvidaron que la distribución del poder tenía su sentido y razón de ser. Así que, viendo las ventajas que tenía el tomar las decisiones del grupo, algunos de los de abajo desearon para sí el lugar de quienes estaban arriba y lucharon con sus armas y fuerza física para derribarlos y usurpar sus puestos. La inestabilidad expulsó la armonía de esas antiguas comunidades y la necesidad de volver a ella disparó el ingenio propio de los seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes hasta ahora dedicaron su vida a la caza o al combate de las otras comunidades que a veces tenían intensiones invasoras, eran muy jóvenes todavía para contar con una experiencia de vida necesaria. El lugar de gobierno, por eso era mantenido por los más ancianos, los que además habían ya vivido lo suficiente como para ahora dedicarse día a día al bienestar del grupo. Dejar que los papeles se invirtieran ponía en riesgo la subsistencia de la comunidad al diluir los círculos de sabiduría; pero los ancianos no eran ya los hombres fuertes que fueron antaño, sus brazos se habían vuelto débiles y sus piernas ya no contaban con su antigua firmeza, no podrían defenderse encarando frontalmente a sus adversarios. Su fuerza era su sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, al ser ellos los árbitros absolutos de la comunidad, debieron sacarse de la manga un árbitro superior a ellos, que les cobijara bajo el manto de una ley incuestionable, desde una autoridad incuestionable. Subieron entonces a la montaña más alta y al bajar trajeron consigo las nuevas leyes que entidades superiores les habían dictado en, por dar un ejemplo, un par de tablas con caracteres grabados en fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inventaron así la religión, como una manera de traer orden a la comunidad manteniendo abajo a los de abajo y arriba a los de arriba; así, quien estuviese en desacuerdo habría de aguantarse porque eran los dioses los que mandaban ahora, no los  ancianos del grupo, y cualquier detractor de sus leyes divinas habría de someterse al juicio de sus poderes invisibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es que la idea resultó tan buena que varias generaciones después, resultó que para estar arriba bastaba saberte  todo el rollo de las leyes divinas y el discurso de los que ya no eran los sabios de la comunidad, sino sus sacerdotes. El alto círculo de los que gobernaban perdieron su capacidad de gobernar, al ser más estudiosos de lo divino que de la sabiduría cotidiana,  y se hizo necesario generar otro gobierno que tomara las decisiones del grupo bajo la supervisión de los sacerdotes, quienes seguían siendo los embajadores del dios o los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir,  la creación de todo un sistema burocrático de creencias en torno a lo divino se confirmó como un efectivo yugo sobre la comunidad; en inicio tenía sentido y resultó de utilidad, pero al paso del tiempo se volvió en el recurso de unos cuantos para mantenerse en la cima de una estructura de poder. La fe, sin embargo, hacía tiempo que existía, la religión, entonces, se tejió en torno a ella, justificándose mediante ella para crear leyes que los miembros del grupo acataran sin chistar. De entonces hasta nuestros tiempos, la fórmula funciona y no parece haber razones para que el ser humano vaya a abandonarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es una perspectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro punto de vista es mil veces más cotidiano. Esto de vivir resulta tan complejo que a nadie le molestaría que le echaran un poco la mano con su día a día; ¿de quién estoy hablando?, de cualquier ser humano que se considere como un ser tan físico como espiritual, como social, como mental. Somos tanto y tan todo el tiempo que a veces sentimos como que no podemos encargarnos de todas las esferas que nuestra vida abarca, y la religión es la promesa latente de que, al menos en lo espiritual, no habremos de preocuparnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La religión ayuda a hombres y mujeres con buena parte de su necesidad trascendencia, de la que, según Maslow, no podrían hacerse cargo sino hasta ver satisfechas todas las otras necesidades que están en la base de la pirámide que él dibujó para hacerse famoso. Según él, no pensaremos en educarnos si no tenemos los alimentos suficientes para subsistir y un techo para cubrirnos de los elementos, no se nos va a ocurrir tener mayor repercusión en la sociedad si no somos primero objeto del afecto de alguien, y así, en general, no vamos a quemar energía preocupándonos en que va a ser de nosotros luego de que nos muramos si las otras necesidades, más relevantes para sobrevivir de aquí a que anochezca, no las tengo resueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero que no alcance a preocuparme por mi trascendencia, porque aún debo de ver qué como mañana, no significa que no me preocupe por lo que dejaré una vez que muera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí entra la religión: me permite satisfacer una necesidad que de otra manera no alcanzaría a cumplir, y digo alcanzar intencionalmente dado que es la necesidad más elevada. La religión vuelve accesible la trascendencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, si volteas a tu alrededor verás que quienes cuestionan a la iglesia y buscan una ideología desapegada de las estructuras religiosas no son parias sin hogar persiguiendo un perro callejero para hacerse del almuerzo para este martes; nop, el pensamiento “libre” es un lujo propio de quienes tienen comida, techo, entretenimiento, una educación y esas necesidades que Maslow ubica en la parte baja y media de su pirámide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La religión y la iglesia proveen entonces a quienes no pueden hacerlo por sí mismos de un encuadre moral, cosmogónico y afectivo para sobrevivir su cotidianidad; es un bálsamo y una cura, el clavo ardiendo que crea la fantasía de que su pirámide personal ya está completamente satisfecha, con todas las necesidades posibles ya cumplidas: ¿que importa ser infeliz si cuando muera me iré al cielo?, ¿qué importa no tener un techo si ya es mío el paraíso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece incongruente que en la misma semana alguien como yo condene la religión y en seguida la defienda, pero creo que desde la perspectiva de una estructura de control social, la religión es una asombrosa obra de ingeniería social que despierta mi admiración por la inteligencia que subyace detrás de ese edificio ideológico, y mi rechazo por someter a un pueblo a una vida sin posibilidades para fortalecer una independencia individual: fomenta la subyugación, el autorechazo y la intolerancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y también creo que para muchos es el único recurso para sentir que su vida tiene sentido y les da acceso a este arbitro supremo que un día vendrá a su rescate, aunque su razón les diga que ese día milagroso jamás llegará. La religión les permite mantener la esperanza en una sucesión de días donde cada cual parece ser peor que el anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A decir verdad, creo que es muy cómodo para alguien como yo cuestionar el apego de otros a su religión; cuando veo que mis necesidades están satisfechas y puedo dame el lujo de sentarme ociosamente a masticar mis experiencias para producir una reflexión de cuatro cuartillas en una sola sentada, bien puedo darme a la tarea de cuestionar lo que sea y generar mis propias ideas; pero otra cosa bien distinta sería si tuviera que sentarme con la cabeza entre las manos, devanándome los sesos para ingeniar cómo conseguiré el alimento de esta semana.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-7736543785372508438?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/7736543785372508438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=7736543785372508438&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7736543785372508438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7736543785372508438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/04/sutra-de-la-religion.html' title='Sutra de la religión.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXndzhkImI/AAAAAAAAA6M/17IVsaYW_gU/s72-c/LGIM0008.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-3136920227360492005</id><published>2009-04-04T11:29:00.000-07:00</published><updated>2010-02-06T22:31:54.736-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interficciones'/><title type='text'>La canica.</title><content type='html'>Este sitio en la red es en realidad un lugar donde yacen mis recuerdos colgando de los muros, mis pensamientos se agolpan en largos libreros de cuantiosos estantes, mis experiencias  flotan a la deriva en una atmósfera impregnada de aromas erráticos y la noche se anuncia estrellada más allá de la ventana. Este lugar es una torre que germinó en una montaña a cuyas faldas se extiende un bosque crepuscular; su puerta es de la madera apolillada de un roble viejo, apolillada, azotada por los elementos y con una aldaba decorada con herrumbre que en su juventud colgaba de la verja fina de un fastuoso cementerio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abierta la puerta se ingresa a un pasillo que se desarrolla en espiral y es ascendente, en su longitud hay alguna antorcha encendida que alumbra el camino cada seis o siete escalones, mientras al costado ventanas esporádicas muestran unas veces la pared árida de la montaña y otras veces el verde hambriento del bosque negro. El ascenso es agotador gracias a los cuantiosos escalones y al frío que entumece y aletarga las articulaciones; el fuego en las antorchas sirve para enfatizar las nubes de vaho que se escapan de los labios. Una música suave desciende escaleras adelante, un aullido seco asciende desde la espesura del bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta torre es un santuario. Al final de las escaleras una puerta menos imponente que la anterior está entreabierta, dejando escapar una cálida luz ámbar e indescifrables olores que saludan al olfato; tiene la estatura de una persona. El más ligero toque de la mano la hace girar sobre sus bisagras inesperadamente discretas; no hay quejido ni rechinar alguno al abrir el paso. Se avanza un par de metros adelante  y un estrecho pasillo se proyecta en movimiento nuevamente circular. Hay otra ventana al fondo, desde la que se ven juntos la pendiente montañosa y la majestuosidad del bosque, el viento se cuela trayendo humedades de ríos fluviales que se esconden a la mirada. La noche continúa siendo el encuadre allende los muros de la torre, la Luna su regente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andando, el muro a la derecha deja de ser de roca sólida para volverse tablas transversales de madera, se trata de estantes donde el polvo se agolpa túmulos que guardan la memoria de los años, tal vez de los siglos.  Hay pergaminos enrollados en torno a sí mismos y libros voluminosos que guardan historias complejas en su silencio añoso. Colores ocres, desdibujados por el tiempo; su tacto es aterciopelado y templado, sus empastados suaves como la piel humana. Hay en algunos lomos cicatrices discretas de existencias ulteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa  el camino en círculos contiguos que se van reduciendo. En breve también el  muro de la izquierda se ha vuelto estantes que, como sus pares, se elevan uno después de otro, muchos metros por encima del suelo. Crecen los aromas: algunos de ellos continúan siendo de inciensos ardiendo en invisibles pebeteros, otros recuerdan a una frazada tibia, a sudores mezclados, a cercanías, a adrenalinas y miedo, a nostalgia, a hoguera, a un lecho compartido o a una despedida. Algunos dan ganas de reír al percibirlos, otros arrancan un suspiro cuando se desvanecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, si uno alarga los brazos a los costados, puede tocar con la punta de los dedos el lomo de gran cantidad de volúmenes, cálidos y suaves al paso de las yemas. El polvo cada vez es menor, y llega incluso a desaparecer cuando se ha andado lo suficiente, siempre en círculos como la espiral de un caracol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final hay una estancia oval con un viejo escritorio en el centro, más un altar ennegrecido que mobiliario de oficina. Hay en él, compitiendo en estatura, tres columnas de libros que el desparpajo cultivó, la mayoría de ellos con la cinta que separa alguna determinada página cayendo exangüe hacia un lado cualquiera. Candelabros despiden su luz por doquier y una luz ámbar de flamas que danzan al sentir la menor proximidad, como una mascota que le pide solícitamente algo de alimento a su amo. Hay cuadros colgando de los libreros donde no hay la presencia de los libros, y la imagen de cada uno parece mutar con la danza de los candelabros; parecen moverse, parecen tener vida como esas antiguas películas de cinemascope.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este santuario es mi blog, y en el escritorio viejo de madera seca hay un libro abierto de páginas amarillentas que con caligrafía estilizada no deja de escribirse a sí mismo, o tal vez es obra de la mano silente de un artífice invisible. Cerca del escritorio la música se intensifica, los aromas son más de sándalos ardiendo y esencia de bosque; la calidez es más reconfortante. Hay una silla con descansabrazos envueltos en piel y un respaldo alto que parecen ser una invitación latente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera de aquél lugar, que en realidad es una torre, que es un santuario, que es un blog, en el bosque se dice que caza una bestia hambrienta. Pocos la han visto y han vuelto para contar su aventura: un felino, dicen, de grandes proporciones y colmillos largos como dagas. Cuentan que caza leñadores y criaturas del bosque, y que en raras ocasiones cruza los límites del último árbol para romper el tedio de su dieta salvaje mediante algún que otro aldeano civilizado. La criatura no entiende razón ni conoce moral, pero la leyenda dice que es poseedora de un intelecto perverso. Dicen que una vez fue un hombre, pero habiendo sucumbido a sus demonios interiores aquél ser ya no lo es más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La montaña es habitada por un anciano. Cuenta la gente que en muy contadas ocasiones desciende a las faldas de la montaña para internarse en el bosque y discutir largamente con la bestia que ahí habita. Dicen que el idioma mediante el que ambos conversan es una lengua de la que el tiempo mismo se ha olvidado. Aquél anciano periódicamente visita la aldea en los límites del bosque para cambiar pan por sabiduría, y vino por encantamientos. Los aldeanos desconfían de él, pero cada luna nueva le esperan para recibir su consejo y bendiciones para sus cosechas. Permanece ahí, en la plaza donde está el poso y parte de vuelta a su montaña una vez que despunta el alba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que hubo un tiempo en que el anciano fue un hombre, que vivió entre los aldeanos y que cultivaba en sus campos, pero una noche sin luna partió rumbo a la montaña para no volver en mucho, mucho tiempo. Cuando regresó por primera vez, hacía tiempo que quienes le conocieron habían ya muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente sabe que en la montaña hay una torre, y se dice que en ella habita un niño. Nadie sabe quién es su madre ni el modo azaroso en que llegó ahí, pero cuentan que en ocasiones toma el sendero que desciende hasta la aldea y juega con los otros niños, y con los adultos, y con los ancianos y las bestias. Cuentan que suele jugar a cambiarse de piel, por eso a veces es difícil reconocerlo, y que en sus juegos y en sus bromas los aldeanos terminan viendo cosas que no deseaban ver. Ellos gustarían de alejarse del niño, pero en verdad es difícil reconocer cuando se trata de él; así de bueno es cambiándose de piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una canica de cristal olvidada entre las baldosas de la base del poso en la plaza de la aldea, lleva muchas noches ahí, pero nadie se atreve a levantarla. En ella, adentro de ella, se ve una montaña donde una torre germinó por encima de la sobra de un bosque crepuscular, y cerca de los límites del bosque hay una aldea con una plaza, con un poso y debajo una canica que un niño dejó olvidada entre sus baldosas. Esa canica es un pensamiento, y ese pensamiento soy yo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-3136920227360492005?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/3136920227360492005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=3136920227360492005&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/3136920227360492005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/3136920227360492005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/04/la-canica.html' title='La canica.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-1627127546465890566</id><published>2009-04-04T10:46:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:18:41.730-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras en exhibicion'/><title type='text'>Sutra de mí mismo.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Erase una vez un niño pequeño, una insignificante criatura de ocho años que se sentó un día de su vida y se puso a planear. Aquél día calculó posibilidades, formuló deseos y forjó compromisos. Se sentó frente a sí mismo y, tal como lo haría un absoluto profesional, selló con una firma, a su puño y letra sobre el telar de su destino, lo que a la postre habría de ser su cercano, mediano y distante futuro. Hoy, mucho más de veinte años después de aquel comienzo, hay un hombre adulto que escribe estas líneas y que es, a la postre, la herencia fiel de aquellos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué a los ocho años? Porque fue en las vacaciones del verano del 84 cuando yo morí por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana de fin de semana, cuando nadie más en casa había despertado aún, me dirigí en silencio a la cocina, tomé una botella de insecticida de debajo del horno y me serví con generosidad en un vaso grande de color anaranjado; lo bebí en seguida, hasta la última gota. Si el brebaje era capaz de matar cucarachas, no había que ser un genio para intuir el efecto que tendría en mí. Posteriormente, mareado y con las peores nauseas de mi vida, me devolví a la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel niño que fui llegó a este mundo con ciertas convicciones: vivimos antes del momento de nacer, por eso recordamos cosas; existimos después de morir, por eso vemos cosas (algunas de ellas más bien muertas); el universo obedece a nuestros deseos y la magia es una fuerza natural. Eso es lo que yo creía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso no me costó trabajo planear mi muerte y  buscar llevar mi plan a cabo; finalmente regresaría, volvería a empezar y en esa ocasión las cosas marcharían mejor. Así que bebí, me acosté, y en el letargo del insecticida reflexioné: yo no era un insecto, ese veneno jamás me mataría, pero si lo hiciera tiempo después regresaría al mundo con una nueva identidad, una nueva familia y un nuevo contexto, para repetir los mismos errores que cometía en esta vida; luego moriría de nuevo y empezaría otra vez con todo distinto, salvo mis errores; así, hete una espiral viciosa en la que orbitaría por toda la eternidad. Acaso ya era esta simplemente una vuelta más de aquella espiral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme dormía el veneno perdía su efecto en mi organismo, mientras yo paulatinamente me percataba de lo poco práctica que había resultado mi idea. Volví en mí horas después, sintiéndome al despertar francamente estupendo, pero con una convicción: si habría de quedarme en esta vida, esta vez haría las cosas bien, y mi existir dependería completamente de mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces algo sucedió; algo se modificó en mi manera de ver al mundo, o quizá solamente en mi forma de verme a mi. Si iba a tomar las riendasde mi vida, iba entonces a encargarme de hacer lo mejor de mí, me iba a construir los recursos para vivir a mi manera y me esforzaría por mantener el control. Entonces me prometí cosas y le exigí al universo que colaborara; y el universo colaboró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos son las dos de la mañana de un sábado en el que acabo de llegar a casa luego de una larga caminata, parte de esta cuestión de vivir a mi manera. Caminé sin necesidad, los taxis pasaban desocupados por la avenida y mi cartera estaba en el ánimo de solventar cualquier tarifa. Deseaba caminar. Y como ocurre cada vez  que camino con el fin único de comulgar con la noche, con alguno de mis pasos me llegó un insight inesperado: ¿has tenido alguna vez la sensación de haber vivido una vida entera sin siquiera haber estado ahí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noche me di cuenta de que he seguido al calce las instrucciones de un niño de ocho años; puntualmente he sido lo que él se prometió ser en su futuro, y ahora que su futuro  se ha vuelto mi presente, siento que viví mi vida sin haber estado ahí… he estado contemplándola desde afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cierto que yo sea distraído, tampoco es verdad que carezca de una estructura o que viva mi vida de manera desorganizada. No ha sido así; pero estoy tan acostumbrado a evaluar, calcular, intuir, proyectar y realizar, que no me entero cuando de nuevo estoy llevando a cabo ese proceso. Como un ajedrecista que mira la escena desde afuera del tablero, me he colocado en los escenarios que me permitan pulir mis recursos u obtener otros nuevos: no fue un simple ánimo adolescente el que me llevó a integrarme a Reino Aventura, no fue curiosidad lo que me llevó con Elba a la Facultad de Filosofía, a ser modelo trepado en pasarela, a enrolarme en el activismo de un partido político o hacerme dietista o actor. Siempre supe de antemano el objetivo que me llevaba a cada nueva empresa; lo que había de aprender y el modo en que esperaba que esa experiencia  me modificara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los contextos en que vivimos nos transforman, cambiar en el sentido de nuestro proyecto personal implica tomar control de qué escenarios asumimos como nuestro contexto. Controlar nuestros escenarios es controlar en qué nos transformamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, me moldee según mi propio proyecto, entotal sintonía a mi propio ideal a favor de construirme una vida perfecta. En mi vida perfecta, el actor principal habría de ser igualmente perfecto, por eso, también como un ajedrecista que evalúa su juego, evalué y he analizado a detalle cada relación que sostengo con los demás desde una perspectiva exterior, una que contempla al otro, a mí y a ambos en conjunto. Conozco a detalle las reglas sociales y qué conductas u omisiones desencadenan tales o cuales reacciones en la interacción. He sido un excelente jugador y,  hasta ahora, llevo ganada  mi partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy  veo que soy más el que está  fuera del tablero que la pieza que se mueve  entre las casillas, más el proyecto que el actor, más  un personaje que persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si he de continuar con la franqueza, la  evaluación que hago de lo hasta ahora obtenido  es para mí un gran saldo a favor: soy un hombre de cultura superior a la media, de proporciones físicas positivamente notorias, inteligente, hábil en lo interpersonal y con una red social envidiable; conozco hombres y mujeres admirables, he vivido experiencias únicas y soy poseedor de historias que podría contar por mil y una noches enteras. Sin embargo yo no he estado ahí, ni he gozado de los frutos de todo ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va una metáfora: creas en el juego de video un avatar virtual a tu gusto, con el tipo de cuerpo, las habilidades, la raza de tu elección y los recursos que mejor te parezcan, y recorres los mundos del juego nivel a nivel para salvar obstáculos y adquirir experiencia.  Al final llegas al nivel último y vences el reto más complicado, ganas el juego. Pero no eres tu quien ha llegado, ni eres el que ha  ganado; todo lo hacías virtualmente a través de tu avatar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser que en algún momento hayas sentido que deje de escribir para explicarte a ti lo que voy teniendo en mente en estos momentos, puede ser. La verdad es que hace unas líneas empecé a escribirme a mi y a hilar con renglones las ideas  que hasta ahora jamás había pensado. ¿Qué si efectivamente he vivido mi vida de manera virtual? Me parece un cuestionamiento sensato; una advertencia y una oportunidad; pero no, de ninguna manera una sentencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A decir verdad, tampoco es una queja: al día de hoy estoy satisfecho con cuanto y como he vivido, soy admirado, me siento muy querido por más de una persona, me gusta el mundo que he erigido a  mi alrededor y me veo con los suficientes recursos para hacerle buen frente a las desavenencias que pueda tener de cuando en cuando con la vida. Todo está bien. Cuando me detengo a mirar el estado del tablero y reflexiono acerca del modo en que se ha desarrollado el juego, me maravillo frente a lo que he conseguido, y esa sorpresa es un deleite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No cuestiono el que haya estado mal haberme salido de mi vida para poder conducirme a través de esa extraña  dualidad por el camino de mi crecimiento o evolución personal, no digo que haya estado  mal vivir de esa manera. Lo que afirmo es que ha llegado el momento de meterme al tablero y fundir en uno solo a la persona con el personaje; es el momento de sentir con mi espíritu lo que he logrado, enterarme que fui yo quien logró estos éxitos, reconocer que esos amigos que me buscan son mis amigos  y que es mía esta historia que es a veces heroica y a veces como un cuentito cursi de Danielle Steel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el momento de meterme en mi propia piel y vivir. Tal vez  antes no era necesario, pero ahora he cumplido 33 años y eso amerita una nueva forma de hacer las cosas; finalmente ya he cumplido con cuanto compromiso hice a aquél niño que otrora fui.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-1627127546465890566?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/1627127546465890566/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=1627127546465890566&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/1627127546465890566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/1627127546465890566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/04/sutra-de-mi-mismo.html' title='Sutra de mí mismo.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-2169618580258832168</id><published>2009-02-07T09:49:00.001-08:00</published><updated>2009-02-07T09:50:17.240-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del cuerpo'/><title type='text'>Sutra del estómago arrugado.</title><content type='html'>Hoy por la mañana me desperté de lo más motivado para empezar el día, dispuesto a hacer mis mejores esfuerzos para ganarme ese aumento con el que llevo meses presionando a mi jefe y ganarle a Álvarez, el de contabilidad, el lugar en el estacionamiento. Era uno de esos días en los que uno siente que puede comerse al mundo completo de un bocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté de la cama, me dirigí a la ducha como todas las mañanas, y entonces me encontré con el horror al que todos le tememos: mi abdomen. Ustedes comprenderán: bajé la vista y me vi directamente los pies, NADA se interponía entre ellos y mi mirada, solo el vacío extenso y translucido de mi falta de barriga. Llevé mi mano, como seguramente ya a algunos de ustedes alguna vez les habrá pasado, llevé mi mano mecánicamente al área en cuestión y solamente me encontré una serie como de seis montecitos haciéndole cuadrícula a mi estómago, pero de ese bulto grandioso que exhiben los modelos de revista, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que reconocer, entonces, que soy una víctima más del tan temido estómago arrugado. Por eso, el día de hoy amigos y amigas, vamos a dedicar nuestra charla a este enemigo de la imagen pública, a este íntimo traidor que tanto a los unos como a las otras nos impide alcanzar plenamente las anheladas curvaturas de nuestra silueta. Respiren conmigo: uno… dos… denle un mordisco al entremés que hayan puesto a un costado del monitor, y comencemos. Tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que todo, debemos detenernos para reflexionar acerca de nosotros mismos. ¿Cuántas veces nos hemos sentido decepcionados porque nuestra barriga no es como la de Jennifer Maruchan, la estrella adolescente de “Perdidos en el refri”? El primer error que cometemos al evaluar nuestra silueta estriba en que no nos comparamos con Juanito de los Palotes, el vecino del 4 –A, sino con modelos profesionales que desarrollan su cuerpo con le apoyo de profesionales. Además la genética ayuda mucho a algunos y a otros les pone mil banquitos con los cuales tropezarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, por ejemplo, era cuarenta doble D en mis años de juventud y, por supuesto, era el hit del momento. Lamentablemente hemos de irnos adaptando al paso del tiempo  y aceptar que no podremos mantener la misma talla por toda la vida. ¿Con quién te comparas tú? Cuando nos comparamos, establecemos objetivos: “Quiero ser como la Maruchan”, por ejemplo; y nos sentamos así una meta que no es realista para nuestra edad, complexión y demás factores. Antes de iniciar un régimen para vernos como queremos, debemos forzosamente ser realistas con lo que tenemos. Aceptación, esa es la clave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, la elección del brasier inferior es de crucial importancia. Es increíble la cantidad de veces en las que me he topado con hombres y mujeres que saben combinar un  Gucci para una cena de gala pero son incapaces de escogerse la talla adecuada de brasier. No damas y caballeros, este punto no es algo que pueda pasarse a la ligera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero es el ancho de tu cintura. La mayoría somos talla 40, 42 y por ahí, pero existen personas que son incluso tan delgadas como para entrar en un talla 38 sin problema. De ahí viene el tamaño de bowl, que, de hecho, es igual que con las copas cuando hablamos del busto de las mujeres. Hay talla A, B, C, D y doble o triple D de bowl. La idea fundamental es que te tomes la medida en la circunferencia adecuada para que puedas sacarle el máximo provecho al brasier que vas a comprar: el bra puede levantarle la barriga espectacularmente, impedir que rebote tanto, moldearla o, incluso, hacerla ver unos centímetros más grande. El chiste es saber preguntarle al dependiente de la tienda al momento de hacer la compra. Caballeros, no se sientan apenados por preguntar; es una pena que por hacer el papel del “yo lo se todo”, terminen con sus barrigas moradas por un brasier que les corta la circulación a la altura del ombligo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sugerencia: cuando se prueben el brasier por primera vez colóquenlo en lo más flojo del resorte alrededor de la cintura. Es un error creer que la barriga se detiene de los tirantes; no, su soporte fundamental es el resorte que recorre la cintura y por ello hay que probarlo flojo, porque con las lavadas y el tiempo, éste se va aflojando y dando de sí, lo que arreglamos ajustándolo paulatinamente. Si se lo prueban en lo más justo, se va a aflojar y al quedar guango no les va a quedar otra que tirarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día me topé en casa con una revista de esas que son para adultos, la olvidó mi sobrino cuando llegó de fin de semana. El nombre era “Super bowl” y ya se imaginarán las dimensiones de los modelos y actores que aparecían en ella. Es conveniente mencionar que para alcanzar esas magnitudes es necesario una operación de lipoescultura que es realmente incómoda, costosa y de una rehabilitación muy larga. El otro día escuchaba de una nueva técnica de agrandamiento de barriga mediante cojines de silicón, la verdad es que las deja de un picudito muy sexy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hablemos del estómago arrugado. A cuántos no los ha sucedido que en los momentos de intimidad recorres con la punta de tu dedo, casi sin hacer presión, la piel de tu pareja desde su pecho hacia abajo, en dirección a la zona interesante, esperando al estar próximo subir la colina de su vientre y descender hacia el éxtasis de su sexo en una sensual caída; pero en lugar de eso te encuentras con una carretera plana con esos bachecitos de su estómago arrugado. Vamos, que es como esos vibradores que ponen en las avenidas para que los autos reduzcan su velocidad, ya uno, como a los autos, esos cuadritos no solamente le reducen, sino le detienen por completo cualquier velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peor aún cuando ese horrible lavadero le pertenece a uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unas semanas, un compungido caballero me contaba que para poder ligar en el restaurante necesitaba amarrarse una almohada a la panza, de esa manera al menos tenía la oportunidad de acercarse a una charla más o menos decente. El hombre había empezado un régimen de barriga sin grandes resultados y se hallaba muy desconcertado cuando vino a verme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué NO debo hacer para que mi rutina de barriga realmente funcione? Lo primer que debes evitar es perder la postura. Hay personas que caminan con el estómago hacia adentro presionando las costillas hacia el interior, de manera que evitan el que los músculos del abdomen se relajen y puedan colgar libremente. Examina tu postura en el espejo: si al llenar tu estómago de aire cuando respiras tus costillas quedan apretadas hacia el centro, tu barriga no tendrá la libertad necesaria. Encorvando un poco tu postura podrás restar tensión a la zona y dejar que lo que debe colgar, lo haga con alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro tip: ¡cuidado con las manías! Así como la anorexia o la bulimia, hay conductas que atentan directamente en contra de tu figura: el ejercicio. En la actualidad las secretarias de gobierno en diferentes países se han negado a reconocer al ejercicio como un problema de salud pública; estamos hablando de gente, hombres y mujeres, que no se permiten guardar reservas de energía en su cuerpo y queman los sobrantes mediante exhaustivas rutinas de gimnasio. Si tu eres de esos, no esperes a que alguien te haga reflexionar; reflexiona por ti mismo. El ejercicio impide que acumules grasas y eso va en detrimento de tus curvas: la barriga, al igual que el busto en las mujeres, se constituye de tejido adiposo que se quema con el ejercicio, por eso tanto los ejercicios para el pecho como ciertos abdominales lo único que harán será reducir tu talla arriba (en caso de las féminas), o abajo (en el caso de ambos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor para la barriga es el llamado cardio, el ejercicio cardiovascular. Según los médicos, si bien las abdominales no reducen del todo el tamaño de tu bulto ventral, el correr demasiado, nadar, saltar la cuerda o caminar queman la grasa de forma tan generalizada que por fuerza reducirán tu talla de bowl. Así que si sientes la necesidad de salir corriendo o aventarte al mar por alguna extraña razón, cuida de no moverte por más de quince minutos a un esfuerzo de mediano a intenso, porque empezarás a quemar tus redondeces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que, si te tropezaste con un gimnasio y no pudiste fugarte, si tienes el área del estómago rígido y no cuelga tu barriga como debiera, o si corres de más por llegar temprano a tu oficina, los siguientes tips son para ti:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Come frutas y verduras... no es cierto. Como todos saben, la cáscara de muchos vegetales y la pulpa de algunos contiene fibra, una materia indigerible que arrastra consigo los lípidos de los que se constituye el tejido adiposo que a su vez conforma la barriga. Evítalos. Por el contrario, acércate a tu proveedor de hamburguesas local. Como ya se mencionaba en la famosa película aquella, para obtener unas curvas impresionantes acostúmbrate a aceptar ese extra que en los fase food te dan por unos cuantos pesos más: ¿desea papas y refresco grandes en su combo por tres pesos extra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Relájate, no corras a todos lados y reduce tus actividades físicas. Bien dicen que el fútbol es mejor en el sillón frente al televisor, y no sólo el fútbol. Las actividades físicas exhaustivas someten el cuerpo a un estrés que te hace crecer donde no debiera haber curvas: brazos gruesos, hombros como melones y etcétera. El ejercicio físico moldea tu sistema muscular y esquelético a un nivel en el que con el paso del tiempo es difícil recuperar la anterior silueta. Un riesgo que nadie sensato debería tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, bebe la menor cantidad de agua posible. La barriga alcanza un Triple D cuando nos hemos acostumbrado a introducir nutrientes en nuestro cuerpo sin necesidad de expulsarlos de nuevo; el agua, por definición, opera arrebatándonos ese material que necesitamos acumular en nuestro interior para vernos redonditos y barrigones. Por ello, evita el agua y bebe refrescos, aspa en lugar de quitarle a tu cuerpo, le estarás dando más, y más, y más, hasta ser la envidia del restaurante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, la decisión está en ti; de ti y tu voluntad depende la silueta de tu cuerpo. ¿Quieres una barriga redonda y llamativa o un estómago arrugado como el lavadero de tu casa?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-2169618580258832168?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/2169618580258832168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=2169618580258832168&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2169618580258832168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2169618580258832168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/02/sutra-del-estomago-arrugado.html' title='Sutra del estómago arrugado.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-9154058103268679875</id><published>2009-02-01T09:25:00.000-08:00</published><updated>2009-08-17T14:17:25.588-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Sutra de la ceguera.</title><content type='html'>Abre los ojos. Se que probablemente ya los tienes abiertos porque de no ser así, probablemente no podrías leer las palabras con las que inicia este sutra. Pero insisto: abre los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver, o por lo menos mirar, es la razón de tener o mantener abiertos los ojos; y cuando caminas por la calle o esperas que traigan a tu mesa tu orden en la cafetería, las personas a tu alrededor lucen sus ojos danzando al compás de su distraída atención o al tenor de un paranoide interés por el mundo que gira a su alrededor. Hay ojos bonitos por el color de su iris, todos ellos vestidos de largas o cortas pestañas, algunas rizadas o con un felino jalón que alarga su silueta hacia los costados de la cara; algunos son saltones como si se te fueran a ir encima, otros de luto sobre ojeras oscuras como la noche; igual hay los que tienen un maquillaje discreto y los que parecen anuncios espectaculares sobre periférico, como los que miran al mundo guarecidos detrás de la ventana transparente de sus anteojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay ojos de todos los tipos, siempre abiertos para ser los arquetípicos espejos del alma, pero cuando te los topas de frente y su danza se detiene encarándote con la mirada, ¿puedes estar seguro de que te están viendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es mirar?, ¿qué es ver?, ¿qué significa observar?; ¿qué es lo que puedes ver cuando soy yo el objeto de tu mirada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras lees las líneas de este texto ¿qué es lo que ves?; apostaría que concentras tu atención en las figuritas caprichosas que organizadamente conforman las palabras: letras. ¿Has notado que hay un espacio entre ellas?, hay también un espacio entre un renglón y otro, ese vasto limbo que es el espacio entre líneas. ¿Qué te dice eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando conversas, las palabras de las que tu interlocutor hace uso para mantener la charla fluyen secuencialmente suspendidas en el silencio; así hay, entre una palabra y la otra, instantes breves de silencio que en ocasiones no son tan breves, y hay para quienes es de lo más incómodo que este dichoso espacio entre palabra y palabra se extienda demasiado marchitando la charla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vemos letras, vemos palabras, vemos las ideas que tocan nuestros sentidos para comprender y conocer al mundo; pero nuestra visión frecuentemente es parcial y selectiva, una percepción en túnel que a la postre resulta de lo más conveniente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que ves?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Eres capaz de ver esa idea que el remitente borró de la carta que sostienes en tus manos?, la caligrafía vacilante que sembró un rastro de letras trémulas, la mancha  de humedad que rodó tristemente párrafos abajo, hay palabras ausentes, nuevas palabras que parece que sus labios jamás antes habrían pronunciado. Así se lee entre líneas, pero a veces es más conveniente quedarse sólo con las palabras que están más a la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Puedes ver el dolor que su silencio te murmura a los oídos?, la mirada que no se atreve a desprenderse del piso, la mano que no busca tu mano como antes lo hacía; los temas que evita para evadirse de tu interés. Las marcas en su rostro dicen cosas, su espada curvada, el tacto helado de sus manos en el que quizá no reparas cuando por distraída inercia lo rosas con tus dedos. Son murmullos ahogados que reventarían tus tímpanos si les prestaras atención, que te dejarían el alma en girones si te aproximaras demasiado. Tal vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez no. Los seres humanos somos siempre más fuertes de cuanto pretendemos serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por este miedo a mirar al otro por lo que en realidad no vemos; nos conformamos simplemente con las imágenes y las palabras superficiales y replegamos nuestra atención convenciéndonos torpemente que eso es todo lo que hay. Aquí no hay nada que ver, sigue tu camino... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay más, siempre hay más: el dolor pocas veces se manifiesta a priori en las caligrafías negras sobre papeles blancos, pocas veces se expresa en las palabras amistosas sobre un silencio accidentado. Tampoco el miedo, tampoco la duda, ni la incertidumbre, ni los fragmentos de esperanza que quedan cuando ya son pocos; tan pocos y diminutos como pequeños clavos ardiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Con cuál sentido vemos el espacio entre líneas o los mensajes en el silencio? Probablemente no se trate de mirar solo con los ojos, tal vez para ver en serio necesitemos involucrarnos hasta el alma, entendiendo entonces los murmullos que no se expresan, viendo las heridas que sangran, las que cicatrizan o los magullones del espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra mirada es selectiva, por eso abrir los ojos no necesariamente es ver. Creo que Saramago dio en el blanco al formular su ensayo sobre la ceguera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando vemos en serio, leyendo entre líneas, atendiendo los silencios, nuestra mirada se transforma en una fuerza de curación; nuestro ser entero se convierte en un poder inesperado que es capaz de hacer las preguntas correctas, respetar los tiempos, manejar el silencio para pronunciar con su contundencia aquello para lo que las palabras no alcanzan. Por eso es menester permitir que la mirada del otro sea el bálsamo que cierre las hemorragias por las que se nos escapa la esperanza; la fe en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, no hay criatura tan fuerte para no necesitar de ser vista, ni hay ser tan débil que no tenga la capacidad de ver con los ojos de su alma. Abre los ojos y no temas ver, que no son sus heridas ni su dolor lo que se contagia, sino el consuelo de saber que se es visto, y que hay un alma que pone sobre las heridas de uno la empatía de su mirada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-9154058103268679875?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/9154058103268679875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=9154058103268679875&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/9154058103268679875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/9154058103268679875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/02/sutra-de-la-ceguera.html' title='Sutra de la ceguera.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-5693750587890510780</id><published>2009-01-21T07:29:00.000-08:00</published><updated>2009-08-17T14:17:29.468-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Sutra de la amistad.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Cuando uno va haciéndose viejo los vínculos con la familia paulatinamente se vuelven más débiles; en parte porque los valores con los que crecimos, de repente no son tan confiables  según la experiencia que vamos adquirido, y en parte porque hacer nuestra vida implica probarnos lejos de la zona de confort que es el hogar de mamá y papá, ir más allá de donde ellos llegaron y  renovarnos en muchos sentidos. Es por eso que, para no quedarnos solos conforme transcurre esa paulatinidad, hacemos amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la postre, nuestro círculo de amigos  se convierte en nuestra familia; una familia de elección. En determinadas culturas, como en parte lo es la mexicana, se sostiene el mito de que tu familia biológica no te abandona; que los amigos van y vienen, pero un hermano estará a tu lado de por vida; que a quienes llamas amigos no dejan jamás de ser extraños, que los amigos tarde o temprano te traicionan. Podría cubrir párrafos enteros describiendo las bellezas de la familia y los engaños que acechan tras lo que llamamos amistad, pero no tiene caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he vivido tan tremendamente tanto, como para ufanarme de ser un conocedor de nada, sin embargo, en mi experiencia de vida he visto hermanos traicionar a hermanos, amigos morir por sus amigos, padres desconocer a sus hijos, amigos sin los que no podrías haber sobrevivido y etcétera. No es cierto que un lazo de sangre determine la lealtad impecable, ni es verdad que un desconocido jamás pueda hacer por ti lo que en teoría solamente hace un hermano. En esta vida no hay garantías, únicamente la probabilidad de que el mañana te permita cosechar lo que hasta hoy sembraste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso creo en la amistad de una manera contundente; y ciertamente a  mi manera. Cada día pido a los dioses por que esa que llamo mi manera, sea una buena manera, y si no, ojalá me dé a tiempo cuenta de la equivocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según yo, para poder cosechar los dulces frutos de la amistad es necesario sembrar cada día un poco más, arar sobre las diferencias y regar cada que se pueda, en tanto que se pueda con relativa frecuencia, con atenciones y detalles que le hagan saber a esa o esas personas que son alguien importante para uno; que no son prescindibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta donde sé, la amistad es en gran proporción reciprocidad. Cuando ocurre que cada vez que se ven es porque tu le buscaste o cada vez que hablan por teléfono es porque tu le llamaste, entonces la relación es solamente tuya, así como el interés. Es bonito saberse necesitado, ser buscado por tus amigos y sentir que están al pendiente de la forma en que te trata la vida. Cuando no sucede así y bien pudiste haberte ido a Australia y regresado, o ser hecho preso por un grupo terrorista y posteriormente rescatado, pero ellos no se enteraron absolutamente de nada, algo ciertamente está mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces uno habitúa a los demás a no sentirse necesitados y establece relaciones unilaterales, en las que uno siempre da y los otros siempre reciben. Es una postura cómoda: el que da mantiene el control de las interacciones. Es común el caso de “yo siempre escucho a todo el mundo, pero cuando quiero contar lo mío no hay nadie que se detenga a oírme”. A eso me refiero; es cómodo para el que siempre escucha tener ese papel y es cómodo para el que siempre es escuchado también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pasa que alguno de los miembros de la amistad entra en un estado de egoísmo tal que se olvida de procurar atenciones al otro; no hay llamadas, no hay visitas, no hay nada. Puede ser un a racha, puede ser que alguien haya perdido el interés en la relación; a veces se soluciona hablando y negociando nuevas dinámicas que les lleven a ambos a quedar contentos, a veces no se soluciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser que haya todo el cariño mutuo, que haya una historia fabulosa que han vivido entre los dos, pero lo que uno tiene para ofrecer a la amistad no es lo que el otro necesita, o en algunos caso, incluso tampoco es lo que al otro le haga bien. Entonces el cariño no es suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si resumo mi concepto de amistad en la manera más concreta que me es posible, diría que amistad es, de nuevo, reciprocidad, es preocupación por el bienestar del otro y respeto, mucho respeto a su estilo de vida y sus propios procesos; creo que se trata de tener a alguien de quien aprender y a quién enseñarle; es mantener un contacto estrecho y construir cercanías y coincidencias; es contar con un testigo de los otros que has sido, alguien que de cuando en cuando te platique de quién fuiste, para que no se te olvide; y también pienso que es el lazo que te une a las personas que tu eliges para conformar tu familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente, hay culturas que no se detienen a enseñarnos cómo construir una amistad. Existen muchos referentes, muchos modelos de amigos en los medios masivos de comunicación o en los mitos de cada comunidad, pero si se les analiza bien a estos ejemplos de amistades ideales, uno se encuentra con rollos románticos que en realidad no satisfacen ninguna necesidad de trascendencia: los amigos no se critican, nunca andarás con la ex de tu amigo, amigo es el que invita las chelas, y etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuándo fue que olvidamos cómo construir relaciones interpersonales? Debiera ser lo más fácil del mundo, a fin de cuentas somos animales sociales que en aislamiento nos morimos y en comunidad hasta construimos mega ciudades. ¿Por qué se hizo tan complicado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día no nos interesa demasiado adquirir compromisos en nada, miramos a los otros superficialmente y nos relacionamos en tanto que el otro nos es de utilidad a corto plazo. No me santiguo diciendo que no haya fines prácticos en cultivar amistades, los hay, pero creo que cuando se contempla el aspecto de la reciprocidad, lo práctico no llega a ser utilitario. La amistad es útil para contar con los recursos de otros que nosotros no hemos desarrollado y quizá ni nos interesaría desarrollar, nos brinda un espejo de quién vamos siendo, nos deja sentirnos importantes para alguien más, nos permite ejercitar nuestra capacidad de prodigar afecto, nos hace sentirnos especiales para alguien. Es útil la amistad, pero no es un producto mercadológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No funciona la cosa cuando al otro lo vemos de forma parcial, enfocando nuestra atención solamente en un atributo suyo y obviando todos los demás; no funciona cuando nada más llama la atención del otro un solo atributo nuestro y no muestra el menor interés en ver lo que hay más allá: somos los divertidos, los que escuchan, los que dan buenos tips o ve tu a saber, pero solamente somos eso. Entonces no hablamos de amistad; puede ser que se trate de una relación de compañeros, cuates de antro, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hacer amigos fuera sencillo, cualquier hijo de vecino los tendría a montones.&lt;br /&gt;Una clave para la amistad es, sin duda, la tolerancia. El aceptar que hay diferencias entre uno y la otra persona. La neta es que eso de tolerar no es algo tan complicado si nos detenemos en serio a escuchar: dejas de enfocarte tanto en esos detalles que tanto te molestan de la otra persona y preguntas, y escuchas qué más hay. Frecuentemente uno se topa con que más allá de las diferencias hay multitud de puntos de encuentro en los cuales concentrarse para mantener la amistad, incluso acaso para iniciarla. Claro que a veces, por más que preguntas y que escuchas no encuentras nada que te sirva para empezar una relación; entonces uno da las gracias y se retira con elegancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, pienso que la amistad es una materia a la que hay que apostarle: es la vacuna contra una vejez solitaria, es un seguro contra la comisión de errores en la vida, es un remanso para el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se cómo es tu caso, pero para mí es particularmente difícil cultivar amistades porque tiendo sobremanera a la soledad y el aislamiento, es como una especie de vicio. Así que tengo el reto extra de vencer mi propio ascetismo y hacerle saber a mis amigos que son significativos para mí. Puede que ya sepan que me importan y en que grado, pero tal como a mí  me gustaría, creo que a ellos les vendría bien que se los recuerde de cuando en cuando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-5693750587890510780?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/5693750587890510780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=5693750587890510780&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5693750587890510780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5693750587890510780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/01/sutra-de-la-amistad.html' title='Sutra de la amistad.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-5248023375137867469</id><published>2009-01-20T12:53:00.000-08:00</published><updated>2009-01-20T12:54:42.031-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del instinto'/><title type='text'>Sutra de los guardianes.</title><content type='html'>&lt;div align=left&gt;No puedo ser psicólogo todo el tiempo, especialmente siendo quien soy o, más específicamente, siendo como soy. Pienso que si me sujetara a la psicología a cada instante de mi vida, como suelen hacerlo muchos de mi profesión, terminaría por volverme fundamentalmente loco. No, yo recurro a otras muletas para salvaguardar mi cordura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace más de veinte años, alguien me preguntaba acerca de ellos, pues por alguna razón sabía que estaban y podía verlos a veces. No le supe dar una respuesta; siempre habían estado ahí… aquí, cerca. Fueron el amigo imaginario que suele acompañar a cualquier niño durante la infancia, han sido los consejeros durante mis estados de trance y frecuentemente son quienes me sanan cuando no encuentro el modo de hacerlo por mí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Delirio psicótico?, ¿personalidad esquizoide? Hace años que dejé de preocuparme por ese tipo de preguntas. Soy un hombre que ve personas que no están ahí, hablo con ellos; son las voces dentro de mi cabeza y si, frecuentemente me dicen que haga cosas. Todo el estereotipo del lunático sin omisión alguna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carl Jung hablaba de una entidad psíquica que acompaña a cada persona a lo largo del desarrollo de su yo, un desarrollo que finaliza hasta que la persona muere. Esta entidad es el ánima, una figura femenina si la persona es hombre; es el ánimus, una figura masculina cuando la persona es mujer. Sin embargo he visto hombres que tienen a sus espaldas un animus y mujeres con ánima. Creo que en realidad no existe diferencia entre la una y el otro y Jung solo fue tan explícito en cuanto al sexo de la entidad por simple condescendencia a su entorno cultural e ideológico, donde a los niños les corresponde el azul y los carritos y a las mujeres el rosa y las muñecas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, creo que ellos son mi ánima y mi ánimus. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces he visto personas con una sola figura acompañándole, y muchas otras encontré personas con más de dos. Recuerdo haber conocido a una mujer que vivía en el Bosque de Chapultepec, que siempre estaba rodeada por tantas figuras que nunca las pude llegar a contar todas. A algunas de ellas las usaba como mensajeras; mediante ellas me enseño a leer las runas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mónica un día, hace también muchos años, me explicó que ellos están ligados a uno, o que uno está ligado a ellos; como se prefiera. Son tus guardianes. Se trata de personas que en vidas anteriores vincularon su existencia tan estrechamente a la de uno, que el lazo que se forjó permanece más allá de la muerte, más allá de las muchas vidas. Es un ciclo a lo largo del cual a unos les corresponde encarnar y a otros guardar; a la vuelta del ciclo, los que fueron guardianes encarnarán para experimentar la siguiente vida y las enseñanzas que deban cosechar, y quienes otrora tuvieron piel y huesos, ahora se convierten en guardianes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se si Mónica tenga razón, o si Jung estaba más en lo cierto; lo que si tengo claro es que aquí están, al menos uno de ellos detrás de mi mientras escribo estas líneas. Puedo verlos cuando tengo fiebre, cuando medito hasta el trance, cuando tengo una emoción muy intensa o cuando leo las runas. Aún que, si soy más claro, no les veo en realidad: les siento. Siento su presencia como cuando alguien te mira fijamente desde lejos, tanto que te hace voltear en su dirección; siento su imagen como algo que vibra, como el percutir de un tambor azotando mi vientre, pero a una frecuencia mucho más baja y mucho más amplia. Siento su contacto como hoy, cuando a media noche en el parque todo mi enojo y frustración de pronto se hicieron paz plena y esperanza. En seguida, mis audífonos conectados al reproductor de mi celular empezaron a emitir las canciones precisas que podían mantener ese estado de consuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que las religiones tengan razón y sean ángeles; no es en realidad algo que me importe. Me basta con tener claro que a lo largo de mi vida me he mantenido siendo humano gracias a ellos. Estuvieron cuando a mis ocho años tomé la decisión de no cumplir nueve, cuando asaltaron y mataron a aquél estudiante de mi prepa que entró antes que yo al callejón detrás de la escuela, mientras yo me daba la vuelta para caminar en otra dirección. Y así. También me han chalaneado, convenciéndome de ir en la dirección en la que alguien me necesitaba, siempre como “por accidente”; al menos es lo que tengo que decir cuando luego del “no se porque te cuento esto, ni te conozco”, sigue un sorprendido “¿y que hacías pasando por aquí?”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se mantiene balanceado al karma, supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue gracias a ellos que conocí la magia, es gracias a ellos que vivo en ella. Con mis guardianes aprendí que en verdad basta formular un deseo para que pueda llevarse a cabo; y mi vida se simplificó tremendamente. Pero yo solito descubrí que saber qué es lo que uno verdaderamente desea es mucho, pero mucho más complicado de lo que parecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces les pido que hagan cosas por mí, que lleven un mensaje a alguien o etcétera. Este es un principio básico de religiones como el vudú o la santería, en el que el creyente envía a una entidad astral a realizar una tarea determinada. Creo que cuando lo que haces a través de los guardianes es malo, según el propio código de valores, la esencia de ellos cambia, igual que la esencia de uno mismo. Algo se quiebra. Para que un guardián tenga la fuerza de hacer alguna tarea, uno debe desearlo sin reserva, centrando toda su fuerza de voluntad en ese deseo. Es entonces cuando la magia obra su efecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se de alguien que en la secundaria, un adolescente ligeramente acomplejado, deseó ser superior que la gente a su alrededor, pues se había cansado de sentirse menos que los demás. Deseó ser mayor, más grande y experimentado que los otros. Sus guardianes esa noche le guiaron paso a paso para formular su deseo, un deseo que realmente involucraba su voluntad entera. A  partir de ese momento y hasta ahora, muchos años después, aquél que fuera ese adolescente conoce no más de cuatro personas de su misma edad, todos los demás a su alrededor son siempre más jóvenes por razones  más relacionadas al azar que a ninguna otra circunstancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad no intento explicar la magia mediante estos últimos párrafos. La posibilidad de materializar la voluntad humana sin una acción física de por medio es algo que se puede hacer de muchas maneras, no solamente mediante el vínculo con entidades como los guardianes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, soy psicólogo en el consultorio y empleo ese espacio para explayar mi conocimiento en las ciencias de la conducta; una vez que salgo y cuelgo la bata, me permito sentir y creer en las cosas que mis ojos no ven. Después de todo, no podría ser de otra forma.&lt;br /&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-5248023375137867469?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/5248023375137867469/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=5248023375137867469&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5248023375137867469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5248023375137867469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/01/sutra-de-los-guardianes.html' title='Sutra de los guardianes.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-2431317914086827053</id><published>2009-01-16T07:25:00.000-08:00</published><updated>2010-07-20T11:16:47.669-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras en exhibicion'/><title type='text'>Buscador de historias.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXoBYTVN9I/AAAAAAAAA6U/-RKNsFFDWVw/s1600/LGIM0006.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXoBYTVN9I/AAAAAAAAA6U/-RKNsFFDWVw/s320/LGIM0006.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Recuerdo que cuando era niño… quizá no tan tremendamente niño, acaso de trece, catorce años o algo así, en la televisión transmitían los cuentos de Ray Bradbury, un autor a quien yo había conocido por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fahrenheit no se cuantos&lt;/span&gt;, una novela que hablaba de una sociedad del futuro que quemaba los libros en dramáticas piras inquisitoriales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El programa de televisión, las historias de Ray Bradbury, dedicaba cada episodio a una historia distinta, cada cual al más puro estilo de la dimensión desconocida. El comienzo del programa era con Ray Bradbury subiendo por el ascensor de su apartamento, uno de esos elevadores del siglo antepasado que tenia más fierros en su estructura que cualquier ferrocarril tercermundista. La puerta de reja se abría y el escritor caminaba con paso cansino hacia su atelier, el sitio donde una voz en off, que presumía ser la del escritor, explicaba que era en ese sitio donde nacían todas sus historias. Bastaba mirar a algún rincón, a cualquier muro, al suelo o al escritorio (y ya la cámara lo hacía por uno), para que alguno de los muchos y de lo más variados objetos que saturaban la vista, donde se mirase, hiciera nacer en la mente del buscador de historias el inicio de una. Eso decía la voz en off. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta introducción me impresionaba. En realidad creo que no recuerdo uno solo de los episodios de aquél programa, pero el caos de colores que dominaba lo que se suponía era el despacho de Bradbury, con sus ocres, sus sepias y sus rojos sangre, vienen a mi memoria con absoluta facilidad; los aromas de encierro rancio que con seguridad gobernaban la atmósfera; la opresión y escasez de movimiento que tanta cosa en tan poco espacio debía de imponer a quien llegara, dejándole nada más la alternativa de sentarse frente al escritorio de madera vieja, probablemente apolillada, barrer con el antebrazo los objetos heterogéneos que ahí habitaban, algunos desarmándose desparramándose por donde la negligencia de aquél brazo les llevara, y empezar entonces a escribir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuán largo sería el recorrido que puede hacerse en la llanura de un simple escritorio cuando un antebrazo te persigue y tu accidentadamente ruedas por tu vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más pensar en tanta cosa inerte interactuando con uno y su anodinia, que sus historias ya empiezan a entrelazarse casi por voluntad propia. En aquél entonces las palabras de Bradbury tenían todo el sentido para mí, y efectivamente aún lo tienen. Creo que basta un mirar para que comiencen a nacer las historias como un escalofrío, a veces como un suspiro, y en ciertas ocasiones, como un silencio que pudiera antojarse honestamente sepulcral. Pero hay que mirar con atención, entender la esencia de lo que dicen las cosas, o al menos un pobre cachito de toda ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te diré un secreto: las historias no las inventamos nosotros; las historias, cuando miras algo con la mirada de escritor, surgen como el recuerdo de una experiencia jamás vivida, como una premonición, quizá como una advertencia.  Nos susurran por lo bajo sus historias: esa calavera en tu almohada, esa bicicleta descuadrada, ese nido que te encontraste volteado sobre las baldosas del estacionamiento; todas ellas murmuran fragmentos de algo que podría llegar a pasar, o que pasó ya trayendo a su vez el final de otra historia. ¿Me comprendes?, darle voz a una historia es volverte su profeta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una historia a veces es un recuerdo; a veces un presagio, y también a veces sucede que es simplemente una historia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando era yo un esquelético crío, más bien un niño en toda la extensión de la palabra (aunque se bien que niño no es una palabra demasiado extensa), llegó a mis manos una revista gótica, cuando ese género comenzaba apenas a recorrer las calles de la capital hasta instalarse a unas cuadras del museo del Chopo acá, en la Ciudad de México; era una revista dos veces del tamaño de cualquier publicación sensata y tenía muchos menos colores. En uno de sus artículos cerca de la página central explicaban a detalle los elementos que debía cubrir una historia para lograr considerarse buena, mínimamente para considerarse viva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una buena historia, decía, tiene un poco de sangre, sólo debe ser un poco y escurriendo en los lugares idóneos, como desde el interior de una herida que el filo de un escalón dejó, o una copa de cristal cuyos bordes se quebraron tristemente tras caerse al vacío de la recepción. Es posible también ser franco y dejarse de eufemismos, incluyendo en la historia algunos entusiastas borbotones que espabilen un poco el argumento; pero ha de hacerse con tiento, cuidando que ninguno de los personajes a quienes vamos creando se lo tome demasiado personal. Es agotador enredarse en forcejeos con un personaje que le ha agarrado manía a uno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una historia con vida tiene noche, Luna y un cúmulo de tinieblas que se resisten a hacerse a un lado cuando llega la mañana. Tiene niebla, tiene bosques fríos donde a uno jamás le queda completamente claro que es lo que sucede muy adentro de entre tanto árbol, y a veces, es mejor permanecer ignorantes; ni siquiera un escritor tiene derecho a ir más allá de ciertas fronteras, porque invariablemente estará el riesgo de no regresar, aunque sus pasos efectivamente lleven su cuerpo exánime de vuelta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si tiene Luna, unos colmillos colgando de la expresión psicótica de alguno de tus personajes seguramente le vendrán divinos a la historia; uno o dos aullidos y, eso sí, una ciudad con el suficiente suministro ineficiente de iluminación a lo largo de sus avenidas. Pon muchos callejones y grandes contenedores herrumbrosos de basura donde algún vagabundo pueda ocultarse en caso de necesidad, o donde alguien pueda hacerse pasar por vagabundo, igualmente en hipotético caso de necesidad. El feng shui, si tuviera especialidad en el ramo literario,  seguramente recomendaría poner puertas mal cerradas en estos callejones, cerca de farolas fundidas desde tiempo atrás, y alcantarillas, y rincones tan oscuros que parecieran devorar a los curiosos que tal vez intentaron despertar al presunto vagabundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene hambre, y encuentros inesperados, apariencias que engañan y muerte y muertos iconoclastas que se resisten a mantenerse donde los guardaron. Tiene amores interraciales y pasiones homosexuales. Tiene adjetivos surrealistas, redundancias convenientes, cinismo enfático y multitud de metáforas que dejan claro lo que no hubiéramos querido ni tantito haber escuchado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una buena historia tiene personajes, algunos aún vivos, otros ya no; muchos predecibles y otros inesperadamente sorprendentes. Puedes, si lo deseas, agregar incluso partes de personaje: ¿quién no recuerda al inolvidable Dedos de la Familia Adams? El tuyo podría, por ejemplo, responder al nombre de Pestañas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin; que una buena historia es necesariamente la que es contada. Detente a pensar en todas esas veces en las que se te ocurrió una excelente y elaboradísima mentira que finalmente no encontraste una oportunidad para decir, o en las veces en que se te antojó distinto el final de aquél libro que el autor ya no supo cómo terminar. Piensa en cuántas historias nonatas murieron estranguladas por el silencio del anonimato; marchitas sin una identidad, porque no hubo quien les regalara las palabras suficientes para hacerse de un cuerpo. Piénsalo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hayas terminado de pensar, regálame una historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-2431317914086827053?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/2431317914086827053/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=2431317914086827053&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2431317914086827053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2431317914086827053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2009/01/cmo-hacer-una-historia.html' title='Buscador de historias.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXoBYTVN9I/AAAAAAAAA6U/-RKNsFFDWVw/s72-c/LGIM0006.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-2877401860201550728</id><published>2008-11-18T09:07:00.000-08:00</published><updated>2009-08-17T14:17:33.544-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>Sutra de la inmortalidad.</title><content type='html'>¿Quién eres? Llegas de paseo a mis letras y te hospedas en la pausa de algún renglón, quizá te columpies entre las incertidumbres de unos puntos suspensivos y yo, mientras tanto, inevitablemente me pregunto ¿quién eres tu? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y voy más allá, ¿quién soy; qué nos hace ser quienes somos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La defensa más sencilla, cuando te preguntan a quemarropa cosa semejante, es decir cuál es tu nombre o de qué modo eres llamado por quien eres conocido y los apellidos que a su vez indican la familia de la que descendiste; como en el Génesis, o en el Silmarillion de Tolkien. Mas tu nombre dista mucho de ser lo que tú eres; hay a quienes les han robado su nombre y se mantienen siendo, mientras otros ven su identidad disuelta en homonimidades. Nuestros nombres no nos describen, no sirven para saber quién y lo que somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A qué te dedicas? Muchos piensan que somos eso que hacemos y aquello a lo que estamos dedicados, y sin embargo tampoco es esa una respuesta sencilla. ¿Soy yo psicólogo y eso es lo que me describe a pie juntillas, o soy dietista o un contador de historias o un vitki con la cualidad de entender las runas? Posiblemente sea yo todas las anteriores, pero puede suceder que también sea ninguna. De todo cuanto hacemos es muy complicado identificar qué actividad nos representa mejor y, en cualquiera de los casos, cúal alcanza para definir a un ser humano como “eso que él hace”;creer lo contrario es caer a ciegas en un extravío ontológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien yo doy terapia, no todo el tiempo soy un terapeuta; si bien cometo equivocaciones, no me definiría a mí mismo como un equivocante. Quien arma una declaración de impuestos no necesariamente es un contador o actuario; quien hace una casa tampoco es por fuerza un albañil. Hay hombres que aman a otros hombres sin llamarse a sí mismos homosexuales y hay quienes se dicen homosexuales sin haber tocado jamás la intimidad de otro hombre. No, lo que somos no es reflejo de lo que hacemos; a menos que pretendamos jugar a los reduccionismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni las mujeres ni los hombres somos lo que aparentamos, ni las unas ni los otros somos lo que decimos ser. Y si ni somos lo que decimos, ni lo que parecemos, ni somos tampoco lo que hacemos, ni el nombre que llevamos, probablemente tampoco seamos lo que los otros creen que somos o lo que en algún momento pretendieron que deberíamos de ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces ¿de qué forma puedes tu decir quién eres? o ¿de que manera puedo explicarte cabalmente quién soy yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te explico quien soy, mi propia descripción de mí será inexacta porque mientras más me tarde, más te estaré hablando de quién fui; si te platico de quién fui, sería como hablarte de alguien más que al presente momento dejó ya de estar aquí. Pero, si me permites la suposición, puede ser que sea yo quien voy siendo mientras te describo esto que soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una historia que a sí misma se describe mientras se aproxima paulatinamente a su desenlace, pero sin llegar aún al final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hay posibilidad de que yo sea una historia? Tal vez las personas seamos eso y en ello estribe la esencia real de lo que somos. Para describir quién eres bastaría contar una historia. ¿Has pensado ser una historia? Como la novela de un libro que se va escribiendo conforme pasas las páginas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que tiene sentido. Las que identificamos como necesidades de trascendencia son estas ganas tan humanas de que la gente nos recuerde tiempo después de que hayamos muerto; de que sigan hablando de uno y de las cosas por las que uno se partió el lomo para lograr. No por nada hay tantas y tantas tradiciones orales guardando en su memoria colectiva las historias de sus ancestros, ya sean zulúes, navajos, maoríes, huicholes o etcétera. Efectivamente los hombres y las mujeres con el paso del tiempo son reconocidos como historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién es más real: Sócrates o El Quijote?, ¿Es sencillo diferenciar cual existió y cuál no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mente humana usualmente no distingue, hablando desde un contexto fisiológico, entre lo “real” y lo imaginario. Un atleta puede imaginar mediante técnicas de visualización recorrer una pista de carreras y su cerebro enviará a los núcleos musculares los correctos impulsos eléctricos, si bien en una intensidad muy atenuada, como si efectivamente realizara esta tarea. La realidad es algo que el hombre y la mujer modernos definieron desde lo pragmático para enfatizar el valor de la productividad mercantil. Lo imaginario no es transaccional y no es objeto de trueque, por ello carece de sustancia y consecuentemente de realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sócrates es un invento de Platón o existió realmente?, ¿Cristo existió realmente o es una figura creada por los llamados apóstoles?; o mejor aún: ¿hay alguna diferencia entre que hayan existido o que sean un ejercicio creativo de personas brillantes? Creo que no la hay. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevamos en nuestra cultura la herencia del Quijote con tanta fuerza como la de Miguel Hidalgo, y para fines referenciales no hay uno que sea menos real que el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los seres humanos buscamos la inmortalidad y, de hecho, la conseguimos a través de nuestras historias, es por ello que cuando la muerte arrastra consigo a un ser que fue querido, mantenemos la certeza de que seguirá existiendo cerca de nosotros en tanto guardemos su recuerdo y nos mantengamos contando las historias de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El malo de la película le dice a su archienemigo: “¡serás historia!”, probablemente como un desliz de su inintencionada buena fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por esta razón por la que las mentiras son en nuestra sociedad un anatema. La mentira desvirtúa presunta la objetividad de las historias y pervierte el modo en que deseamos que la nuestra sea contada. El rumor, por otra parte, alimenta las historias. Los tabloides mesclan mentira y rumor sin empacho, reproduciendo, corrigiendo y aumentando las historias de los famosos que a la postre adquieren carácter de semidioses por encima de los demás mortales que anhelan algún día llegar a ser así de famosos. “Fama” significa ser alguien cuya historia es contada por muchas personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Somos los seres humanos historias que se van narrando? Ya lo decía Patricia de Buen cuando me dirigía la tesis: “la identidad no es quién soy o quién fui, sino quien voy siendo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De entre todo cuanto podemos argumentar que explica lo que eres y lo que soy, como nuestro nombre, apariencia, ocupación y demás, cualquier cosa podemos perder sin que realmente se vea afectada nuestra esencia; cosa distinta es nuestra historia. Si extraviáramos nuestra historia y sus evidencias, seguramente nosotros nos perderíamos con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen raros casos de amnesia total en la que una persona olvida todo respecto a sí misma: sus vínculos con otras personas, sus habilidades, sus experiencias; y en el camino hacia recuperar su historia frecuentemente acaban por desarrollar una nueva, transformándose en una persona distinta. Los más entre estos raros casos se tratan de personas que recuperan la memoria en cierto grado, lo que les conduce a recuperarse a sí mismas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para referencia dale un vistazo al programa en el canal Sony: &lt;i&gt;Samantha who?&lt;/i&gt; Francamente es muy bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los seres humanos mantenemos un secreto miedo al olvido: guardamos suvenires de nuestras experiencias significativas para asegurarnos de retener el recuerdo; nos halagamos cuando somos recordados, incluso cuando la otra persona no nos interesa en lo absoluto; llevamos diarios, elaboramos cápsulas del tiempo y hasta plasmamos grafitis en las paredes del vecindario. Todo con la intensión de no olvidar ni ser olvidados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amigos cumplen igualmente una función similar al servirnos como testigos. Una historia se vacuna contra el olvido mientras más personas estén ahí para contarla, y para eso te reúnes con los amigos para platicar una y otra vez de los viejos tiempos. Ellos ratifican tus recuerdos y narran tu historia cuando no estas temporal o ya definitivamente presente para contarla tú mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La locura llega cuando no se está seguro de poder narrar su propia historia; por eso es más fácil volverse loco si no cuentas con nadie para confirmar que tu historia es la correcta. Paralelamente, la historia del hombre solo difícilmente trasciende al recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, para decirte quién soy yo habré de contarte mi historia, y de esa manera me describiré adecuadamente, con casi tanto acierto como puedo describirte una mesa o un martillo de carpintero. Pero no esperes que mi narración sea breve, como tampoco puedo prometerte que vaya a ser demasiado objetiva; a la postre, dado que soy yo el narrador de mi historia, lo que te cuente tendrá dos tantos de lo que en verdad pasó, cuatro tantos de cómo interpreté eso que pasó e, inevitablemente, tres tantos de cómo me hubiera gustado que pasara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llámalo mentir si así lo prefieres; para mi, simplemente es construir - reconstruir la narración de mi propia historia, que independientemente a mi deseo o la ausencia de éste, cambia haciéndole eco a cada sonrisa, lágrima, suspiro o carcajada que comparto con el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así son las historias. Así son las personas. Creo que jamás concebiré obsequio más grande que el ser receptor de una nueva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada narración, cada cuento o mito que incorporo a mi historia, viaja un poquito de la esencia de alguien que se me vuelve familiar, y escucharla me hace responsable de no olvidarla y contarla cuando le llegue su momento. La belleza reside en que siempre tendremos oportunidad de cooperar con la inmortalidad de alguien.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-2877401860201550728?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/2877401860201550728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=2877401860201550728&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2877401860201550728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/2877401860201550728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/11/sutra-de-la-inmortalidad.html' title='Sutra de la inmortalidad.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-4422897485323964119</id><published>2008-11-08T01:01:00.000-08:00</published><updated>2010-08-18T18:22:19.537-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras en exhibicion'/><title type='text'>Sutra de los viajes.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyHOAFdv4I/AAAAAAAAA8Q/toVAFFIokko/s1600/Tren+muerto.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyHOAFdv4I/AAAAAAAAA8Q/toVAFFIokko/s320/Tren+muerto.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Si funcionas como yo, probablemente antes de iniciar un viaje, muy poco antes de iniciarlo, aceleradamente abres la maleta que elegiste con una anticipación de cinco minutos, repasas mentalmente una a una las chunches que vas a llevarte en esta ocasión como ropa, cosméticos, equipo tecnológico de soporte (vamos, nunca esta demás) y alguna que otra baratija. Yo incluyo amuletos en este rubro de las baratijas, que no le sorprenda a nadie. Todo al último momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freud diría que hay una resistencia de por medio, cualquiera pensaría que no me gusta viajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En parte es verdad. Hacer la maleta y montármela sobre el hombro son cosas que inevitablemente me llenan de cierto grado de nostalgia, acaso del tipo prematuro. Voy reconociendo conforme este año transcurre que me cuesta trabajo soltar: soltar situaciones, soltar gente, soltar posesiones. No siempre es cosa fácil afrontar las pérdidas, y para algunas la cosa nos es más complicada que para el común de los mortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno deja de estar en un lugar, sucede exactamente eso: dejas de estar, dejas de ser en ese contexto para convertirte en algo así como un recuerdo, en tanto exista alguien que guste de guardar la imagen de tu paso entre los anales de su memoria. He ahí la nostalgia: cuando salgo de viaje, siento nostalgia de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, una vez que he montando la maleta sobre mi hombro y he empezado a andar, el vaso medio vacío se vuelve un vaso medio lleno. Al dar los primeros pasos pierde importancia ser o no recordado, deja de ser trascendentales las incertidumbres del futuro y solo es relevante la aventura. Nunca se tiene mayor control sobre la vida que cuando estas iniciando un viaje lejos de casa, nunca hay para el universo una mayor oportunidad para sorprendernos y hacernos obsequio de las situaciones más insospechadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los viajes se vive de manera plena, uno conecta a cada instante con su entorno y con la gente y consigo mismo en relación al suelo sobre el que estás parado. Encuadrados en nuestro hogar, con las mismas cuatro paredes y las mismas agendas, las mismas personas y el mismo yo mismo, el tedio confabulado con la rutina vuelve a cualquiera insensible; dejas de sentir, dejas de ver, dejas de estar y dejas, finalmente, de vivir. Los viajes son el clima y la radiación que hacen florecer los sentidos, si bien al principio pueda ser doloroso partir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será cierto que efectivamente en cada nuevo viaje renuncia uno a una parte de si, y que por eso le embarga a uno esta melancolía anticipada? Es posible, lo indudable es que jamás regresamos de nuestros viajes: uno siempre parte siendo de una forma y quien vuelve, para bien, para mal o quizá para peor, lo hace siendo distinto. Quid pro quo: abandonamos parte de nosotros al salir, pero hacemos nuestros fragmentos del lugar que llegamos a visitar. Una cosa por la otra, y al final no queda uno incompleto, pero si distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el que cuestione con ligereza este humilde parrafito, bástele solo pedir referencias a la Penélope de Serrat, quien con su bolso de piel marrón y unos gastados zapatitos de tacón, hubo de decirle a su amado en el solaz de la estación: “tu no eres quien yo espero”. El había vuelto, pero no era él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no es que a la gente le den gato por liebre cuando uno vuelve, que en esencia uno sigue siendo el mismo, pero ahora ves más y entiendes mejor. Regresas de darte un chapuzón en otras realidades, contrastantes y distantes a tu bien conocido y por demás dominado contexto. Vuelves de haberte sorprendido sucesivamente, y regresas justo antes de habituarte a tanta sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es crecer, finalmente, y a veces los otros se dan cuenta que la vieja piel que usaste te la has cambiado por otra cuando la anterior comenzaba por quedarte chica. En algunas ocasiones el cambio es más que evidente, en otras sutil y, porqué no decirlo, desconcertante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desconcertante es el adjetivo con el que antaño se le nombraba a los viajeros, trashumantes y peregrinos, en una época en la que los mortales no viajaban como hoy lo hacen, a la menor provocación y surcando mares enteros con la mano en la cintura. Hoy día viajar no es tan desproporcionadamente (palabra que ya en si resulta desproporcionadamente larga) raro como lo fuera en tiempo de mis abuelos, pero sigue siendo un elemento que nos lleva a mirar distinto al viajero, acaso con una pizca más de respeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajar es echar a andar un camino, transformándote a bordo de tu auto en la línea semi – recta que conecta dos puntos en el espacio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y la vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivir es echar a andar un camino, es un proceso mediante el cual te permites transformarte de maneras insospechadas y cuantas veces se necesite. Quien ha vivido más de lo suficiente presenta a los ojos de los demás a veces marcas evidentes y a veces cicatrices más sutiles, acaso incluso, francamente desconcertantes. Quienes le han sacado jugo a su vida son personas en cierto modo desconcertantes, interesantes como la accidentada bitácora de un viejo peregrino, sorprendentes por si mismos y fascinantes como sólo podría serlo leer a Víctor Hugo por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajar y vivir son la una, una metáfora de la otra, y combinadas hacen a los espíritus entidades grandes y eternas, pervivientes en la memoria y ancladas en un sinfín de historias. La vida es un viaje que inicia en el parto y concluye con la muerte, donde la satisfacción de haber llegado, posiblemente nos aguarda con la misma tranquila emoción de quien por fin vuelve a casa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora yo estoy a diez minutos de que mi avión despegue hacia Vallarta. Ya no me duele haber empezado a andar este viaje, en este preciso instante el entusiasmo ya me pinta una sonrisa estúpida en la cara y estoy listo para lo que venga. Los viajes, sé que como la vida, tienen una parte de proyecto y otro tanto de azar. Ya veré, en cuanto al azar, que tiene para obsequiarme el universo en esta ocasión.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-4422897485323964119?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/4422897485323964119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=4422897485323964119&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4422897485323964119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4422897485323964119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/11/sutra-de-los-viajes.html' title='Sutra de los viajes.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyHOAFdv4I/AAAAAAAAA8Q/toVAFFIokko/s72-c/Tren+muerto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-7322816791431574750</id><published>2008-10-30T11:32:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:17:36.592-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras de opinion'/><title type='text'>La muerte bienvenida.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;"Las gaviotas nacieron de los pañuelos que dicen adiós en los puertos".&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Antiguamente para cruzar las aguas del Estigia y llegar a las sombrías tierras donde radicaban los muertos, tenias que llevar contigo un par de monedas de cobre con las cuales pagarle sus honorarios al barquero. Hoy en día, la chamba del Caronte la hace el tanatólogo y te cobra algo más que tan solo dos monedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morirse nunca ha sido una cosa sencilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente uno empieza a sentir que el cuerpo ya no responde, hay pesadez en cada miembro, la respiración se vuelve pesada como cuando duermes, pero estas despierto. Sin embargo no por mucho. Una sensación de fatalidad te embarga y sabes que en unos momentos nada en el mundo volverá a estar mal, o, en el peor de los casos, que todas tus posibilidades, en breve, se habrán multiplicado por cero. Diferencias individuales: para unos el último instante es de una tranquilidad impresionante, para otros implica un triste terror pánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así de simple. El chiste es tener una vida llena de sentido para que la muerte no llegue y te agarre, como diría Benedetti, muerto de vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después viene lo complicado, lo que harán, ellos a quienes dejaste atrás, con ese cuerpo que, evidentemente, ya no vas a usar porque, de que te moriste a la fecha, se ha vuelto un traje que ahora te queda chico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para encontrarle gusto a la vida, no hay como morirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Independientemente de todo cuanto tú hubieras querido, probablemente tus familiares darán de almorzar tus restos mortales a las aves de la montaña para que te ayuden generosamente a ascender al firmamento, o que te envuelvan en lienzos perfumados y, condescendientemente, te prendan fuego hasta reducirte a cenizas; también podrían hacer para ti una embarcación sencilla y mandarte a un último tour a la deriva por el río; podrían invitarte a formar parte del menú de la cena de despedida y así llevarte con ellos muy adentro, hasta despedirse de nuevo de ti, sin tantos honores ya, tres horas después de haberte comido. Total, lo que hagan con tus restos es más asunto de ellos que tuyo, que para entonces tendrás asuntos más interesantes con los cuales entretenerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el principio del tiempo, ver que los nuestros entregan el equipo ha sido origen de incontables elucubraciones, y fuente de, es necesario decirlo, los miedos más irracionales y la espiritualidad más elevada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la transición de carne a espíritu es que el ser humano pudo imaginar el alma, los dioses y las cosas que no son evidentes a los sentidos; pero acotemos: el que el hombre lo haya imaginado no quiere decir que no exista. Luego de imaginarlo, ideó un modo de interactuar con este universo de sustancia etérea y enseñó a sus hijos las técnicas para hacerlo, y sus hijos a sus nietos, y los nietos mantuvieron los conocimientos de la magia hasta nuestros incipientes días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a que confrontamos la muerte es que creamos la magia; y a la magia, la razón la convirtió en ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuán ansiosos estamos de descubrir la respuesta a nuestra pregunta más recalcitrante, a ésa que nos cala hasta los huesos. La respuesta a una pregunta que ni siquiera nos atrevemos a formular; porque bien podemos hablar de la muerte, bromear sobre ella, incluso, como lo hacemos los mexicanos y que tan buena fama nos hemos ganado a costa de ello. Incluimos a la muerte en nuestras anécdotas, en nuestras leyendas, en nuestros chistes, pero siempre se trata de una muerte impersonal que no se lleva consigo a nadie definitivamente, que no insinúa el acabose de nada, que es, para acabar pronto, una muy amigable muerte de a mentiritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vieja y elegante Catrina de blancos huesos y vestimentas de época revolucionaria, que disfrazas nuestros miedos resignados y el dolor que implica pensar de ti en primera persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte asusta porque se lleva con ella lo único que era nuestro desde que estrenamos cuerpo: nuestro nombre, del que ya no haremos uso en lo consecutivo; nuestra identidad, a la que nos aferramos ciegamente para poder enorgullecernos de lo que somos. La muerte anula, te arrebata la existencia, cancela, nulifica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está bien, si estas afiliado al club de los transmigracionistas, posiblemente no te pongas tan dramático y estés vacunado contra este miedo a que el destino le imponga un punto final a tu historia. Mueres y dejas de vivir, pero tu existencia sigue por vericuetos que te serán indescifrables hasta que no das vuelta en aquella esquina. Continúas existiendo, de alguna forma, y entonces confrontas el segundo miedo primigenio que el ser humano tiene ante la muerte: la soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía Laura Avellaneda, el personaje aquél de Benedetti: Que sola va a estar mi muerte sin tu vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morir es iniciar un viaje solitario, es quizá recorrer el valle de las sombras sin más compañía que uno mismo. Menudo exilio. Con trabajos podemos tolerar la soledad en vida, peor aún en la muerte. Pero habría que valorar que temor es mayor, si lo es el miedo que tengo a mi muerte, o es acaso el miedo que tengo a tu muerte que me separa para siempre de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces el dolor ante la muerte parte de un principio egoísta que no me deja despedirme de ti y dejarte partir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la verdad es que nada en la vida es más seguro que la muerte, ni podemos valorar la vida o darle un sentido sin hacerlo a partir de que vamos a morir. La vida por sí misma no tiene otro sentido que el que le damos para trascender más allá del tiempo finito con que contamos, eso nos vuelve heroicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En oriente dicen que la muerte no es el final, también es algo que sostiene el cristianismo, aunque la idea del idílico paraíso me gusta un poco menos que el poder volver a la piel de un ser más evolucionado. Eso último me parece fantástico. También dicen que aquellos a los que amaste entrañablemente volverán a ti porque estás unido a ellos por el karma. Ojalá eso no les moleste a ellos y también te hayan amado a ti entrañablemente. La misma fórmula aplica para aquellos a quienes odiaste con ferviente tesón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que no hay pruebas de que eso sea cierto; ninguna prueba, como tampoco la hay al respecto de que la muerte sea el rotundo final que sólidamente pregonan los pesimistas. Así que, si nadie tiene algo razonable que objetar, personalmente me he decidido a adoptar la primera versión, que es la que más me conviene: vivir intensamente, porque cada vida es única; aprender mucho, principalmente de lo que tiene verdadera relevancia; amar y dar pie a ser amado con efervescente enjundia y, al final, morirme satisfecho como quien aborda el tren con rumbo a unas fabulosas vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces puede ser que un día regrese y, como por casualidad, me encuentre en algún sitio con una lápida tremendamente vieja que diga algo como: Yace aquí uno que no se resistió a la curiosidad, que viajó de persona en persona como quien va de lugar en lugar, sin dejar nunca de maravillarse ni de fincar en cada abrazo un santuario para volver; interesante amigo, humano e iconoclasta que se despidió de la vida sonriendo una vez más, antes de partir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a mi amigo Ernesto "Abdala" Cigarroa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-7322816791431574750?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/7322816791431574750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=7322816791431574750&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7322816791431574750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7322816791431574750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2007/04/sutra-de-la-muerte.html' title='La muerte bienvenida.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-4784226219252680114</id><published>2008-10-03T11:06:00.000-07:00</published><updated>2010-07-20T11:35:31.673-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del genero'/><title type='text'>Nota periodística.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXsZsAlLgI/AAAAAAAAA6o/WRs4gcFLKQc/s1600/%28hernan%290002.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXsZsAlLgI/AAAAAAAAA6o/WRs4gcFLKQc/s320/%28hernan%290002.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;[Por Juan Fernando González para &lt;a href="http://www.saludymedicinas.com.mx/"&gt;http://www.saludymedicinas.com.mx/&lt;/a&gt;]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Salir del clóset” sigue siendo un proceso difícil para lesbianas y homosexuales, pues a pesar de que hay mayor aceptación social a sus preferencias sexuales, son comunes el temor a ser rechazado por los padres, conflictos de autoaceptación y miedo a la discriminación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucha gente cree que el número de homosexuales ha crecido en forma exponencial en los últimos años, cuando lo que sucede es que cada vez se respetan más los derechos de los individuos que conforman esta comunidad y ganan espacios que hasta hace poco les eran negados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy es común ver a individuos de la comunidad lésbico-gay desempeñando todo tipo de actividades, pues de igual forma se dedican a la investigación científica que al deporte, arte o política, aunque para nadie es un secreto que todavía falta mucho camino por recorrer y para desterrar los conceptos discriminatorios y homofóbicos tan característicos de nuestra sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que entender algo: quien se descubre homosexual es un individuo que aún sufre sobremanera, ya que todos los mensajes con que se topa cotidianamente en su hogar, calle, escuela o medios de información lo sitúan como alguien “diferente” a la mayoría, en ocasiones incluso como un ser “anormal y casi monstruoso” que no tiene cabida en el planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Todo en contra&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sabe que no existe una educación sexual adecuada en México y mucho menos una que se dirija a quien tiene orientación homosexual o lésbica. Eso configura un escenario en el que “no sabes qué hacer cuando empiezas a sentir atracción por alguien de tu mismo sexo, aunque intuyes que si te gusta un compañerito de la escuela y se entera, te van a ver mal. Lo mismo ocurre cuando quieres contárselo a tu mamá, pero adivinas que si lo haces se avergonzará de ti”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así habla en charla exclusiva con saludymedicinas.com.mx Hernán Paniagua Ávalos, filósofo y psicólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM, localizada en la capital del país) que conoce a profundidad este tema no sólo por las áreas de estudio que ha explorado, sino también porque él mismo se asume como una persona homosexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gays, dice el entrevistado, no tienen un modelo a seguir como ocurre con el resto de la población, y la construcción de su erotismo no pasa por la socialización, lo que hace que todo se maneje de forma oculta y callada. De hecho, el discurso institucionalizado y dominante se refiere únicamente a los derechos heterosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que destacar, dice el especialista, que la confrontación social en la que vive un gay genera mucho estrés, pues “todo el tiempo hay que estar pensando: ‘no se me debe notar, porque de lo contrario me van a maltratar y no tendré amigos’; es por ello que la persona anda por la vida cuidando el más mínimo detalle para que no se transparente su orientación sexual. Es tanta su preocupación que incluso puede generar una especie de paranoia, la cual desaparecerá cuando entienda que no es tan importante ser homosexual”, afirma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al preguntarle al también coordinador académico de la Agencia de Noticias sobre Diversidad Sexual (Anodis) si la formación académica o la posición socioeconómica de una persona son determinantes para que pueda asumir mejor su preferencia sexual y su rol en la comunidad, responde: “Lo primero que puedo decir es que una persona con baja escolaridad difícilmente tendrá referentes. En mi caso, al estudiar psicología descubrí que ser homosexual no me convierte en un bicho raro y no es pecaminoso. Tener un grado profesional puede dejarte ver otros horizontes, pero no hay garantía de que eso sucederá siempre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abunda el entrevistado: “Un ejemplo contrario es el de algunas regiones no urbanas que se manejan de acuerdo con tradiciones y conocimientos propios. Entre los huicholes (indígenas que habitan Nayarit y Jalisco, en el occidente de México), por ejemplo, un homosexual es bienvenido y no sufre para adaptarse porque la sociedad le da el lugar que le corresponde. De esa manera, lo mismo cuidará a los niños que desempeñará labores propias de un chamán”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Cómo se lo digo a mi familia?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una idea que puede servir a quien tenga temor de hablar sobre sus preferencias eróticas con sus padres es seguir la recomendación que marca la psicoterapeuta Marina Castañeda en su libro La experiencia homosexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata, refiere Paniagua Ávalos, de seguir una estrategia en la que haya aproximaciones sucesivas, lo que significa que el individuo aborde el tema primero con sus amigos, pues es más fácil soportar el rechazo de ellos que el de los padres. Si todo va bien, entonces puede “subir un grado” en la escala de dificultad y decírselo a sus hermanos o algún tío o tía, hasta llegar a la “prueba de fuego” que son los padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hay muchos hombres y mujeres homosexuales que desarrollan toda su vida al margen, es decir, llegan a los 30 años con ausencia de sexualidad. Los padres no conocen al novio de su hija o a la novia de su hijo, y con el tiempo dejan de preguntarle: ‘¿cuándo te casas?’ o ‘¿cuándo nos presentas a tu pareja?’ Esto lleva al individuo a considerar que su orientación sexual es obvia y que no se necesita hablar de ello”, detalla el experto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, esta postura no es la más recomendable ya que la madre, el padre, o ambos, tendrán siempre la esperanza de que su hijo no sea homosexual y construirán una serie de explicaciones al respecto. Hay que destacar, dice Hernán Paniagua, que esto no es un acto de homofobia como tal, sino una actitud comprensible debido a que los padres quieren que sus hijos tengan una vida perfecta y sean aceptados en cualquier lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El chico o la chica prefiere pensar: ‘¿para qué les digo, si ya lo imaginan?’ Esto tiene la ventaja de que no habrá cuestionamientos ni confrontación; no obstante, se genera un gran inconveniente: se sufrirá falta de vinculación permanente con el núcleo familiar”, explica el filósofo y psicoterapeuta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo anterior “rompe con la idea de que un homosexual que está muy ligado a su madre o padre ha resuelto el conflicto, porque en realidad su vínculo está a medias: hay cosas de las que no puede hablar con ellos y eso es lacerante. Entonces, para compensar ese distanciamiento, los homosexuales construyen con los amigos lo que se denomina familia de elección, un círculo muy fuerte en la comunidad gay que brinda apoyo sin enjuiciar los actos de los demás”, apunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;“Está bien, pero que no se te note”&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien se encuentra en la disyuntiva de hablar abiertamente con los miembros de su familia acerca de su elección sexual estudia el terreno como si se tratara de un campo de batalla. Entonces, analiza el lenguaje familiar en relación con la homosexualidad y, si encuentra expresiones homofóbicas constantes, deduce que lo más seguro es que la noticia que intenta expresar caiga “como bomba”. En contraparte, quien casi no detecta comentarios de este tipo piensa que todo será más tranquilo y tendrá grandes posibilidades de ser comprendido al “salir del clóset”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empero, no hay garantía de que una u otra cosa sucedan, dice Paniagua Ávalos, por la sencilla razón de que “una cosa es la concepción que tenga la familia de la homosexualidad como algo ambiguo, impersonal y que ‘no tiene que ver con nosotros y no nos sucederá’, y otra muy distinta cuando la evaluación recae en alguien a quien conocemos y tratamos cotidianamente. Si el asunto está ligado con un hijo, entonces debemos asumir que la opinión que se tenga sobre su conducta sexual estará determinada por la cercanía emocional y la historia familiar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De allí se deriva que, en la mayoría de los casos, los padres acepten a su hijo después de asimilar la sorpresa y luego le hagan ver que está bien ser gay “mientras no lleve a su pareja a la casa”, a la vez que se le pide que haga lo posible para que no se enteren los vecinos, el tío fulano o la tía mengana, porque “dejaría mal parada a la familia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una variante de esta situación, que se puede experimentar en círculos más cerrados, es que la familia le pida al chico o chica que se vaya de la casa. Con el paso del tiempo se podrá reconsiderar su situación y aceptar que regrese, pero con las mismas condiciones mencionadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Apoyo especializado, deseable&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los especialistas consideran que la ayuda psicológica para tratar este tipo de situaciones puede ser muy útil, pero hay que dejar en claro que no es porque el individuo se encuentre enfermo, sino en razón de que puede necesitar una voz autorizada que le haga comprender que ser gay no es ni bueno ni malo, y que todo el mundo tiene el derecho de ser y sentir como más le agrade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así lo considera el terapeuta de Anodis, quien establece que la labor de los profesionales es determinante para que el paciente deje de pensar que es un monstruo y está solo en el mundo. “El especialista le ayuda a comprender que lo que le sucede es normal, y para ello le da información que le hará reflexionar. Por ejemplo, le explica que 95% de las personas han tenido fantasías homosexuales en algún momento de su vida, o que gran parte de la población ha tenido relaciones con individuos de su mismo sexo, aunque no se consideren gays”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este tipo de datos y mucho trabajo, dice el entrevistado, es posible normalizar la situación y recuperar la tranquilidad, al tiempo que se reducen ansiedad y angustia. Esto es básico para que la persona empiece a socializar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, Paniagua Ávalos comenta que la comunidad gay es una minoría social activa que se comunica y tiene la función de generar nuevas ideas. “Parece pomposo, pero la obligación de este grupo es innovar los roles de género para que la sociedad respire y no se destruya”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluye el experto: “Si vemos hacia el futuro, creo que el colectivo lésbico, gay, bisexual y transexual desaparecerá, pero ello sucederá en el momento en que la sociedad institucionalice el discurso de esta comunidad y la confrontación termine. Cuando eso pase no habrá necesidad de encapsular al ghetto gay, y de esa manera se perderá la necesidad de etiquetarse como homosexual o bisexual, o de enarbolar la bandera del arco iris, ya que no tendría sentido porque no habría discriminación. Claro, eso se escucha muy bien, pero seguramente encontraremos algunas nuevas formas de segregación, ya que somos muy creativos para ello”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-4784226219252680114?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=2653&amp;bann=articulodehome&amp;posicion=posicion1' title='Nota periodística.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/4784226219252680114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=4784226219252680114&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4784226219252680114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4784226219252680114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/10/nota-si-soy-gay.html' title='Nota periodística.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXsZsAlLgI/AAAAAAAAA6o/WRs4gcFLKQc/s72-c/%28hernan%290002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-5095916285324295663</id><published>2008-10-03T06:40:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:18:50.563-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras en exhibicion'/><title type='text'>Sutra de mis tres demonios.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;He aquí otro sutra en el que vuelvo a hablar de mí; cualquiera pensaría que no hago otra cosa que observarme yo mismo, habiendo tantas otras cosas tan interesantes de ver. Y es que en los últimos días he existido en un estado de transición que me ha obligado a mantener la lente en mi propia prospectiva: he ingresado a la maestría, mantengo gran parte de mis pacientes en consulta, redefino mi relación familiar y coordino e imparto un ciclo de talleres diseminados por toda la república.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente estoy encarando mis límites como pocas veces lo he hecho, a cada instante frente a la posibilidad de tener que reconocer que no soy Superman. Y si no es mi sentido común quien me lo advierte, mis emociones son las que no dejarán pasar la oportunidad de recordármelo. Las traigo a todas ellas a flor de piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacer contacto con lo que uno siente, hablando del aspecto anímico, es una de las cosas que la mayor parte de los terapeutas humanistas va a recomendar a las primeras de cambio, una de las ventajas de hacerlo es que las emociones no van a llegar a invadirte, sobrepasarte y transformarte en el energúmeno que se adhiere al claxon cuando ve, atrapado en el periférico, que no ha avanzado los tres centímetros por hora que le corresponden durante alguna típica mañana entre semana. Teóricamente cuando haces paradas de cuando en cuando y haces un registro interior de cómo estas, tus emociones se quedarán en su lugar y no armarán demasiado barullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a veces no hay tiempo para detenerse a checar nada; o mejor dicho, a veces no nos damos el tiempo. En los dos últimos meses mi situación fue en crescendo: el tiempo debí repartirlo entre las clases diarias en la universidad, los pacientes, los trabajos de la maestría, mis sutras en el blog, los viajes al interior para dar los talleres, la coordinación de la clínica, los artículos de mi columna y el gym. Fui descartando algunas cosas, las que creí más descartables: artículos, coordinación, blog, gimnasio. Craso error; el estrés no se redujo y en lugar de ello, más bien aumentó hasta que perdí el control sobre el.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un hombre muy emocional, al probable grado de actuar la mayor parte de las veces guiado más por mis emociones o intuición que por la razón o la lógica; y cuando mis emociones de tornan incontrolables…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo ser humano hay un lado oscuro, ese al que Jung llamó “la sombra”. Este aspecto oculto que se guarece de la mirada indiscreta de los otros, más por temor a la coerción social que por elegancia, es un aspecto de la personalidad tan en sí mismo suficiente, que me conduce a desconfiar de los que se muestran como simples hombres o mujeres de pura luz, sin mácula alguna y estandartes de pureza. No, no creo que nadie sea toda bondad, lo que es una creencia muy conveniente para alguien como yo que, en resumen, es todo salvo pura bondad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo de mi desarrollo, desde niño, en otras palabras, he sido consciente de tres demonios que se guarecen en el lado oscuro de mi personalidad y a los que suelo mantener ahí, salvo cuando el control se me escurre como arena de entre las manos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La soberbia es mi pecado favorito, y el primero de mis demonios. Probablemente es esta la razón por la que no creo en la humildad. Calculo que alguna vez me senté con mi demonio a medio camino de nuestros territorios, ahí donde la luz se acaba pero no termina de volverse oscuridad, y negociamos lago y tendido acerca de cómo haríamos para quedar satisfechos los dos. La solución fue sencilla: afectivamente viviré con la certeza de ser grande, orgulloso de mí y consciente de mis cualidades, pero para encontrar la mesura, por cada virtud que vea yo en mi persona, buscaré una virtud en cada uno de mis interlocutores. Así seré grande, pero no me cegaré a la grandeza de los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como todo el mundo sabe, no se negocia con demonios porque tarde o temprano uno sale perdiendo. Debido a la relación estrecha que guardo con mi soberbia, no puedo aceptar creer en un dios porque soy incapaz de supeditarme a un poder superior a mi; poseo un ego que unas veces me salva del mundo y otras me hace tropezar; y una tentación de permitirme un tantito de megalomanía, tan solo un poquito, que podría dejar humillado a cualquier personaje de Charles Chaplin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo demonio es la gula. Me he diseñado un estilo de vida que me permite los excesos sin que parezcan serlo, mientras mantenga un equilibrio que me rescate de una inercia constante hacia las adicciones. Para protegerme contra este sino he prohibido a mi vida el consumo del alcohol, lo que me ha hecho un completo inadaptado social; el cigarro para mí es un anatema y el uso de drogas no es una opción para mí, incluso cuando emplearlas pudiera estar justificado. Excesos, finalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También con este demonio me senté a negociar, y finalmente la soberbia, quien pasaba por ahí en ese momento que habrá sido como de ensueño, salió ganando. Vivo con templanza, cuidando de no iniciarme en el uso de ninguna droga, por atractivo que pueda parecer dar sólo una primera probada; jamás me termino una cerveza, y es todo lo que bebo en los bares; evito hacer del sexo un medio para la fuga de mis tensiones y mantengo la vigilancia del momento en que una conducta empieza a serme sospechosamente indispensable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mi segundo demonio no es mejor que el primero, y con él también resultaron los negocios por demás turbios. Cada vez que veo la integridad de una persona disminuir por la fuerza de sus adicciones, yo me reafirmo y me enorgullezco de mi fortaleza. Tengo una callada convicción de ser especial al no tener ningún vicio aparente. Al menos los míos no pertenecen al Top 10 de las estadísticas. Y de entre los míos, también mi tercer demonio saca partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ira. Difícilmente quienes medianamente me conocen supondrían mi tendencia a la violencia: ese boom de energía que hace vibrar los costados de mi cabeza y que manda un imparable torrente de fuerza hasta mis brazos, ese tartamudeo, el gruñido, mi mirada fija y el ansia húmeda de morder, la sensación de invulnerabilidad, el poder y la ausencia fría de dolor, las imágenes vertiginosas como si mi imaginación hiperactiva se hiciese zapping y, pese a todo, esa calma parcial que igual puede dispararme a situaciones sin regreso, que darme la alternativa de contenerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irónicamente, a este demonio lo llamé yo de pequeño, a los ocho años, cuando aprendí que un insecticida no mata humanos aunque te acabes la botella. Aquel domingo al despertarme al medio día, desparasitado y más fresco que una lechuga con pesticidas, llamé a la ira y le di un lote en mi lado oscuro, le presenté a mi incipiente soberbia y le amigué con mi gula. Desde entonces dejé de ver en mí a una víctima y miré al mundo como pensé que lo haría un depredador; la ira me dio, a cambio del alojamiento que le proporcioné, la seguridad para caminar las calles, para combatir mis miedos y para extraer segundas fuerzas de la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo aguarda en mi crepúsculo, acechando, esperando el momento en que pueda asomarse y tomar el control al menos por un solo instante que a la postre pudiera hacerse irreparable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres demonios son mi secreta explicación en medio centenar de situaciones: el gimnasio alimenta a mi soberbia y mi ira lo suficiente como para que ninguna tenga que sublevarse; camino largos trayectos nocturnos, me expongo sin empacho a bajas temperaturas, me descuelgo de largas cuerdas para que mi adicción de sensaciones me acalle la gula; mantengo mi autocontrol a niveles evidentes, me reviso a cada instante, me convertí en psicólogo. A estas alturas del partido se que si hago paradas en el camino para saber como voy, para preguntarme cómo estoy, mis tres demonios permanecerán en su lugar ronroneando con sorna su falsa mansedumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pasa que no siempre me doy el tiempo, y en las últimas semanas en las que me mantuve más comprometido con actividades externas que con mis responsabilidades para conmigo, en más de una ocasión mis demonios se asomaron sin alcanzar, sin embargo, a generar ningún estropicio. Pero por poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que durante un sutra me detengo a tomar aliento, voy a golpes de tecla reorganizando mis prioridades y recordando los porqués y cómos que me inventé para mantener balanceado mi propio equilibrio: el gym, el blog, la universidad, el consultorio vuelven a ser mis compromisos más fuertes. Cuesta trabajo soltar lo que se debe dejar ir, pero hay que cuidar de no dar demasiado alimento a nuestros demonios; luego no hay lado oscuro suficiente para guardarlos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-5095916285324295663?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/5095916285324295663/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=5095916285324295663&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5095916285324295663'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5095916285324295663'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/10/un-sutra-de-mis-tres-demonios.html' title='Sutra de mis tres demonios.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-4752828397883839380</id><published>2008-09-15T09:39:00.001-07:00</published><updated>2008-12-12T15:19:48.968-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del cuerpo'/><title type='text'>Sutra de la imagen corporal.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Ok, es momento de reconocerlo: alguien aquí tiene un problema. Y no es que tener problemas sea algo digno de un Sutra, todo el mundo padece problemas y, la verdad, no anda por ahí desarrollando ociosos artículos al respecto; pero vamos, hay de problemas… a problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que tal un carpintero cuya casa ya no puede sostenerse de tanta polilla?, o quizá se antoje mas un policía al que le han robado la cartera. Finalmente todos son seres humanos, tan susceptibles de fallo y tan perfectibles como el resto de los mortales; desde el ortodontista con caries, hasta el relojero que no haya la forma de llegar a sus citas temprano, pasando, por supuesto, por el psicólogo que tiene problemas de imagen corporal. O qué, ¿es que un oficio puede vacunarte contra los avatares de la vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, habiéndome curado en salud, me doy a continuación, y de forma sucinta, a la tarea de exponerte mi caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurre que cuando me miro al espejo me gusta el reflejo que recibo de vuelta: se trata de la imagen de un hombre instalándose en sus treintas, de estatura medianamente superior al promedio, rasgos expresivos y poco comunes para este poblado rinconcito del globo, cabello a rape que brilla a la luz por mi creciente colección de canas, hombros voluminosos, brazos fuertes, pecho amplio y un raro mix entre pancita desenfadada y abdomen de lavadero. Sí, me gusto, y juro que le echo ganas cada día para seguirme gustando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, no me extraña que las personas expresen que me consideran atractivo; es algo que, porque lo sé, no me hace falta escucharlo. Mi ego actualmente se nutre de otras circunstancias. Sin embargo, aún a sabiendas de tener un buen cuerpo, de ser atractivo y socialmente competitivo, en los últimos meses la retroalimentación de la gente al respecto de mi apariencia me ha dejado frecuentemente atónito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos al punto: soy atractivo, pero no creo serlo de manera especialmente sobresaliente; me gusta mi cuerpo, pero hay mil hombres con un cuerpo mucho mejor que el mío; y sin embargo, de repente alguien a quien yo podría admirar por su figura francamente envidiable, me dice que desearía tener mi desarrollo muscular, o que le resulto muy atractivo; personas esperan de mí ciertas actitudes de alguien que podría darse el lujo de tenerlas, y sin embargo yo difiero y me ahogo en una curiosidad que de momento parece inexpresable: ¿qué es lo que ellos ven?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De qué manera me vería a mi mismo si los ojos que empleara no fuesen los míos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue a los 25 años que acudí a un fotógrafo profesional para que me hiciera un estudio fotográfico por primera vez, a los 27 la segunda y, por supuesto, ni en una ni en la otra tuve que pagar, pero tampoco quise cobrarlas. Podría agregar que, como dicen, yo no me desvisto para exhibirme vulgarmente frente a una cámara, lo mío ha sido, más bien, desnudos puramente artísticos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es bien interesante lo que resulta cuando alguien se propone utilizar tu imagen para expresar algo, por muy simple que sea la idea que se haya planteado al pulsar el obturador. Cuando ves la imagen que un fotógrafo ha tomado de ti, lo que ves en mucho es la subjetividad con que matiza eso que en ti su ojo ve, lo que le significas o lo que le recuerdas. A raíz de estas dos sesiones fotográficas, fue que inicie la construcción de la imagen que hoy tengo de mí mismo; ocioso es mencionar que a partir de entonces empecé a sentirme orgulloso de ser yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que a los 24 alguien me dijo, sin darse cuenta del efecto que tendrían sus palabras: “¿porqué traes tanta ropa encima?”. Yo en ese momento no entendí bien si se refería a mi chamarra, a las dos camisetas que invariablemente traía puestas o a la camisa que iba bien abotonada en medio, pero el hecho es que a partir de ese momento empecé a quitarme tanta prenda de encima y, evidentemente, jamás dejé ya de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas palabras me llevaron a enfrentar una muralla que construí simplemente con ropa, para protegerme en última instancia de las miradas del mundo y en primera instancia de mi propia mirada. Sucede que hasta entonces me había visto a mí como había sido enseñado a verme y a través de los valores con los que fui enseñado a valorarme. Cada cosa es a su vez metáfora de algo más, y elegir quitarme la ropa fue elegir la alternativa de verme a mi mismo tal cual era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo me fui conociendo, un asunto pendiente que obviamente me había quedado en el tintero desde la adolescencia, y me construí una imagen más favorable de mi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen corporal se compone de todas esas cosas que tu propio cuerpo te significa: ¿te ves muy flaco?, ¿te sientes gorda?, ¿crees que tu nariz es desproporcionada o que tus manos son demasiado pequeñas?, ¿te gusta lo que ves en el espejo?, se trata de tu representación mental de tu silueta corporal, su forma y tamaño, y está directamente influenciada por tu historia de vida, tu cultura, lo que te han enseñado, tus propias consideraciones y subjetividades, y también del efecto concreto de la biología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué me significa a mí mi cuerpo? Sé, por ejemplo, que puedo usar mi estatura para apoyar mi lenguaje corporal cuando se trata de influir a otros con mi opinión, que el estar rapado y mi musculatura son herramientas que pueden evitarme sufrir imposiciones, o que mis facciones y gesticulación me simplifican mucho vender una idea. Sin embargo, puede ser que no desee siempre contar con estas posibilidades, o que no quiera responder a las expectativas que los demás tengan de mí debido a mi apariencia; si es así, tal vez querré mantener una auto - percepción disminuida para no sentir que tengo tantos retos por afrontar, o quizá tantas responsabilidades de las cuales encargarme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frecuentemente la imagen corporal que tenemos de nosotros va por un lado y nuestra realidad física se va por otro, y con lo anterior, vale la pena considerar que a veces nos es muy conveniente mantener una imagen corporal determinada, que no se ajusta a nuestra verdadera apariencia: ¿a ti de que te salva sentirte gordo?, por ejemplo, ¿puede ser que de ese modo encuentres la justificación para no esforzarte en tus relaciones con los demás?, eso suena fuerte, pero quizá pase más bien que hayas descubierto que siendo gordo puedes hacer mejor conexión con las emociones de los demás, o que no se te exige tanto. Cada quien puede rascarle para conocer su propia respuesta, solo considera que todo funciona para algo, pero nada funciona para siempre; así que cuando las cosas dejan de funcionar hay que hacer un cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, de nuevo: si la imagen que tienes de ti misma o de ti mismo te tiene en más desgracia que gusto, cámbiala. Acepta los cumplidos, no cuestiones cuando te digan lo bien que te ves, trabaja cada día en parecerte más a como te gustaría ser, no te descalifiques, y echa mano de los atajos: anímate a preguntarle a los demás de qué manera te ven, suena raro, pero de seguro que es útil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si todo te falla, redacta un Sutra escribiendo lo que piensas al respecto de la imagen corporal y trata luego de llevarlo a cabo, para que al menos, cambies debido puramente a un afán de congruencia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-4752828397883839380?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/4752828397883839380/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=4752828397883839380&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4752828397883839380'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/4752828397883839380'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/09/sutra-de-la-imagen-corporal.html' title='Sutra de la imagen corporal.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-9088245135149867681</id><published>2008-09-05T20:25:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:15:12.806-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del genero'/><title type='text'>Publinota: sexo.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Por Mario Alberto Reyes/ Agencia NotieSe&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El no involucramiento de las emociones durante las relaciones sexuales fortuitas es una falacia, porque no obstante los cuerpos se liberan de la ropa, simultáneamente se visten de anhelos, expectativas y deseos que conducen a un aislamiento de la realidad en el que los individuos se pertenecen mutuamente y dejan de sentirse solos, señaló el psicólogo Hernán Paniagua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explicó que contrario a las expectativas de mucha gente que busca sexo sin establecer compromisos, por lo menos siempre está presente el relacionado con tener relaciones sexuales con la persona contactada, porque en caso de negarse, surgirán las reclamaciones y el recordatorio del compromiso de acostarse con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paniagua, quien es responsable del Departamento Académico de Anodis Consejería, definió como “una realidad” que en el ambiente gay las personas se sienten “tremendamente solas”, motivo por el cual las relaciones sexuales constituyen un paliativo. Mencionó que una de las causas de la adicción al sexo, podría estar basada en la asociación entre el acto sexual y el contacto físico interpretado como muestra de afecto y aceptación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Esto satisface el vacío afectivo, por eso cuestiono mucho el que se diga que en las relaciones sexuales fortuitas no hay compromiso emocional, efectivamente lo hay al grado de que el disfrute del acto sexual puede resultar afectado por la preocupación de tener un buen desempeño erótico y sexual”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En charla con esta agencia para dar a conocer la realización del taller Las 5 claves para el sexo sin compromiso, mismo que se impartirá en sesiones únicas en el Distrito Federal, Veracruz, Acapulco, Tijuana, Puebla y Puerto Vallarta -ciudades mexicanas con las más altas tasas de prevalencia del VIH/sida-, Hernán Paniagua aseveró que las falsas creencias, inseguridades y mitos suelen comprometer el goce sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subrayó que en el taller los participantes podrán reflexionar acerca de los pensamientos, mitos y creencias que generan las disfunciones sexuales de origen psicológico, con énfasis en el sexo protegido como una forma de evitar que el miedo comprometa el placer erótico durante la relación sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el colectivo gay la mayor parte de las disfunciones sexuales son de origen psicológico, pues aunque existen problemas circulatorios o fisiológicos que pueden derivar en problemas de erección y eyaculación precoz, generalmente están relacionadas con la falta de concentración en lo que se está disfrutando”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El terapeuta egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, añadió que en estos casos predomina la angustia por el desempeño erótico-sexual, por mantener una buena erección, por tener una abundante y “escandalosa” eyaculación, o por temor de estar adquiriendo una infección de transmisión sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Así, cuando ocurre la eyaculación, se va a experimentar un consuelo porque es una reacción fisiológica, pero el orgasmo se va a sentir a la mitad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el experto, en México la autoestima es un problema de salud pública, es decir, no sólo atañe a los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) –mayoritariamente afectados por el VIH/sida y a quienes va dirigido el taller-, sino a la población en general porque culturalmente no se le enseña a valorarse, sino a ser modesta y humilde en aras de evitar ser calificada como “soberbia” o “ególatra”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo anterior, abundó, repercute de manera especial en el sector de HSH, pues al ser sancionados histórica, social y culturalmente por sus prácticas sexuales, durante el ejercicio de éstas no existe el autocuidado por falta de valoración, es decir, a corto plazo se hace cualquier cosa con tal de tener placer sexual poniendo en riesgo los proyectos de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Una de las razones por las cuales los HSH adquieren el VIH/sida es que no perciben el suficiente valor en sí mismos como para apostar al autocuidado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por una vida sexual saludable, las claves&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proyecto de Anodis Consejería está financiado por el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/sida, es gratuito y podrán participar hombres mayores de 18 años con prácticas homosexuales. En cada ciudad se abrirá un grupo de 30 personas a quienes se les entregará material informativo elaborado por el equipo de psicólogos integrado por Débora Buiza, Hernán Paniagua, David Hernández, Leonardo Bautista y Daniel Carrasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, los asistentes podrán conocer y hacer uso de las cinco claves proporcionadas por los expertos para tener sexo sin compromiso o ejercerlo de forma protegida sin comprometer el erotismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Protegerte a ti mismo, quererte y valorarte, concentrarte en lo que estás haciendo, el poder comunicarte con el otro y el otorgarte el derecho a sentir placer, constituyen las claves que durante el taller serán enseñadas a los asistentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anodis Consejería propone servicios psicológicos capaces de conducir a las personas homosexuales a la reconciliación con ellas mismas, de enseñarles que el derecho a sentir, actuar y amar no requiere de la aprobación del resto de la sociedad. Lo anterior en un ambiente de total empatía con terapeutas especializados en brindar ayuda profesional a las minorías sexuales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-9088245135149867681?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/9088245135149867681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=9088245135149867681&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/9088245135149867681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/9088245135149867681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/09/publinota-sexo-sin-compromiso.html' title='Publinota: sexo.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-6966681186232470013</id><published>2008-08-24T09:09:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:18:52.672-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras en exhibicion'/><title type='text'>Sutra de una adicción.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Cuando era niño, acaso de siete u ocho años, teníamos en casa una extensa biblioteca con más de seiscientos volúmenes, un gran porcentaje de eso eran novelas de varios autores y había también alguna que otra enciclopedia. Había fines de semana en los que me levantaba temprano y los contaba uno a uno, en la intimidad de la madrugada, imaginando qué historias podrían desarrollarse detrás de títulos como tan poco reveladores como “Los Miserables” o “El Corsario Negro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A edad tan temprana, mi fascinación por los libros resultó tan notoria que mis padres, cuidando oportunamente de mi salud mental, me invitaron a alejarme justo de los que más atraían mi atención. Por esa razón, armado de una lámpara sorda, por meses mantuve la costumbre de fingir que dormía y al extinguirse los sonidos en el resto de la casa, abandonaba mi habitación y me dirigía al librero para explorar las páginas de aquellos libros prohibidos. A “El Resplandor” de Stephen King le siguió “El Azteca” de Gary Jennings y etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa forma asocié la literatura con una cierta libertad profana, como un acto de transgresión mediante el cual inadvertidamente me fui construyendo. Con el tiempo llegó la noche en que fui sorprendido durante alguna de mis lecturas clandestinas: mi madre llevaba minutos completos parada detrás de mí y yo, clavado como estaba entre la Francia y la España de “Los 3 Mosqueteros”, no tuve ni el tiempo para inventarme una buena excusa. Pude, mínimo, haber podido decirle esto no es lo que parece.&lt;br /&gt;Como sea, había pasado ya los ojos por tantas y tan dispares historias, que el establecerme restricciones literarias había perdido por completo su sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, mi infancia transcurrió en una sucesión de historias de horror donde un viejo Cadillac podría desarrollar un espléndido impulso psicópata y una ancianita gentil y dicharachera tenía en su haber ya algunos meses de sepultada. Mis juegos pueriles, en aquel entonces, dejaban translucir este bagaje cultural, lo que a veces ponía nerviosos a los otros niños del vecindario. Fue entonces, entre páginas de suspenso, terror y cinco o diez novelas negras con aroma londinense, que resolví hacerme psicólogo; era la vía más sensata para llegar a ser un experto parapsicólogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queriendo adelantar en mi proyecto profesional, devoré media docena de libros de Lobsang Rampa como “El Médico de Tíbet” y otros al más puro estilo de Nostradamus. A los diez años uno se traga cualquier cosa. Y habiendo aprendido que leer no solamente consistía en huir de los mitos de Cthulu o perseguir orcos a lo largo de la Tierra Media, llegué a “Damián”, del que pasé sin darme un respiro al “Lobo Estepario” y de ahí a “Siddhartha”. Para cuando entré a la secundaria: La Salle, un colegio evidentemente religioso en Querétaro, yo era ya un cáustico y existencialista especialista en textos de Hermann Hesse y me sabía, como para complementar, un par de poemas de Gibrán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irónicamente jamás durante la secundaria o el bachillerato tuve por tarea leer un libro, así que de no haber sido por el motu proprio, me habría perdido de conocer a Camus, Wilde o Joyce. La consecuencia inevitable fue una jerga propia que me distinguía del resto de mis compañeros de clase, quienes a lo largo de mi adolescencia fueron incapaces de entender la tercera partes del total de palabras que usé para comunicarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobreviviendo el suplicio nihilista de la adolescencia, mi fortuito encuentro con una novela de Clive Barker me llevó a darle un giro radical a la vida, particularmente a mi vida. Con el objeto de reducir un poco la fobia social que a la postre de los últimos diez y siete años había cultivado, me enlisté en la nómina de un parque de diversiones al sur de la ciudad, donde cinco largos años distribuidos entre la Cabaña del Tío Chueco y el Reino de la Risa me aproximaron lo suficiente a la redención de mis vicios literarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, un año antes de renunciar al parque, recaí. Los múltiples eventos laborales relacionados con voces, histerias colectivas, apariciones y fantasmas me condujeron a sumergir mis narices entre las hojas de un apergaminado “Malleus Malefiquerum” en la Biblioteca Nacional y “Las Enseñanzas de Don Juan” en la Biblioteca Central. Supe hasta entonces que dios había creado las bibliotecas públicas y coincidí con él en que eso era bueno. Así fue como mi adicción bibliográfica no sólo regresó, sino que incluso se sofisticó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convertido ahora en un fiel feligrés de las bibliotecas, dejé deslizarse mi existencia entre éstas, el gimnasio y los museos de la ciudad. Fluctué de la Ciudadela a la Biblioteca de Filosofía, de ella a la Central y de ahí de vuelta a la Biblioteca Nacional, convencido de que no hay, en efecto, absolutamente nada como lo nacional. Atrapado en esta literatura itinerante, a la edad quizá de veintitrés años, adopté el capricho de investigar sobre cualquier tema que me viniera al la cabeza: sociedades secretas, culturas tribales, mitos cosmogónicos, ritos de iniciación y una basta gama de temas recalcitrantemente similares que hicieron evidente el que lo mío, lo mío, era mas bien una carrera más social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ese modo, un día le pedí su venia a Heráclito y le di vuelta a la página; me crucé solamente un circuito vial en el mismo campus, con algunos años, trámites y explicaciones de por medio, para vivir el éxtasis de una lectura de los porqués sociales de Moscovici, de las artes de Fromm, los seminarios de Lacan, el heroísmo de Frankl y la sincronicidad de Jung. Aún ahora me pregunto porque sostengo tan vehementemente no gustar del psicoanálisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día ya no renunciaría a buscar respuestas en los libros, aunque parezca que no hay muchas de ellas en algo como “La Brújula Dorada”, “Dunas” o “La Comedia” de Dante, ni a encontrar en ellos tantas preguntas que solamente alimentan mis dudas. Todos vamos en pos de algo: el poder es una búsqueda con excelente quórum, la fama, la riqueza… y también el entendimiento, que a su modo es tremendamente similar a los otros tres. Yo, precisamente, quiero entender y es eso en realidad lo que busco; por eso no concibo llegar un día a resignarme frente a la duda, aunque tampoco me peleo con ella: es porque dudo por lo que se que existo, eso se lo leí a Eduardo Nicol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien dijo una vez: somos lo que leemos, o puede ser que en realidad dijera que somos lo que comemos; da igual, el punto es que en el camino de la vida tomamos páginas prestadas de las historias de otros, mientras vamos construyendo al andar nuestra propia historia. Gracias a eso podemos contar de donde venimos, lo que somos y hacia donde vamos, porque a final de cuentas cada hombre o mujer no son su número de seguridad social o su título o incluso su nombre; cada uno de nosotros somos nuestra historia, y conseguimos un fragmento de inmortalidad cuando somos una historia que se gana la pena de ser contada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-6966681186232470013?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/6966681186232470013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=6966681186232470013&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/6966681186232470013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/6966681186232470013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/08/sutra-de-una-adiccin.html' title='Sutra de una adicción.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-6816038742981013596</id><published>2008-08-11T13:58:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:15:17.773-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del genero'/><title type='text'>Sexualidades disidentes.</title><content type='html'>[Publicado en Anodis: &lt;a href="http://anodis.com/nota/12476.asp"&gt;http://anodis.com/nota/12476.asp&lt;/a&gt;]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada cosa en la historia de la humanidad tiene un porqué, incluso la heterosexualidad. En algún momento asociar la sexualidad humana con reproducción y volver ambos términos casi sinónimos fue la solución más viable a una tremenda necesidad de sobrevivencia para las sociedades antiguas; se trataba de un tiempo en que las poblaciones numerosas determinaban la preservación o extinción de una cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, los tiempos cambian, pasan y dan lugar a necesidades distintas. He aquí un clarísimo ejemplo: si en la antigüedad la sobrevivencia era para la nación que tenía mayor cantidad de nacimientos por año, en la actualidad una tasa elevada de natalidad puede conducir a un pueblo hacia la hambruna y la pobreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, la heterosexualidad en principio era una buena idea. En los pueblos fue instituida como la orientación legal de sexualidad y se forjó una compleja estructura de mandatos que la volvían indiscutible; frases como “creced y multiplicaos” tenían por objetivo desarrollar la población, “no desperdiciar la simiente” conducía a hombres y mujeres a satisfacer su impulso sexual únicamente por medio del coito, y complementaban la consigna con una prohibición contundente hacia el uso de métodos anticonceptivos. De esta forma los romanos fueron un montón y pudieron forjar un imperio, igual los egipcios o los mongoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Filtrando sus reglas por la intimidad de las personas como mandatos divinos, reglas morales o códigos de urbanidad para garantizar su cumplimiento, la heterosexualidad se volvió mucho más que una llana orientación sexual: un estilo de vida. La sexualidad bien vista fue la sexualidad desarrollada al seno del matrimonio, unión entre hombre y mujer, y bajo el visto bueno de la comunidad; el objetivo del matrimonio, a su vez, era procrear hijos. A esto se le sumó la sentencia de que para toda mujer la forma única de realización personal fueran los hijos, y para todo hombre, tener su semilla esparcida en el vientre fértil de muchas mujeres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el proceso, alrededor de la heterosexualidad surgieron rituales, instituciones y tradiciones sociales que hicieron reprobable cualquier otro estilo de sexualidad, las volvieron proscritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día ya no hay una necesidad que justifique forzar a hombres y mujeres a mantener un estilo de vida ligado a la heterosexualidad, claramente nuestro problema dejó de ser volvernos numerosos, pero mantenemos las viejas obligaciones por simple inercia. Debido a que en origen las reglas adquirieron un grado de incuestionabilidad, perduraron ciegamente durante generaciones; continuaron siendo mandatos divinos, reglas morales y cualquier tipo de grillete para la libertad individual. La heterosexualidad fue una invención social que se preservó como si se tratara de un atributo natural para el ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sexualidades proscritas son esas que se resistieron a vivir sus vidas emparejados a la norma: a amar a quien se les decía que debían amar y de la manera en la que les dijeron que lo debían hacer. De esta forma, cuando levantaron su voz para protestar contra las instituciones que les privaban de su libertad, las proscritas se volvieron sexualidades disidentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A este punto, es fácil identificar parte de lo que implica la disidencia: lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales y transgéneros. En torno a estas categorías se tejió un discurso colectivo que confrontaba la sexualidad normatizada y construía en el camino una identidad grupal en respuesta a la desacreditación. Pero diversidad, concepto emblemático de este discurso compartido, implica mucho más que la amalgama de seis siglas para nombrar a un colectivo; implica miríadas de formas de vivir las sexualidades, tantas sexualidades como seres humanos sobre la faz de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces surge, quizá, la necesidad de cambiar el discurso por otro similar, pero más incluyente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las instituciones dicen: debes de vivir como yo te lo mando, con un matrimonio hasta que la muerte los separe, la mujer subyugada y el hombre emocionalmente impedido, realizarte obligadamente mediante tus hijos, olvidar tu individualidad a favor de la preservación de tu material genético y, por supuesto, de las instituciones y lo que tu desees, lo que de forma individual pueda engrandecerte, es prescindible para el visto bueno de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los disidentes prefieren elegir: amar a alguien que comparta su sexo o su género, o amar a más de uno o a ninguno, quizá sin matrimonio o tal vez en uno con una estructura distinta, puede que gay con dos o tres hijos, puede que heterosexual sin subyugarse a ningún hombre; las combinaciones son tantas que necesitaría Internet completa para poder enumerarlas. Y cada vez son más las sexualidades que se unen a la disidencia, en cada momento una voz más se eleva para reclamar su derecho a vivir con libertad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgéneros y también heterosexuales y las voces que se unan en los tiempos venideros a favor de vivir bajo su elección. Puede que haya quien elija el matrimonio tradicional con su pareja gay, puede alguien sueñe aún a su príncipe azul, pero será incuestionable siempre que lo haga por decisión y no por obligación. Esta es la necesidad que corresponde a nuestros tiempos y es el porqué de las marchas, las banderas del arcoíris colgando afuera de los establecimientos y de la visibilidad de los hombres y mujeres que no temen besar a quienes besan a mitad de la calle, en el metro o frente a un jardín de niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La disidencia trae el cambio, su sola presencia genera un conflicto para las instituciones y su discurso cuestiona lo que hasta el momento era cotidiano. Al final no ganará la heterosexualidad institucionalizada ni lo harán las sexualidades disidentes, la victoria estriba en la reconciliación de una con las otras y la fusión de los dos discursos en uno solo: un discurso por la libertad para elegir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-6816038742981013596?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/6816038742981013596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=6816038742981013596&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/6816038742981013596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/6816038742981013596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/08/sutra-de-las-sexualidades-disidentes.html' title='Sexualidades disidentes.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-41572537274872794</id><published>2008-08-08T08:29:00.000-07:00</published><updated>2010-02-06T22:32:03.584-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interficciones'/><title type='text'>Sutra de un día nefasto.</title><content type='html'>Este ha sido uno de mis peores días en los últimos meses, un día tan tremendamente malo que bien se ha ganado el derecho de contar con su propio sutra; o mejor sea dicho, es este sutra el que cuenta un día singularmente malo. Un día nefasto, lo que resultará un franco pleonasmo para algunos espíritus cultos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó en la mañana, como suele suceder con todos estos días que carecen de la suficiente creatividad o una mínima iniciativa. Ocurrió que al despegar mi congestionada oreja de la almohada, me descubrí un incipiente antojo por estar de malas; sí, seño fruncido, respuestas cortas, tolerancia escasa y todo el kit. De tal forma que, lentamente, mientras me encaminaba a la ducha, resolvía crecientemente malhumorado ser complaciente con mis antojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser exactos ahí empezó todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamás el calentador había fallado, no sino hasta ese momento. Luego de ver correr por largos minutos (no me leas feo, solo fueron escasamente un par) el agua de la regadera, me convencí de que este día me tocaba un baño frío. Imagínate, de la camita caliente y mullida al frío abrazo de una ducha sin calentador. ¡Pitufa vida!, cómo no quieren que uno ande de malas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente conduje a mi humanidad a la cocina para prepararme un licuado de buenos días, de esos sabor a double rich chocolate hechos de leche, huevos y proteína whey que se extrae también de la leche y que además de ayudarte con el rollo del gym también te refuerza el sistema inmunológico. Pues no había leche ni huevos ni whey, y pues acá el wey de quien estas letras suscribe se zampó aunque fuera un plato de lentejas para sentir que se metía algo en la panza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Minutos después el taller sobre “5 estrategias para encontrar pareja… y quedarse con ella” que estaba programado para el sábado se vino paulatinamente abajo conforme leía en mi buzón de correo un mensaje detrás de otro que con claridad indiscutible, dejaban en claro que no teníamos un espacio para impartirlo ni el quórum suficiente para diferenciar un “taller” de una “consejería individual”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me volvía chango… También en mi cuenta de email encontré la esperada respuesta de mi tutora de la maestría, quien accedía por fin a verme a las 5 pm. Su mensaje lo leí a la 1 pm y de todas las cosas que tenia planeadas para esa tarde evidentemente alcanzaría con trabajos a hacer solo una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente repartí respuestas entre los mails más urgentes y me dispuse a salir de casa corriendo. Mi mamá llegó en ese momento, consternada porque su médico le encontró un par de quistes en los senos que no supo identificar como benignos o dignos de preocupación. Le dijo que si en un año crecían, significaría que eran malignos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡Un año!!, un año es lo que me dura media maestría, un año es lo que un bebé tarda en empezar a comer decentemente, un año es, para pronto: demasiado. La hice prometerme que le llamaría a su tío, quien es oncólogo (popularmente identificado como cancerólogo) para que la checara y la mandara a hacerse una biopsia o mínimamente le bajara el nervio. Francamente mi madre no tiene un instinto de auto preservación muy ejercitado, así que no me vi a gusto sino hasta que juro siete veces que se atendería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, rumiando mi enfado me dirigí a Pericoapa (bazar ubicado en Coapa, donde según Radioactivo, la mujer es guapa) para comprar de menos mi whey para cenar un licuado de chocolate que, de hecho, aun no me preparo. De paso, se me ocurrió comprar una cubierta nueva para mi celular porque la antigua tenía un pequeño rallón en la arte de atrás que le cause, creo, con una moneda de diez centavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de perderme en el laberinto de locales y mercaderes a los que apenas les empieza a salir algo de vello en la cara, en su local el vendedor de refacciones de Motorola se ofreció muy comedido a instalarle la nueva cubierta a mi teléfono. Me pareció conveniente ya que, francamente, es todo un jaleo hacerlo uno mismo. Entonces el buen hombre le pasó la chamba a su hijo, quien a decir verdad no era idiota, solo un poco… ok, era un idiota. El hijo del hombre que atendía el local de refacciones del pasillo K de Pericoapa desarmó mi pobre celular golpeándolo contra la vitrina del local, desprendió con brusquedad las gomitas de sus costados y lo vejó con un desarmador seis veces (si, ¡seis veces!) hasta que el pobrecito quedo absolutamente deshecho. Literalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego procedió a armarlo de nuevo con las refacciones nuevas. Lo hizo con agilidad y una creciente satisfacción, hasta que descubrió al terminar que le habían sobrado piezas. Entonces procedió a destripar nuevamente mi telefonito y a armarlo, esta vez con todo en su lugar pero mal ensamblado y mal atornillado. El vendedor de refacciones tomo entonces el trabajo de su retoño y con la cara de todo padre orgulloso de su progenie me tendió mi E2 con una sonrisa complaciente, preguntando “¿esta bien?” Me apresuré a decir que sí, pagué descuidadamente y juntos, mi celular y yo, huimos de aquél destripadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total, que la whey me salió mas cara porque, según me dijo la Señorita Nayarit, o no se que exuberante premio tenga mi despampanante dealer, recién acababan los suplementos de subir de precio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regrese a casa, deje la whey y fui al campus para ver a mi tutora, con quien me entrevisté mientras en la explanada de la facultad comenzaba a llover. Entrevista terminada y me encaminé al gym, de donde luego de un breve entrenamiento de escasos noventa minutos me dirigí al consultorio en el que, según calculé, ya me esperaba la gente de un grupo terapéutico. Me llovió insistentemente en el camino y un taxi a toda marcha me empapó las partes que esta lluvia de verano no había alcanzado a mojar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el consultorio, ubicado en la calle de Querétaro, en la colonia Roma, el hacinamiento de tanto humano bípedo había agotado nuestras últimas reservas de oxígeno, cosa que parecía no importarle a una mariposa negra y de alas maltratadas que roncaba la mona adherida a mi pared. ¡Era gigantesca!, durante la sesión no logre dejar de mirarla; me juraba que si se echaba en algún momento a volar, yo aplastaría a quien fuera por salir el primero de ese sitio. Al respecto, tengo una evidente fobia de la que algún día platicaré con más detenimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que mi día consistió en una colección de pequeñas catástrofes que no me dejaron detenerme a tomar aliento. Pero es tiempo pasado. Ahora el reloj en la pared marca la media noche, con su par de manecillas concupiscentemente instaladas una encima de la otra. Perdí ya el antojo de estar de malas y me detengo entre mi jornada y mi almohada para reconocer que, después de todo, disfrute este día. Siento esa suerte de laxa satisfacción que es tan típica después de un largo coito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border: medium none ;"&gt;&lt;object style="clear: left; float: left;" width="320" align="left" border="0" height="301"&gt;&lt;param value="http://www.youtube.com/v/omFdpnSu57U&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" name="movie"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/omFdpnSu57U&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" width="320" align="left" border="0" height="301"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;Y lo que sucede es que llevaba semanas queriendo enojarme por cosas que pasaban; muchas, tantas que a veces no pegaban tanto por lo duro, sino por lo tupido. Pero las circunstancias hacían políticamente incorrecto dejarme llevar por mis hormonas; había que ser ecuánime y tolerante y aguantar al momento más apropiado para estallar. Pero éste no llegaba. Así que por un simple e imprudente impulso desee un simple día que me autorizara pelearme a mis anchas con el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div style="border: medium none ;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border: medium none ;"&gt;&lt;br /&gt;Su pedido en cinco minutos o la entrega es gratis. ¿Cuántas veces hemos pedido un día nefasto y no nos hemos percatado de que hicimos una solicitud tal?, ¿Qué tal las veces en que puerilmente pedimos un día espléndido? La neta es que en esta era de acuario el universo es particularmente complaciente, y la bronca es, más bien, tener mucho cuidado con lo que pedimos.&lt;/div&gt;&lt;div style="border: medium none ;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border: medium none ;"&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, no pasó en mi vida nada irreparable. El taller cancelado ya será repuesto para, probablemente, el siguiente sábado, y puede que mejor avoquemos nuestros esfuerzos a los grupos terapéuticos como una estrategia de intervención más eficiente. De mi mamá: era de esperarse que su cuerpo resintiera el mal trato al que le ha sometido, y es necesario un shock como el que enfrentó para que se de cuenta de que debe empezar a cuidarse, finalmente, nadie lo hará por ella, por mucho que a mi me gustaría hacer lo que a ella le toca; y ya sea o no cáncer, si lo atiende en breve no pasará a mayores. Mi celular ya lo reparé; lo hice con cuidado, le limpié sus partecitas y lo ensamblé como dios manda.&lt;/div&gt;&lt;div style="border: medium none ;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border: medium none ;"&gt;&lt;br /&gt;Ahora me dispongo a hacerme un delicioso licuado de double rich chocolate para encaminarme a la emoción noctámbula de algún sueño interesante. Buenas noches, te deseo para mañana un día fabuloso.&lt;/div&gt;&lt;div style="border: medium none ;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-41572537274872794?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/41572537274872794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=41572537274872794&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/41572537274872794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/41572537274872794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/08/sutra-de-un-da-nefasto.html' title='Sutra de un día nefasto.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-820410303115704994</id><published>2008-07-21T15:07:00.000-07:00</published><updated>2008-12-12T15:21:36.471-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del instinto'/><title type='text'>Sutra astrológico.</title><content type='html'>&lt;p&gt;Al tenor de este excibicionismo, y con la intencion de dar respuesta a mil preguntas no formuladas, aquí expongo lo que hacían los planetas en el momento en que tuve a bien nacer. Era domingo 7, pero la verdad es que no lo recuerdo bien, quizá se deba a que eran las 7 de la madrugada y a nadie le sorprendería si agrego que en marzo, aca en la Ciudad de México, los amaneceres son especialemnte frios. Particularmente lo fué aquel invierno del 76. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Empecemos por el ascendente, que es el punto aquél en la carta astral que aparece al Este en el momento del nacimiento. El Ascendente simboliza la manera en que abordamos la vida, así como la imagen que proyectamos al exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu ascendente en Piscis, te brinda un perspicaz sentido de la intuición. Sientes que tus influencias llegan a todos quienes te rodean, aunque no siempre tomas conciencia de ello. Te cuesta decir que “no” porque no quieres herir a nadie y así puedes llegar a embarcarte en de las que posteriormente se arrepientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes tienen su ascendente en Piscis suelen ser personas abnegadas y espirituales, e incluso son con frecuencia místicos por naturaleza y receptivos a los mensajes del inconsciente colectivo. Piscis es el signo de los Sueños y de los Secretos. Son mujeres u hombres compasivos, sutiles e imaginativos que por momentos tratan de volverse indispensables para los demás. Románticos y susceptibles, suelen escaparse mediante sus pensamientos de la dura realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frecuentemente son desordenados, pueden dilatar intencionalmente los procesos cuando las cosas se ponen difíciles. Fieles y tiernos, frágiles y a veces tímidos, los nativos de Piscis frecuentemente se sienten lastimados, lo que los vuelve cautos y modestos. A veces son evasivos y callados, con dificultades para expresarse; respetuosos y sensibles, con frecuencia tienen talento notable para la música, la pintura y el baile. Su economía se frena por muchas variaciones debido a su generosidad, pero cuentan con una ayuda sorprendente, es decir, al final la naturaleza o el karma les conceden todo lo que necesitan. La suerte es una de sus innegables cómplices de viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el terreno sentimental, eres alguien que se entrega sin miramientos a la persona a la que quiere, no obstante, si no te cuidas puedes caer en los celos. Tu ascendente en Piscis te vuelve un hombre algo raro e incomprensible, y por eso mismo, asombroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte está la influencia que el Sol ejerce en tu yo creativo. Este astro revela la cualidad básica de nuestra conciencia porque es el factor central de nuestra personalidad. El Sol simboliza la verdad y la integridad, te brinda magnitudes de alegría, confianza y buena salud. Tu Sol está en Piscis, esto es lo que determina tu signo zodiacal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piscis es un signo de agua regido por Neptuno, siendo nativo de esta constelación eres un ser muy intuitivo, sensible, humilde por tendencia, generoso, amable y hospitalario; destacado por su misticismo, inspiración y espíritu de sacrificio. Todo pisciano se comunica con su entorno principalmente por medio de sus sentimientos. El sol en Piscis te induce a hundirte en ti mismo, hasta descender al fondo del inconsciente. Te atraerá irrefrenablemente lo misterioso, llevándote a sentir una oscura identificación por lo que existe mucho más allá del mundo físico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cuesta tomar decisiones rápidas, ya que Neptuno, el regente de Piscis, es un planeta nebuloso; esto revela una turbia tendencia a tener pensamientos indefinidos. De ahí, tu desafío reside en superar tus temores y reflexionar sobre tu formidable potencial creativo. Posees una extraordinaria perspicacia y sensibilidad que te permiten conocer el humor que flota a tu alrededor, eres un ser tan susceptible que a veces disminuyes tu capacidad de lucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu simpatía, tolerancia y compasión te otorgan el poder para comprender y ayudar a los tuyos con máxima eficacia; tu mayor fuerza será esta habilidad para inspirar, apoyar y tranquilizar a otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, ¿recuerdas a los Caballeros del Zodíaco?, si es así, podemos hablar libremente de las Casas, al menos de las que a ti te corresponden al irse el Sol alojando para manifestar su influencia sobre tu nacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa doceava es la de las pruebas y limitaciones, la vida escondida, los secretos, los sacrificios, el exilio, la pérdida de la libertad, las renuncias, las prácticas o trabajos ocultos, la vida mística, la delincuencia, el vicio y también del inconsciente. Simboliza la terminación de un ciclo evolutivo. En ella se disuelve el ego y el sentido de la individualidad. Representa la soledad, la empatía y la inspiración mística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sol en esta casa revela tu tendencia al aislamiento social, a alejarte de los contactos humanos normales y el éxito en los trabajos aislados relacionados con asilos, hospitales, consultorios o laboratorios. Tu soledad es voluntaria, ya que eres tan receptivo a las emociones que de otros que frecuentemente no puedes resistirte a absorber esas influencias del medio. Esta influencia te exige ampliar tus habilidades más allá de los alcances habituales de la conciencia y entregarte al servicio del alma, de la identidad espiritual, y en general, de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando, como en tu caso, se encuentra el Sol en Cuadratura con Marte, encontramos personas explosivas que pierden fácilmente el control, aunque se trate de un tranquilo nativo de Piscis, cometiendo en tales estados actos violentos, insensatos e impulsivos para luego arrepentirse. Frecuentemente tus reveses y fracasos se deben a que eres impulsivo. Si has aprendido a pensar antes de hacer las cosas, te evitarás la pérdida del tiempo que inviertes en tener que volver a hacerlo todo de nuevo. Cuando ésta tendencia está bien canalizada, desarrollarás un carácter bélico, guerrero, con confianza en ti mismo y certeza y rapidez en tus reacciones, llegando a compensar la indecisión natural de los herederos de Neptuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El toque de Marte te destina a una búsqueda por la aventura y los desafíos. Probablemente colecciones y sepas emplear herramientas, armas blancas y aparatos cortantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sexo y el ejercicio serán para ti especialmente importantes, pero sin disciplina podrían ser fuentes de frustración y tensiones. En tus relaciones, sientes a primera instancia que no tienes que ceder ante nadie, lo cual podría entorpecer cualquier interacción formal, a menos que sea una competencia donde haya un rival que vencer. Eventualmente, habrá romances que acabarán tan pronto como consigas conquistar al otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, encontramos un contacto armónico del Sol que está en trígono con Saturno, por su posición de 120° con éste. Esto equivale a que Saturno te obligará a desarrollarte a través de la voluntad y el esfuerzo; puede ser que derivado de su influencia, no llegues a expresarte con una libertad espontánea, debido a responsabilidades y obligaciones que percibes llegar desde afuera, esto puede dejarte frente a los demás como alguien inseguro, hiper controlados o concretamente, falto de espontaneidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es común que desde niño, alguien nacido bajo esta confluencia se viera obligado a comportarse como adulto, a sacar de cada experiencia una lección de vida y a no relajarse ante las circunstancias. Esta marca te hará sentir que tienes que hacerlo todo tu solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sol en Trígono con Saturno te habla de éxitos tardíos en tu vida, pero también de una longevidad garantizada, tienes huesos fuertes. Una vez que aprendes a ver lo que tienes, y no lo que te falta, verás la vida redimirse en todos los planos del ser. Gozas de cierta austeridad productiva y de la capacidad para llevar a buen puerto altos cargos empresariales, políticos o sociales. Dirigente y consejero fuerte detrás del líder, gerente, presidente o director, en la primera parte de la vida, luego asumen altos cargos y grandes responsabilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, en el momento de tu nacimiento el Sol hacía Cuadratura con Neptuno, lo que dio lugar a una predisposición de tu parte hacia una suavidad de carácter y un calor humano que te harán o han hecho muy popular frente a las personas y a un mismo tiempo vulnerable. La insatisfacción ante las asperezas de la vida han podido llevarte a depresiones psíquicas, gran abatimiento y aguda desesperación que sueles esconder mediante escapismos y algunos vicios peligrosos para ti mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienes presentimientos. Te subestimas a ti mismos y sobreestimas a los demás, lo cual te causará desilusiones frecuentes. Neptuno, el planeta nublado te hereda la fantasía como un estilo de vida y una terca resistencia a ver la realidad para no enfrentarte a su parte fea. Oriundo de tu propio mundo y forastero entre los demás, en tu vida te verás en soledad aunque estés en compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo tu Sol en Conjunción Ascendente te conduce a un fuerte deseo por ser reconocido y sueles ser muy creativo en tus maneras de lograr este objetivo. Tienes gran fe en que superarás cualquier obstáculo que se ponga en tu camino; realmente crees que ganará siempre, pero cuando por fin tienes que enfrentar fuerte competencia, no estas tan seguro del desenlace y podrías recurrir a la fuerza bruta solo para demostrar que no cederás sin dar pelea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes perfectamente como hacer amigos y tener influencia sobre ellos; usas tus talentos muy eficientemente. Para estar totalmente cómodo necesitas tener una profesión en la cual tengas cierta autoridad y reconocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del Sol pasamos a la Luna, la que tiene todo que ver con tu actitud emocional, en general, las variaciones en el humor de las personas están controladas por la Luna. Representa la vida cotidiana, el diario transcurrir, los hábitos, el refugio del hogar. Tiene potestad sobre el instinto, la memoria, la protección, lo doméstico, el gusto por el hogar, el papel como padre o madre, los sentimientos familiares, la lealtad, la nutrición, la fertilidad y demás. Así mismo, se encuentra fuertemente conectada con el universo de los sueños, el inconsciente, lo fantástico. Entre otras, igualmente se la asocia negativamente con la pereza, el descanso, el temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu Luna está en Tauro, este es tu signo lunar, lo que te confiere equilibrio y flexibilidad. Nativo de esta influencia, eres emocionalmente resistente, leal, tolerante y muy estable. A veces dogmático y hogareño, trabajas como un buey incasable para construir tu mundo interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te complacerá la comodidad, el conocimiento y las posesiones fastuosas, pero en el trayecto para obtenerlos, para ti no existirá la casualidad, cada acontecimiento de tu vida será ideado y proyectado celosamente. No existen obstáculos para concretar tus metas. Los signos de tierra, como este, se fían solo de lo que pueden valorar con sus sentidos físicos y demandan resultados prácticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Luna en Tauro revela emociones intensas, serenas y firmes. Tu Luna te hace alguien digno de confianza y sociable, te atraen mucho los placeres mundanos. También te agrada todo lo relacionado con la naturaleza, el arte y la música, y esta influencia acrecienta tu espíritu servicial y artístico. No posees dificultades para alcanzar la estabilidad económica, ya que eres perseverante y te esfuerzas por alcanzar tus objetivos propuestos. Sin embargo, te resistes a los cambios y retienes los viejos hábitos por largo tiempo, lo que se traduce en franca obstinación de tu parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, la Luna ubicada en la 2da. Casa te vuelve objeto de sus influencias. Esta es la morada de las posesiones materiales, indica la forma como uno conserva o derrocha su patrimonio. Representa nuestro deseo de conseguir y poseer valores palpables, económicos y espirituales que son necesarios para el bienestar de nuestra existencia. La Luna en esta Casa revela una fuerte necesidad de poseer seguridad económica, especialmente para poder formar un hogar estable o para sostener una buena situación familiar. Tu seguridad emocional dependerá de esta estabilidad material, sin embargo tendrás mucha imaginación e inspiración aplicada en los negocios. Eres un ser dotado de gran capacidad para encontrar soluciones en actividades comerciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teniendo la Luna en Cuadratura con Mercurio, posees pensamientos caóticos y sentimientos extraordinariamente encontrados, por lo tanto, frecuentemente cambias de opinión. Piensas mucho en lo que sientes, con el resultado de infectar intelectualmente tus emociones con pensamientos lógicos. Las distracciones y la falta de enfoque suelen dispersar tu atención: haces varias cosas a la vez, con el frecuente resultado de no consumarlas. Con tu razón y tus sentimientos en lucha, padecerás de una falta de espontaneidad emocional con tu pareja, pues siempre habrá para ti razones que justifiquen mantener ocultas tus emociones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te gustan los misterios en esta área, sin embargo tu mismo eres un total misterio. Tampoco le gustan las personas excesivamente emocionales, dominantes o apasionadas, pero descubrirás que tu mismo eres así. Te desagrada ser poseído por cualquier situación que delimite tus emociones o pensamientos, pero necesitas ser delimitado, retroalimentado y organizado por otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Luna en Cuadratura con Venus, de destinará a vivir con mal temperamento y una constitución física débil si no te dedicas a sacarle partido a la influencia antagónica que proviene del Sol en Marte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Luna ubicada en el Sextil de Saturno de deja, por su parte, una herencia de carácter amable y emociones inquebrantables; de paciencia, reflexión continua y confianza en ti mismo. Esta alianza te dice que controlar las emociones y dejarlas salir en los momentos apropiados es importante, por lo tanto, tu vida íntima estará bajo el constante control de la razón. Asimilarás y elaborarás conceptos útiles a partir de cada experiencia vivida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la Luna, y más cerca del Sol está Mercurio, quien es el patrón de la expresión mental, de nuestra capacidad de comunicación, juicio y reflexión, nuestra inteligencia, la capacidad para los negocios, pensamiento práctico y nuestra astucia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido tienes a Mercurio en el signo de Acuario, estás predispuesto a amar tu independencia y a defenderla con uñas y dientes; tienes una conducta inquebrantable y te destacarás por tu originalidad. Eres sereno, cordial e inmensamente amigo de tus amigos y conocidos. Mercurio es el planeta de los viajeros, Acuario el signo que contradice la inmovilidad: serás un hombre que necesitará de mantenerse en movimiento para no asfixiarse, como los peces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posees ideales de libertad, fraternidad, amor global, te caracterizarás por tu tendencia a romper con lo usual o socialmente impuesto. Vives intensamente, te llama la aventura y sueñas siempre con nuevos horizontes. Te desagrada la rutina, lo conservador. Existirás enteramente bajo las miradas de Saturno y Urano, ambos pertenecientes al elemento aire, del que extraerás energía para seguir andando. Los signos de aire viven en el mundo abstracto de las ideas y de los pensamientos, los cuales son para ellos tan reales como cualquier objeto físico. Mercurio en este signo consolida tu originalidad, independencia y amor hacia la libertad de pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nativos de este encuentro entre Mercurio y Acuario son seres que repudian los convencionalismos sociales, se visten de una manera muy personal, sin importarles la moda. Sus ideas y aspiraciones son muy adelantadas para la época; son intelectuales, se sienten atraídos por las ciencias ocultas, la astrología y la metafísica, pero también le agrada trabajar en actividades relacionadas con la comunicación como la publicidad. Son bondadosos, sociables, sienten la necesidad de establecer una conexión única e individual con cada persona. Debido a su naturaleza idealista, viven convencidos de la necesidad de practicar lo que se predica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También Mercurio está en la 12va. Casa, la de Piscis, lo que lo vuelve uno de los planetas más influyentes en tu vida. Recuerda que es ésta la Casa de los secretos. Simboliza la terminación de ciclos evolutivos. Aquí se disuelve el ego y el sentido de la individualidad a favor de un sentimiento de comunión y comunidad espiritual. Representa la soledad, el sacrificio, la empatía y la inspiración mística. Mercurio en esta Casa favorece las ocupaciones relacionadas con asilos, clínicas, hospitales, cárceles, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, también atrae a su nativo hacia los temas relacionados con los misterios del universo, los tabúes, secretos y enigmas. Dotado de gran habilidad para la reflexión, explorarás el inconsciente para descubrir el porqué de tus actitudes y las de otros. Sufrirás la tendencia a agotarte frente al las interacciones sociales, por lo que te van a incomodar los lugares colmados de gente, preferirás disfrutar de aquellos sitios tranquilos y con música suave. Amarás la vida en la naturaleza y disfrutarás ampliamente los momentos a solas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irónicamente, con Mercurio en Conjunción con Venus tendrás todo para lograr una rica vida social, encontrarte con el arte y la ciencia aplicada, tendrás gran facilidad de palabra y un fuerte poder de convencimiento. Lo negativo implicará tu falta de seriedad en todos los planos de la vida, mentir, falta de constancia y consistencia, vivir fuera de tus posibilidades reales. Mercurio y Venus te brindan una notable capacidad psicológica, diplomática y creativa, además de una inteligencia viva e inquieta. Estarás inclinado hacia profesiones como el teatro, la psicología o el periodismo. Amabilidad sin igual. Quizá seas dueño de restaurantes, gimnasios, estéticas y diseñadores en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mercurio hace Trigono con Marte, lo que se traduce en una notable capacidad para el cálculo y las matemáticas, una mente activa y previsora, y habilidades marciales y mecánicas. Sabrás luchar limpiamente en la vida, aunque emplearás palabras fuertes en el lenguaje cotidiano. Buscarás vivir bien sin realizar tanto esfuerzo. Recurrirás a las mentiras blancas como un recurso comunicativo frente a los otros, quizá termines siendo locutor, periodista o un cuentacuentos; tu discurso será polémico debido a tu audacia de tu pensar y tu actuar. Vives con una inquebrantable tendencia belicosa, exploradora, impositiva y aguerrida. Lo tuyo será ejecutar y ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por si fuera poco, Mercurio hace Sextil con Júpiter, otorgándote una inteligencia superior, sentido práctico, excelente sentido financiero y criterios muy acertados, diligencia y laboriosidad, y una tendencia, sin embargo, a no embarcarte en empresas que no sean absolutamente seguras. Esto último te aproxima a una cierta monotonía cuando tu impulso por la aventura se adormece debajo de la conformidad y el acomodo circunstancial. Tienes la posibilidad de ejercer cargos honorables, lucrativos y prestigiosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mantendrás vivo tu gusto para los estudios, demostrando gran capacidad, quizá termines por desarrollarte entre abogados, magistrados universitarios, administradores, psicólogos, periodistas, escritores y traficantes o intermediarios. Serás un nativo de Piscis para el que estudiar y crecer será lo más importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mercurio en Trígono con Urano también te brinda poder mental, gran capacidad de resolución frente a cualquier problema, talento excepcional, mentalidad vanguardista, liderazgo y un potente espíritu de independencia. Tendrás nervios de acero, carácter extremadamente inquieto, ingenioso, innovador e irreductiblemente independiente. Siendo autodidacta te convertirás en un experto en tu materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejando atrás a Mercurio, tenemos que Venus es el segundo planeta del Sistema Solar en orden de distancia desde el Sol. En la astrología, simboliza todo lo bello y deseable. Su posición en la carta natal nos revela algo sobre nuestra necesidad de armonía, nuestra vida amorosa y nuestra capacidad de devoción. También las bellas artes y nuestro sentido de la estética, así como el poder del hombre para darle mediante sus sentimientos un sentido esencial a sus experiencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venus en Acuario reafirma tu amor a la independencia y tu renuencia al compromiso, tu conducta inquebrantable y tu originalidad, tu creatividad e incluso tu propensión hacia la falta de concentración y dispersión cuando vayas en pos de tus proyectos. Exalta tu espíritu sereno, cordial y tremendamente leal a tus amigos, el idealismo y tu entrega extrema a la fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venus en la Casa de Piscis, la 12va., te otorga una sensibilidad telepática. Serás un hombre caritativo, comprensivo, con gran sentido artístico, capaz de cualquier sacrificio sentimental. Siempre dispondrás de algo de tu tiempo para actividades solidarias o beneficiosas para los demás. Los nativos de esta casa bajo la influencia de Venus, manifestarán una fuerte entrega por los dominados, los minusválidos, las minorías y los ofendidos. Poseen la capacidad de captar las dificultades que los otros están atravesando y establecen empatía con sus problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el aspecto amoroso, el toque de Venus te llevará a soñar con entregar tu amor como se lo entregarías a un dios, tu impulso de pasión no conoce límites... pero deberás de reconciliarte con la posibilidad de comprometerte y en el proceso soltar parte de tu independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venus haciendo Trígono con Marte te confiere la promesa de la felicidad matrimonial, el complemento final entre sensualidad y sexualidad; la fuerza guerrera aplicada con ternura. Eres excelente amante, en general, vivirás intensas pasiones sexuales, instintivas, gozadoras y absorbentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vives con un permanente afán de éxito, pero no a cualquier precio, pues te dominan sentimientos nobles. Vivirás rupturas y reconciliaciones matrimoniales; tratarás de dominar a tu pareja, pero si lo permite, no ahogarás sus posibilidades de éxito y desarrollo espiritual, al contrario, buscarás maneras de que todos crezcan a tu alrededor. El amor sexual es importante para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajar con el público puede ser una manera de canalizar eficientemente tu necesidad de reconocimiento y notoriedad social, ya que difícilmente te adaptarías a estar solo en una oficina, lejos de la gente. Adquirirás el balance para establecer compromisos solo después de pensarlo muy bien, pues al final, no te gusta incumplir con la palabra dada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venus en Sextil con Júpiter acentúa tu carácter imaginativo, creativo y artístico; tu amabilidad, buen gusto y esa elegancia tuya tan atrayentes. Esta bendición es una protección por partida doble, pues es el énfasis para tu buena suerte. Posees gran capacidad para los deportes y actividades al aire libre, tienes facilidad para la felicidad y el placer por la vida. Desarrollarás una espiritualidad reconciliada con los factores materiales de tu existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venus haciendo Sextil con el planeta Neptuno te destinará múltiples amores platónicos y un talento musical con aptitudes para el canto. Te caracterizarás por un sutil sentido del humor y una vida de lujos y refinamiento. Vas a ver tu vida desde una refinada sensibilidad e impresionabilidad estética, sintiendo a partir de una franca y profunda emotividad. Tendrás inspiraciones románticas, mágicas o geniales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venus en Trígono con Plutón te confiere gran capacidad para el psicoanálisis, o mínimamente para emitir consejos valiosos a los demás. También gran adaptación a las nuevas situaciones y un oportuno valor en los momentos cruciales. Venus te marcó con el destino de los amores profundos, pero ocultos, mil amores secretos, o que por razones ajenas a ti se deben mantener escondidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, Marte es el advenimiento de tu autoafirmación, representa la fuerza iniciadora, el coraje, el entusiasmo, la ira y, también, el deseo sexual; simboliza nuestra energía que tiende a buscar la exteriorización de nuestros deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ubicado Marte en Géminis, los nacidos bajo esta alianza son optimistas, comunicativos y repletos de energía. Como todo signo de aire, viven en el mundo abstracto de las ideas y de los pensamientos. El sentido de humor exaltado por Géminis anula los conflictos con los que se Marte se engancharía y promueve un diálogo permanente que facilita la convivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto significa que posees una personalidad versátil y alegre, siempre con el deseo de nuevos cambios. Tu vida esta marcada por esa pizca de juvenil irresponsabilidad; eres uno de esos seres ágiles, flexibles, sutiles, habilidosos, complacientes; a veces medio comediante, a veces medio camaleón. Te ha tocado de todo un poco: pícaro, malicioso e inestable. Eres estratega, te agrada contemplar, evaluar y comprender tu entorno por medio de tus capacidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marte en este signo une dos características interesantes, una gran actividad mental y una gran habilidad manual. Eres una persona ingeniosa y elocuente, con una forma de expresarse directa, con mucha fuerza y franqueza. Posees gran espíritu crítico, existen pocos temas que no te interesen; no evades las confrontaciones, paradójicamente, un tema polémico es para ti como una golosina y muy pocos pueden superarte en una discusión. No obstante, debes expandir tu mente hacia nuevos pensamientos, considerando seriamente la opinión de tus adversarios y, sobre todo, evitando el sarcasmo que es como una afilada espada. Su energía mental es notable, hablar y escribir son tus dones naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marte lo tienes en la Cuarta Casa, que es la morada de principio y el final de la vida, de lo que yace a nivel de la tierra y por debajo de ella. Representa aquel lado de la personalidad que se mantiene oculto: nuestras raíces, nuestra estirpe y nuestros sentimientos más profundos. El hogar, los bienes territoriales, el padre, el instinto y las tradiciones familiares, cambios de residencia y sus consecuencias. Esta casa se relaciona también con el mundo del subconsciente, con la madre como símbolo del amparo y la nutrición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marte en esta Casa muestra un ser trabajador, con gran iniciativa y espíritu emprendedor. Educado y dócil en el lugar del trabajo, tiene el violento impulso de volver a casa deseoso de disputas. Deberías reflexionar sobre esta propensión y dirigir tus excesos de energía hacia el ejercicio, por ejemplo. Cuando te enfadas eres como un volcán en erupción, no obstante, si logras dominar sus impulsos, eres hábil, elegante y muy agradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marte en Sextil con Júpiter te da un útil sentido práctico y firme rectitud, dignidad y gran heroísmo. Armonía entre lo físico, lo económico, lo moral y lo espiritual, por no mencionar un gran amor por el deporte. Tu vida se llenará de hazañas logradas por tu propio esfuerzo; tendrás éxito profesional debido a tu entusiasmo por el trabajo. No estaría mal que te dedicaras a la carrera militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marte en una Cuadratura Ascendente, te da una inextinguible energía. Constantemente estas en acción; lo que puede ser peligrosamente violento para ti mismo y para los demás en la cercanía. Es imperativo para ti contar con el suficiente espacio físico y de actividad para sentirte bien y contener tus propios impulsos destructivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas actitudes violentas solo disimulan una fuerte inseguridad en ti mismo, que debe ser constantemente reconfortada para no sentirte inferior a los demás. Desafías constante y peligrosamente tu suerte exponiéndose a peligros innecesarios. Buscas rebasar tus propios límites, por eso el ejercicio físico es producto de tu contundente necesidad para canalizar tu exceso de energías, pero debes aprender a moderarte. Sin embargo, tienes un enorme potencial creativo que, sencillamente, requiere de múltiples vías productivas de salida. Cuando logres canalizarte adecuadamente, el éxito no podrá ser más fácil para alguien como tu, con energía hasta para regalar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Júpiter es el guía hacia un conocimiento superior, es (junto con Saturno) uno de los llamados planetas sociales, ya que simboliza nuestra expansión en el entorno exterior y también nuestra asimilación entre los demás. Júpiter representa el crecimiento en todos los sentidos: conocer más, aprender más, llegar a ser más, tener más. La palabra “más” es una clave de Júpiter, pero se la puede entender en dos sentidos paradójicos. Un sentido es optimista: progresar, desarrollarse, cultivarse, expandir los propios horizontes y los de los demás, disponerse para el futuro, abrirse para las oportunidades que brinda el mundo. La sabiduría y la felicidad verdadera. El otro sentido es pesimista: crecer más allá de lo que nuestra preparación actual lo permite, querer constantemente más sin valorar lo ya conseguido; procurar ser mejor que los de más, sin poseer conocimientos serios; engrandecimientos de todo tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ubicado Júpiter en Aries hace de sus nativos seres muy independientes, poseen ideas claras y bien personales. Ansiosos, con una vida hiperactiva y con muchos cambios como resultado de su gran iniciativa. Impulsivos, impacientes, impetuosos, siempre contemplando el futuro, deseosos de un porvenir claro. Júpiter en este signo muestra personas optimistas, con gran énfasis en su autoconfianza y con gran habilidad para ser líderes con posiciones de autoridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto implica que eres un hombre de espíritu valiente, que confía mucho en su suerte y que vive en pos de su crecimiento interior y exterior. Quedarás seguro de tus decisiones, con tanta audacia y tan poco temor que, a menudeo, actuarás de modo imprudente. Estarás convencido de que todo al final saldrá bien, y tu experiencia te ha demostrado que efectivamente puedes fiarse de tu desarrollada intuición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Júpiter está en la 1ra. Casa, la que representa la forma en que actuamos con los demás, tu aspecto físico, el carácter, cómo enfocas tu vida, tu infancia, el instinto de conservación. En la medida que conozcamos esta casa, podremos dominar nuestras tendencias. Júpiter hospedado en esta Casa otorga una personalidad alegre y optimista, con una mayor confianza en sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nativos de esta Casa dominada por Júpiter posiblemente lleguen muy lejos en sus aspiraciones. Tú, como nativo de esta especie, sorprenderás frecuentemente con ese exagerado sentimiento de identidad; posees además una opinión desmedida de ti mismo que opaca tus verdaderas limitaciones. Sin embargo muestras gran capacidad de entrega hacia tus propósitos, motivando sin pretenderlo a que otros sigan tu camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Júpiter en Cuadratura con Saturno habla de constantes contradicciones entre espiritualidad y materialismo. Serás de los que sabiendo como guardar un secreto y cumplir cabalmente con tu palabra, no siempre querrás hacerlo. Con esta influencia, tenderás a compararte con los demás constantemente, quizá seas victima de tus propias envidias; sin embargo aprendiste de la manera mas dura que el éxito es fruto del esfuerzo propio y que no existe un camino fácil para llegar a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te dedicarás probablemente a labores de administrador, político, filósofo, o algo todavía más especulativo, pero tienes el éxito de tu trabajo ya garantizado, solamente habrás de llevar a cabo algunos sacrificios y mantener mucha paciencia. Lo negativo de esta influencia estriba en el riesgo de sucumbir bajo tu propia usura, el desprestigio, tu impulso a la mezquindad, y tu persistente lucha interna entre el bien y el mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saturno encarna la necesidad de responsabilidades, representa lo estático, lo conservador, la ausencia del cambio, las restricciones, la rigidez, el tiempo inmutable, las limitaciones, la sabiduría obtenida a través de la experiencia y los años vividos, la angustia y la melancolía. Se la llama el planeta maestro, y su función es forjar en la mayor austeridad, por eso que crea restricciones; siempre concede las cosas pero después de largos y grandes esfuerzos, de ahí que luego de las grandes pruebas debamos preguntarnos el porqué de una experiencia y sacar fruto de ella. Saturno es el ermitaño patrón de los solitarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu Saturno está en Cáncer, y los nativos de este signo son territoriales, pasionales y sensibles. Como signo de agua, se comunica con su entorno principalmente por medio de sus sentimientos, sin embargo, a ti el exceso de sensibilidad te ocasiona grandes complicaciones, como constantes discusiones que te van a llevar a lastimar a otros. De esto, posees una fuerte necesidad de grandes emociones, que te llevara a su vez a experimentar pasiones intensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saturno en este signo te conduce a ser una persona con gustos sencillos y de gastos monetarios moderados, sin embargo con cierta inhibición emocional. Su influencia te lleva a mostrar con dificultad tus sentimientos; esto podría proceder probablemente de una infancia no muy feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saturno está en la Quinta Casa, la de la de la creatividad, los placeres, los hijos, los juegos de azar, los deportes, los romances, las personas que nos simpatizan y la vocación para enseñar. Simboliza nuestro anhelo de expresar las cualidades únicas de nuestra personalidad con todo su resplandor y plenitud. Aquí se manifiesta nuestro placer de experimentar, de relacionarnos con los niños y con el niño que habita en nosotros. La Quinta Casa nos provee discernimiento acerca de la sexualidad, del placer de vivir y de nuestra constitución física Saturno en esta Casa muestra a un ser condescendiente con los demás, cauteloso y diplomático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Influido por Saturno en esta posición, padeces cierta inseguridad y dificultad para expresar lo que necesitas y sientes, pues temes ser rechazado, por eso ocultas tus estados de ánimo. Eres una persona creativa, práctica y muy trabajadora que en el fondo anhela un formar hogar armonioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saturno en Trígono Ascendente te facilita mucho a ser alguien asertivo y controlado, si bien puedes ser algo tímido en tu desenvolvimiento social; incluso algunos podrían sentir que eres indiferente a ellos. Conservador y disciplinado en tu comportamiento, tuviste cierta falta de confianza en tus capacidades, que eventualmente fue reemplazada por una gran seguridad en ti mismo a medida que creciste en tu conocimiento de ti mismo. No muestras una agresividad que impresione a las personas, por eso inspiras confianza y ellos aprenden a depender de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres transparente, otros pueden ver tus cualidades mucho antes que tú. Eres lento para comenzar proyectos nuevos, pero una vez que lo haces, nada ni nadie detendrá tu esfuerzo constante, firme y eficiente, siguiendo fielmente el plan que cuidadosamente has establecido. En el fondo, necesitas mucho el reconocimiento de tus esfuerzos, si no del público, al menos de tus personas favoritas. No te dejas presionar para tomar decisiones, te tardas lo que necesitas tardar al hacer una elección importante. Responsable hasta el extremo, eres capaz de grandes sacrificios para cumplir con tu palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede haber personas que abusen de ti, pero solo hasta que aprendes a luchar por tus derechos; nunca olvidas estos incidentes, y esperarás hasta que ellos necesiten de tu ayuda para reaccionar frente con fría indiferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urano implica el proceso de emancipación; de hecho, la leyenda cuenta que Urano fue destronado por su hijo Crono (Saturno) que lo castró seccionándole los genitales con una hoz gigantesca. Los genitales de Urano fecundaron el mar, de cuya espuma salió la diosa Afrodita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urano simboliza la independencia: ir más allá de las reglas de la familia y de la sociedad para llegar a ser verdaderas personas, rompiendo esquemas y estructuras tradicionales. También se interpreta como la necesidad de diferenciarse de los demás como un ser único e incomparable. Se asocia con ideales de verdad, justicia, libertad, fraternidad e igualdad, así como a cualquier tendencia progresista colectiva que se enfrente con lo establecido. Urano permanece en cada signo alrededor de siete años, ya que tarda unos 84 años en completar una vuelta por el Zodiaco. Por lo tanto, su posición por signo indica cualidades generacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, Urano en Escorpio implica que eres impetuoso y apasionado, muy susceptible, intuitivo y habituado a concentras todas tus energías en lograr lo que te propones. En general eres temido porque descubres fácilmente el punto débil de los demás y sabes como y cuando usar ese conocimiento. Los nativos de este vínculo entre Urano y Escorpio suelen ser un poco negativos y depresivos cuando las cosas no ocurren como lo desean. Posees un importante exceso de energía que puede manifestarse inesperadamente. Como signo de agua, te predispone a comunicarte con tu entorno principalmente por medio de tus sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perteneces a una generación que ama intensamente la vida y que trabaja incansablemente para preservar la ecología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urano está en la 8va. Casa, que es la Casa de las herencias, los seguros, la muerte, los sueños, la transformación, la regeneración o degeneración, los impulsos sexuales, la actitud hacia el más allá y la meditación. Simboliza los valores materiales en una relación matrimonial o de socios, también, la capacidad de compartir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urano en esta Casa habla de un ser con ideas poco convencionales sobre el sexo, las relaciones matrimoniales y la muerte; que siente cierta atracción por los cambios y las transformaciones profundas, huye de la monotonía, se aburre fácilmente ante una relación sin variaciones u originalidad e independencia. Todo esto implica que a ti te agradan los desafíos, las aventuras y todo tipo de riesgos. Te sientes atraído por la filosofía, la investigación y descubrir todo lo oculto, sutil o misterioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Neptuno es la conciencia cósmica, simboliza la Imaginación, intuición e inspiración, en general, todas las impresiones que nos lleguen desde el mundo espiritual. La posición de Neptuno en una carta astral nos instruirá sobre el nivel de percepción intuitiva de la persona y también sobre el tipo de sueños que tiene, también sobre el riesgo que tiene de sumergirse en un mundo fantasioso o irreal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a que Neptuno permanece durante 14 años en el mismo signo, la interpretación a nivel individual está enfocada en la casa que ocupa y los aspectos que forma con otros planetas. Por lo tanto, su posición por signo indica cualidades generacionales. Neptuno tiene una afinidad natural con el signo Piscis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Neptuno en Sagitario proporciona un gran espíritu entusiasta, el nativo de esta alianza es organizado, sociable y prudente; se trata de alguien que cuenta con muchos amigos, pero demanda su propia independencia. Tú entre ellos, consideras que el amor no significa perder tu libertad. Eres divertido, apasionado, bondadoso y liberal, pero acostumbras ser ásperamente sincero en tu intensión de ser defensor de la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sagitario es un signo de fuego, por lo tanto, te brinda de una mayor energía, con una extraordinaria capacidad de trabajo y evolución. Neptuno hace propicio ser alguien muy intelectual, estudioso, curioso e investigador, como uno de los sabios y filósofos de nuestra época; eres idealista con convicción. Te atrae mucho viajar, explorar y posteriormente transmitir todo lo que has aprendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La 9na. Casa es justamente la morada de los ideales, la espiritualidad, los estudios superiores, la mente abstracta o especulativa, la religión, los guías espirituales, la ley, la filosofía, la conciencia y los viajes largos. Relaciona el conocimiento natural con las experiencias personales logrando una visión integral, un orden en la vida. Neptuno en la 9na. Casa revela tu gran interés por la religión y la filosofía, pero también descubre tu tendencia a sostener creencias sumamente supersticiosas. Eres un ser en constante búsqueda de la trascendencia, posees mucha intuición que puede ser invertida, por ejemplo, en los negocios o las finanzas. Te atraen los viajes largos, pero viajar puede ser para ti un medio de escapar y una manera de evitar algo del contexto inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Neptuno en Sextil con Plutón es el signo de la regeneración social. Libertad en pleno, independencia, cambios sociales e igualdad entre tus semejantes; en tu fuero interno, quisieras la abolición de las miserias humanas. Tienes mentalidad revolucionaria activa y positiva, voluntad de poder, al mismo tiempo anhelos de lograrlo por vías extrañas, lejanas o futuras. El sueño y el subconsciente se unen para ti en un mismo propósito, al mismo tiempo ponen tu esfuerzo constante en esa dirección. Estás inclinado hacia un vagabundeo mental y a veces físico, a enfermedades metabólicas y pandémicas, sensibilidad o alergias a fármacos determinados y dependencia necesaria de medicamentos o vitaminas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente perteneces a grupos, virtuales o reales que cuidan de la naturaleza y de la humanidad. La religión sobre todo deberá ser revisada y cuestionada por la generación a la que perteneces, la pondrán nuevamente al servicio de toda la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente: Plutón, patrón de la transformación inevitable. Simboliza la subconciencia y se relaciona con los cambios bruscos, la muerte como hecho o como metáfora, la regeneración y transformación. Plutón provoca la transformación interna que nos conduce a seguir adelante y abandonar formas viejas para dejar paso a lo nuevo. Es el planeta de los cambios profundos, de la transformación individual a nivel psíquico que empieza a actuar desde lo más interno de nosotros y se mueve de ahí hacia la superficie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tener a Plutón en Libra, tu tendencia es la de un hombre muy sociable, que disfruta de las reuniones con amigos donde hay largas charlas de temas íntimos que te llevan a saber más acerca de ellos, y a mostrar más acerca de ti. Eres enemigo de los conflictos que obstaculizan la comunicación, mediador, diplomático por naturaleza, tolerante y condescendiente para evitar la discordia. Con razón, sentido común y paciencia logras todo lo que te propones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sientes la necesidad de transmitir las experiencias que has vivido, luego de examinar y comprender tu entorno lógicamente. Te interesan los procesos en torno a la justicia, los procesos sociales, las relaciones humanas y las asociaciones. Eres alguien pasional, intenso y armónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La 7ma. Casa es la de las asociaciones y los socios, y las relaciones íntimas como el matrimonio. Las relaciones con la sociedad, los contratos, los procesos, incluso los enemigos. Describe nuestra facultad de recibir y absorber aquello que se nos va acercando, simboliza nuestro choque con el tú, la manera en que establecemos contactos y las personas que cobran significado en el transcurso de nuestra vida. Esta casa revela la clase de persona que se nos acerca y nuestras posibilidades de hallar buenas relaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plutón en esta la 7ma. Casa muestra a personas que hacen pareja con otros de mucha fuerza y dominio. Experimentarán o experimentaron cambios profundos a partir de alguna relación, un crecimiento personal. Debido al temor constante de perder a tu pareja, te es dificultoso confiar o sentir seguridad en una unión, es probable que, con el fin de evitarlo, intentes dominar, poseer y controlar a tu pareja. Deberás recapacitar, pues con esta actitud lo que conseguirás será alejar al ser amado. Sin embargo, posees la capacidad de volver a levantarte, pues eres un luchador nato, perspicaz y perseverante.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-820410303115704994?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/820410303115704994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=820410303115704994&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/820410303115704994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/820410303115704994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/07/breviario-de-una-carta-natal.html' title='Sutra astrológico.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-7974103038474909127</id><published>2008-06-26T11:17:00.000-07:00</published><updated>2010-02-06T22:32:11.147-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interficciones'/><title type='text'>Sutra de La Chata.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;em&gt;"Al agonizar el viejo marino, pidió que le acercasen&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;un espejo para ver el mar por última vez".&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Cuando conocí a La Chata tendría yo unos dieciocho años, tal vez diecinueve y ella fácilmente más de setenta. Era una mujer jovial, tremendamente enamorada de la vida, enérgica y siempre más que dispuesta a contar alguna historia a la primera oportunidad. La conocí, entonces, hace quince años, cuando debido a un berrinche cuyos motivos he olvidado, renuncié a Reino Aventura y me fui a trabajar una temporada a la Feria de Chapultepec, lo que otrora fueran los tradicionales Juegos Mecánicos con su Montaña Rusa y toda la cosa.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;En realidad no trabajé en La Feria propiamente, sino en unos trenecillos que deambulan por el Bosque de Chapultepec, en la primera sección. Turistas y nativos se subían a estos trenes escénicos y, siendo paseados por las principales calzadas del bosque, escuchaban desde los altavoces del tren una explicación de cada punto en el recorrido: el alcázar del castillo, el centro de convivencia infantil, la entrada al zoológico de Chapultepec y etcétera. Mi trabajo era precisamente ese, hablar del bosque y mantener a los visitantes entretenidos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Fue de esa forma como conocí el Tótem que el gobierno de Canadá colocó en un prado cercano a la Fuente de Netzahualcóyotl; la placita de la fuente del Quijote, que fue decorada de cabo a rabo con mosaicos traídos de Talavera, cada uno de ellos con una escena distinta de la obra de Cervantes; el ahuehuete que responde al nombre de “El Sargento”, uno de los primeros árboles en su tipo que fueron plantados en el bosque bajo mandato del Rey Poeta; el audiograma, el planetario, la Zopilotera y hasta el mismísimo Castillo de Chapultepec. También fue de esa forma como conocí a La Chata, quien tenía una modesta tiendita frente al acceso principal del zoológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Chata nació en el Castillo de Chapultepec, que para quienes no lo saben, fue cede del gobierno de varios presidentes mexicanos y hasta de un emperador; actualmente el castillo es un museo nacionalista donde de vez en cuando se realizan eventos artísticos o alguna que otra fiesta privada. Sus padres, regresando a La Chata, eran en aquel entonces cuidadores del alcázar, por lo que se les permitía vivir entre sus paredes, respirando el aire de doscientos años de historia y codeándose con los fantasmas de batallas pasadas, asesinatos, conspiraciones y vaya usted a saber qué más. Con todo este transfundo, ella creció para volverse periodista; sin embargo su anhelo secreto fue siempre haber nacido gitana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre que gitana y periodista, la mujer se enamoró desde el principio del castillo, del bosque y de la magia que habitaba entre sus árboles. Por eso, cuando tuvo la oportunidad de hacerlo, compró mediante una pequeña fortuna el terrenito de diez metros donde a la postre instalaría su tiendita, con sus mesitas desmontables de plástico color coca - cola, sus sillas y su letrero de “Refrescos a $3”. Junto a su local estaba el viejo invernadero del bosque, y entre ambos una delgada avenida por la que cruzaban los trenes para llegar a “El Quijote”, una escultura en bronce de Ponzanelli. De esa forma fue como, pasando y pasando, terminé un día estableciendo una amistad con La Chata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras veces ella me disparaba el Sidral Mundet que me tomaba mientras platicábamos, pero con el tiempo mi dignidad me hizo empezar a pagarlos. Lo que se mantuvo gratis hasta el fin fue el manjar de historias que paulatinamente me convirtieron en un cliente recurrente del lugar. Bueno, en realidad iba sólo una vez cada semana, porque aún estudiaba el bachillerato y realizaba el servicio social además de trabajar en el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como me enteré del singular problema que los vendedores ambulantes padecían por temporadas, pues ellos, obligados como estaban a recoger su basura diaria, la reunían en un costado del Lago Mayor para que al amanecer los recolectores pasaran en su camión con el fin de llevársela. Sin embargo, contaba La Chata, a veces sucedía que bajo el abrigo de la noche, muy cerca ya de las doce, alguien de los últimos vendedores sorprendía a una parvada de niños que jugando entre los cerros de basura, terminaban regándola por todos lados. Me consta que aquella gente, los vendedores ambulantes, no tenían el mejor carácter del mundo, así que solía ser suficiente un solo ambulante mal encarado profiriendo maldiciones a los cuatro vientos para que todas esas criaturitas corrieran en desbandada de vuelta al lago, de donde no volvían a salir sino hasta noches después, para volver a jugar con la basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chaneques. Así es como los llamaba ella. El Bosque está lleno de chaneques y una debe cuidarse mucho de sus travesuras, decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Bosque de Chapultepec están los Baños de Moctezuma, una especie de spa precolombino que Moctezuma tuvo a bien construir al principio de su mandato, seguramente para disponer de un lugar donde relajarse de su chamba como Tlatoani después de un día muy ajetreado. La Chata no sabe desde cuando, pero dice que hay una parejita que, desde que ella tiene memoria, va a reunirse en las puertas de la reja de los baños por ahí de las nueve de la noche. Él llega primero y después ella, se besan, se abrazan y tomados de la mano descienden por el H. Colegio Militar (la calzada más grande del Bosque, que le da la vuelta completa a modo de circuito) hasta las faldas del Cerro del Chapulín, donde comienza el camino que sube hacia el Castillo y ahí, en la oquedad de la roca que fuera el ascensor hacia el alcázar, ambos aún tomados de la mano, se suelen esfumar en la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Chata sabía cosas, y yo creo que ella podía ver más cosas de las que puede dar cuenta una persona más normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que cierta ocasión me platicó de las runas, ella las leía como también sabía leer el café o las cartas, concretamente la baraja española. Ante mi interés hacia las primeras, me explicó que las runas eran símbolos con los que los antiguos celtas solían escribir mensajes, pero que cada letra aludía a una idea por sí misma, a un espíritu que podía dar respuesta a una pregunta determinada mediante las piedras donde cada runa se encontraba tallada. Desde ese día soñé recurrentemente con ella. En mis sueños ella continuaba explicándome el significado de las runas, la manera de interpretarlas y el modo de hacer las preguntas correctas; para enseñarme, ella movía pequeños cántaros de río donde cada símbolo estaba grabado, y al levantarlos de la tela sobre la que los había dejado, aparecían pequeñas imágenes colgando de cada piedra, que al desprenderse se ponían a volar en círculos alrededor de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran solamente un sueño, por supuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde de cierto día lluvioso, llegué a su tienda transformado en una sopa de pies a cabeza. Había dejado de ir a visitarla porque para entonces yo había dejado los trenes y regresado a trabajar a Reino Aventura y además cruzaba una pesarosa racha de exámenes finales en la escuela. Me despachó un Sidral y nos pusimos a platicar de mil cosas mientras la lluvia caía con el brío de cualquier lluvia que cae entre los árboles de un bosque; accidentalmente le hablé de mis sueños, el tema brotó de manera espontánea. La Chata entonces sonrió con esa mueca que yo había aprendido a interpretar como el “no te voy a contar” que frecuentemente me aplicaba cuando me sobrepasaba en mis preguntas, y se limitó a preguntarme: “y, ¿si has aprendido?”.&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Con el paso de los días, los meses se fueron ensartando en esta terquedad a la que le llamamos tiempo y yo no encontré la oportunidad de volver al Bosque sino hasta medio año después. Fui derecho a la entrada principal del zoológico para buscar a La Chata, pero vi su tienda cerrada. Nunca más la volví a encontrar. Los años pasaron y hoy, incluso su tienda ya no está donde estuvo por décadas; hoy La Chata es otra historia que se cuenta en el Bosque, junto con las de chaneques, fantasmas, brujas y nahuales; pero esta es, al menos, una que recuerdo personalmente con cariño.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y sí, sí aprendí. Paulatinamente descubrí que conozco el significado de cada runa y el modo de usarlas, enlazarlas e interpretarlas. Finalmente, creo que tuve una excelente maestra.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-7974103038474909127?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/7974103038474909127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=7974103038474909127&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7974103038474909127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7974103038474909127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/06/sutra-de-la-chata-y-el-bosque-de.html' title='Sutra de La Chata.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-7367674219255465650</id><published>2008-06-21T15:41:00.000-07:00</published><updated>2010-12-05T11:44:30.132-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del genero'/><title type='text'>La violencia normalizada.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXtQMe0aGI/AAAAAAAAA64/1l_1gDf6g18/s1600/Scatach087007.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXtQMe0aGI/AAAAAAAAA64/1l_1gDf6g18/s320/Scatach087007.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;[Publicado en Anodis: http://anodis.com/nota/12123.asp]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Categóricamente, violencia es impedirle a alguien la posibilidad de satisfacer sus necesidades, desde las más básicas hasta las que son un complemento para su estilo de vida. Más allá de esto, cuando busco información en Internet acerca de la violencia, encuentro multitud de trabajos que la definen a partir de diferentes marcos; tenemos que la violencia puede ser efectivamente física, puede ser verbal, sexual, emocional, económica, psicológica, etcétera. Pero finalmente la violencia es violencia.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;De entre los ensayos con que me he topado a este respecto, he encontrado descrito a detalle como el agresor humilla, coerciona, manipula o menosprecia a la víctima, y de forma recurrente la estructura es esa: hay un hombre que hace ejercicio de poder sobre una mujer, en un escenario cultural en el que a nadie le sorprende que sean ellos quienes victimicen a ellas. Pero, ¿realmente siempre ocurre de esa manera? Creo que apostarle todo a esta idea nos pone en riesgo de normalizar la violencia que ejercemos y de la que somos objeto.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Mencionar que la nuestra es una sociedad que exalta la violencia, es algo que a muy pocos los dejaría sorprendidos: el cine más taquillero es el que incluye mayor cantidad de escenas de agresión entre los personajes y gran porcentaje de campañas publicitarias plantean jerarquías de poder entre los consumidores, los noticieros anuncian cotidianamente asaltos en el vecindario, guerras en el extranjero y la muerte de un parroquiano en manos de algún otro parroquiano. Todo esto promueve las actitudes violentas, particularmente cuando no nos detenemos a reflexionarlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Sobre lo anterior es, efectivamente, sencillo hacer una reflexión, pero igualmente promueven las actitudes violentas las veces en que un padre le brinda al niño un generoso zape por haberse equivocado, o en las que una madre le grita al desorientado chamaco improperios denigrantes que se irán directamente contra su autoestima; ambas situaciones y muchas otras de calibre similar, nos son tan cotidianas que difícilmente reflexionamos acerca de ellas. Por fuerza de la costumbre, terminamos por aceptarlas como “normales”, y por normales, también adecuadas.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Hombres y mujeres crecemos en este escenario, unos y otras asumimos que la más eficiente manera de relacionarnos es por medio de la imposición de nuestras posturas, ideas o estilos de hacer. La violencia es el acto de obligar al otro a satisfacer nuestras necesidades, y es un error en el que los hombres pueden caer con facilidad, y con esa misma facilidad también las mujeres.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Ok, es cierto que nuestra cultura establece una jerarquización arbitraria entre los géneros: masculino por encima de lo femenino, pero eso no equivale a que serán siempre los hombres quienes ejercerán la violencia y siempre las mujeres quienes serán objeto de ella; a lo único que equivale es a que cada cual ejercerá la violencia de forma distinta.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;El cliché de que la violencia va inalienablemente de ellos hacia ellas proviene de una manera de pensar centrada en el modelo heterosexual, en el que se asume que la mujer posee una naturaleza de víctima, que es masoquista, y el hombre es, mientras tanto, sádico por naturaleza y victimario. Así quedan ordenadas las cosas. Si esto fuera correcto, en las parejas gays y lesbianas no existiría la violencia; pero existe.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Unos y otras tendemos a ser violentos de diferente forma: por la educación que hemos recibido, los hombres tendemos a ejercer el poder de manera predominantemente física, las mujeres de manera emocional o psicológica. Quizá dicho así no le suene familiar a nadie, pero puedo explicarlo diferente: el sarcasmo es una forma de violencia, el “perreo” es otra forma de violencia, el chantaje emocional, el sexo obligado, la discriminación son también caras de la violencia, los reclamos lanzados como indirecta, las pequeñas venganzas de cotidiano, los celos mediante los que le impedimos salir a ver a sus amigos. Todas estas son actitudes mediante las que obligamos al otro a actuar conforme nuestras necesidades y a no satisfacer las suyas.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Creer que la violencia en la pareja solamente se da en las relaciones heterosexuales tradicionales impide identificar los momentos en los que participamos en una dinámica violenta, ya como víctimas o como victimarios; debemos tener claro que hombres y mujeres podemos cometer errores de este tipo, aún si nuestra relación de pareja es gay, lesbiana o heterosexual progresista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usualmente la violencia aparece enmascarada como juego, el sarcasmo es un ejemplo. Pero aunque se maneje como un juego, aparentemente inocente y sin dolo, los comentarios o acciones agresivas generan las heridas correspondientes y a quien las ha recibido lo motivan a actuar en consecuencia, respondiendo al velado agresor en los mismos términos. Al final quedan dos personas heridas y un vínculo muerto que otrora los uniera.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Ser violento es sencillo, es aplaudido por nuestra sociedad y constantemente reforzado por la cultura; ser asertivo no lo es tan fácil, pero es la única vía para sostener relaciones igualitarias basadas en la solidaridad y el cariño.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-7367674219255465650?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/7367674219255465650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=7367674219255465650&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7367674219255465650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/7367674219255465650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/06/la-violencia-normalizada.html' title='La violencia normalizada.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TEXtQMe0aGI/AAAAAAAAA64/1l_1gDf6g18/s72-c/Scatach087007.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-3584867915218806883</id><published>2008-06-07T19:03:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:15:26.332-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras del genero'/><title type='text'>Sutra del amor ciego.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;[Publicado en Anodis: http://anodis.com/nota/12054.asp]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el principio de los tiempos, se dice, todos los sentimientos humanos se reunieron en un fastuoso jardín, y ahí, según se cuenta, tuvieron a bien jugar a las escondidas. Al llegarle a la locura el turno de encontrar a los otros, dejó al final al amor, a quién quiso sorprender en su escondite en lo alto de un frondoso rosal. El desastre sobrevino cuando en un ataque de euforia, la locura zarandeó el tronco de la planta hasta causar la pérdida del equilibrio del amor, quien se precipitó rosal abajo clavándose todas y cada una de las espinas que se interpusieron a su descenso. Algunas de estas entraron en sus ojos, lo que es, sin duda, una imagen por demás desagradable, y cuando el maltrecho sentimiento por fin aterrizó en el césped se encontraba absoluta y completamente ciego. Y no era para menos, luego de algunos cientos de espinas, estaba como para darse de santos por haber quedado nada más invidente.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;El hecho es que la locura, quien al parecer guardaba aún un poco de decencia, apenada como estaba le dijo al amor que en adelante sería su lazarillo, en un, digamos, parco intento por resarcir el daño que su negligencia le había causado. Por esta razón el amor es ciego, o al menos puede ser esa una explicación, que si es contada por otra persona que no sea yo, probablemente cobrará un cariz mucho más romántico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fuera, empero, necesario dar otra razón por la que el amor pudiera padecer de una determinada debilidad visual, los derroteros explicativos a los que debiéramos recurrir pueden irse en una dirección muy distinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se dice que el amor es ciego, el folklore contemporáneo hace referencia a la incapacidad de los enamorados para ver a su pareja tal cuál es: le perdona sus errores, ignora sus defectos y todo lo que concierne a su relación lo ve, en general, con variadas tonalidades de rosa. C’est l’amour, o más específicamente, este es el enamoramiento. Durante esta etapa inicial del amor, el otro te apantalla, mueve tu pasión como el director de una orquesta mueve las notas de una sinfonía; todo es bonito, excitante y lleno de bellas expectativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero retrocedamos un poco. Cuando conocemos a cualquier persona, nos damos una idea de cómo es ella por el modo en que viste, la forma en que habla y se comunica, las cosas que dice y etcétera. De ahí, casi inmediatamente, le adjudicamos una especie de etiqueta para tener una pista del modo en que a esa mujer o ese hombre podemos tratarle; posteriormente rectificaremos o ratificaremos la primera impresión que el encuentro nos causó, comparando la idea que tenemos del otro con la presencia tangible de la persona misma. Así, nosotros vamos actualizando la idea que tenemos de ella para que en algún momento, al menos en teoría, podamos creer que la imagen que tenemos describe completamente a la persona en cuestión. A ese proceso le llamamos “conocer a alguien”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este proceso de conocer a la gente, ya se traten de nuestros amigos, compañeros del trabajo, nuestra pareja o demás personas con las cuales interactuamos regularmente, vamos efectivamente corrigiendo las primeras impresiones que nos hemos formado de cada uno de ellos. Hay excepciones, porque puede suceder alguna vez, que nuestra primera impresión de alguien sea tan desagradable, que no queramos saber nada más de ella: “nos cayó gorda”, decimos, y entonces no vamos a dar la oportunidad de checar que tan correcta es esa primera impresión. Puede pasar también lo contrario, cuando una nueva persona aparece en nuestra vida y su forma de ser nos fascina, su aspecto nos encanta y todo lo cuanto él o ella es, al menos en ese primer encuentro, nos deja, en pocas palabras: como estúpidos. Nos enamoramos. Nos deja tan impresionados que tras la primera impresión, que será difícil y tardado ver a la persona tal cual es, porque la idea que nos hayamos formado se estará interponiendo entre ella y tu continuamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor es ciego porque en ese encuentro inicial en el que empezamos a enamorarnos, la primera impresión es tremendamente resistente a la comparación que haremos con la realidad; al menos durante el enamoramiento, habrá una versión real y otra imaginaria de nuestra pareja, una que es falible y otra, por que es simplemente nuestra propia idea entusiasta, es perfecta. El detalle está en ir aproximando una versión a la otra, para que, llegado el momento tengamos una sola versión del otro y no más de una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo es esa idea que nos formamos de la otra persona? Pues precisamente se compone de lo que esperamos de ella, de cómo nos explicamos su comportamiento, de las cualidades que creemos encontrar en ella y del modo en que nos sentimos cuando estamos en su compañía. De todas éstas, las tres primeras pueden estar equivocadas, y si no checamos que tan atinados andamos en como le definimos, pudiera ser que ya siendo nuestra pareja mantengamos hacia ella expectativas equivocadas, malinterpretemos su comportamiento y creamos conocerle, cuando en realidad no le conocemos en lo absoluto; y cuando a nuestra mente llega su recuerdo, lo que recordamos es la idea que nos hicimos, y que tiene más que ver con nosotros que ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te ha sucedido que buscas afanosamente un regalo que, cuando se lo das, no le gusta para nada?, ¿te ha pasado que cuando te platica una anécdota, tu no le das importancia por que crees que no es importante, cuando en realidad es importantísima? La única manera de no volvernos ciegos a nuestra pareja y terminar relacionándonos con una idea bonita que sólo existe en nuestra cabeza, es relacionarnos siempre con ella como si se tratara de alguien nuevo: pregúntale con interés acerca de su día, sobre sus amigos, al respecto de sus intereses y cuanto se te ocurra. Ten siempre presente que aunque compartan un mismo techo y se vean al amanecer y al regresar a la cama, jamás va a dejar de sorprenderte, siempre habrá algo nuevo por descubrir en él, ella o en los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú jamás dejarás de sorprenderle. Pregúntale frecuentemente qué idea tiene de ti, para que sepas cuánto, a su vez, te ve a ti con objetividad. Es fácil hacernos ideas falsas de los demás, irónicamente, en especial cuando los ves día a día, pues no importa lo bueno que seas, o lo buena, para leer a la gente, los seres humanos somos criaturas mutantes que cambian a cada instante, y más tardamos en conocernos que ya hemos cambiado nuevamente. Así que, si ayer ya tenías la imagen correcta de esa persona que es tan cercana a tus sentimientos, probablemente hoy tengas que empezar a conocerla de nuevo y continuar sorprendiéndote. Aquí yace la belleza del asunto, que dentro de nuestras relaciones con los demás, no hay ni una posibilidad para aburrirse; solo recuerda la clave: no dejes que tu amor se quede ciego.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-3584867915218806883?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/3584867915218806883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=3584867915218806883&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/3584867915218806883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/3584867915218806883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/06/sutra-del-amor-ciego.html' title='Sutra del amor ciego.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-5513681392445183498</id><published>2008-05-13T08:07:00.000-07:00</published><updated>2010-08-18T18:26:46.547-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras en exhibicion'/><title type='text'>Un sutra de promesas rotas.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Cando somos pequeños las figuras de papá y mamá son simbólica y materialmente enormes, y se dice desde las trincheras del psicoanálisis que particularmente para los niños la madre lo es todo, en tanto que para las niñas ese todo lo engloba absolutamente su padre; tiene que ver con una cuestión edípica o electrónica (bueno, concerniente a Elektra) que no me detendré ahora a discutir. El hecho es que, finalmente, “para todo es niño su madre es Dios”, como dicen insistentemente durante la película de Silent Hill; igualito aplica para el padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos habituamos a no saber nada del universo y sus reglas, al cabo somos recién llegados, y a que mamá o papá sabrán darnos una explicación oportuna de lo que a todas luces nos parece inexplicable. Entonces se establece la fórmula infalible: vamos tropezando por el mundo jugando a descubrirlo, nos topamos con obstáculos y aparecen nuestros padres para contarnos que no es para tanto, que hay manera de seguir adelante. Uno se habitúa, efectivamente, a que nos recaten en todas y cada una de las veces en que estemos a un tris de embarrarnos contra el suelo; y del hábito llega la exigencia: la responsabilidad de nuestros padres es rescatarnos, no importa de qué o cuando. Al menos eso pareciera.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyIQJmkwSI/AAAAAAAAA8g/dhrAIuQny3E/s1600/Familia.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyIQJmkwSI/AAAAAAAAA8g/dhrAIuQny3E/s320/Familia.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero de repente sucede que las semanas con los meses pasan volviéndose años, y nuestros padres a su vez volviéndose viejos. Ya no somos niños, ni somos tan pequeños, ahora vamos a la secundaria o vaya usted a saber que hagamos con nuestras vidas y sucede que papá y mamá, que no son ya tan enormes, han perdido el poder de tener todas las respuestas, particularmente mamá, porque papá está en el trabajo y hemos dejado de hacerle tantas preguntas. Entonces llega el conflicto a nuestras púberes cabecitas: ¿por qué no quieren seguir dándonos las respuestas?, y tardamos en descubrir que no se trata de que no quieran, sino que ya no pueden hacerlo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo nuevamente se vuelve un espacio inmenso, plagado de incertidumbres y duda, y uno debe recordar la manera en que sus padres obtenían respuestas, para que uno, a su propia vez, las obtenga con eficiencia similar. Así uno crece, uno se vuelve independiente y aprende a levantarse por sí mismo cuando uno se embarra contra el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie nos previno contra este sino, muy al contrario, parecían prometernos que ellos siempre estarían a cargo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el tiempo sigue transcurriendo y descubrimos que estamos a cargo y que además trabajar en equipo se vale, que las respuestas son mucho más accesibles cuando sincronizamos nuestros esfuerzos con quienes mantienen las mismas preguntas que uno, y aprendemos a compartir nuestras respuestas. Hacemos amigos, formamos pareja, nos identificamos con grupos y etcétera. La vida va simplificándose nuevamente mientras a papá y mamá dejamos de exigirles que nos rescaten y dejamos de solicitarles todas las respuestas. Pero se mantienen ahí, ellos un poquito más enormes que nosotros para hacer del lugar en donde estén un santuario que ofrecernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el tiempo sigue transcurriendo trayendo consigo nuevos giros de la historia, la vejez les llega a ellos y la madurez a nosotros. Ellos a veces llegan cansados de luchar y quieren que ahora sean otros quienes luchen por ellos; llegan cansados de ser los enormes y piden ahora que otros los sustituyan; llegan enfermos, llegan extrañando los viejos tiempos se les escaparon, dejándoles una nostalgia crónica. Nosotros, por tanto, que empezamos la historia siendo los pequeños, ahora quedamos a cargo y con los roles invertidos: regañando a papá y a mamá porque no comieron bien, porque no han salido de su habitación y quizá de la cama en todo el día, o tal vez en la semana, porque ya dejaron de ser enormes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo suficiente uno a todo se acostumbra, particularmente si ese tiempo dura lo que dura una vida, y cuando los hechos nos contradicen la costumbre a veces queda el enojo, el reproche frente a una aparente traición que se le atora en la garganta. Nuevamente, a nadie se le ocurrió mencionar que esto sucedería, que difícilmente ellos serían enormes para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, si ahora es uno quien vela por ellos, quien los regaña, vigila y les procura, ¿quién va a velar por uno?, ¿quién hará santuario de los lugares a los que uno llegue?, ¿quién tendrá las respuestas para uno?, ¿quién le cuidará? Es el momento en que uno deberá descubrir la forma de estar para ellos, pero encontrando a quienes a su vez estarán para uno; el modo de ayudarles a continuar con sus vidas, pero sin que uno abandone la propia ni su proyecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces a uno le duele la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero usualmente no llegamos solos ni aislados a este instante en que da la vida un giro tan radical; aprendimos que la vida es más sencilla cuando se vive en equipo, y tenemos amigos y pareja y gente a nuestro alrededor que aporta respuestas suficientes a nuestras preguntas, y el apoyo necesario cuando las nuestras fuerzas se han agotado. Usualmente no llegamos solos, pero también usualmente se nos olvida que no lo estamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno encontrará la manera, finalmente a uno le sucederá en su momento lo que ahora le sucede a papá y mamá, y uno querrá a su vez, como ellos, ser cuidado y protegido, y necesitará de alguien que se detenga a decirles que sigan adelante; finalmente nadie puede hacer la vida de los demás, ni uno la de sus padres, ni nadie la de uno; cada quién debe a cada momento de vida encontrar sus propias razones para seguir adelante, pero también tenemos derecho a ser acompañados mientras nos detenemos a encontrar nuestras propias respuestas, antes de seguir andando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo se, al fin y al cabo, ¿que puede saber uno?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-5513681392445183498?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/5513681392445183498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=5513681392445183498&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5513681392445183498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/5513681392445183498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/05/un-sutra-de-promesas-rotas.html' title='Un sutra de promesas rotas.'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vITajzNe4_k/TGyIQJmkwSI/AAAAAAAAA8g/dhrAIuQny3E/s72-c/Familia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-1300914845229589396</id><published>2008-05-12T19:17:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:21:07.195-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras psicologicos'/><title type='text'>Hasta que la otra nos separe</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;[Publicado en la guía impresa Homópolis: &lt;a href="http://www.homopolis.com.mx/edicion.asp?id=119"&gt;http://www.homopolis.com.mx/edicion.asp?id=119&lt;/a&gt;]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón más frecuente que puede conducirnos una noche de jueves a pagar un ticket en la taquilla de algún teatro, suele tener un tanto que ver con que no tenemos alguien que justifique pagar dos boletos en lugar de uno sólo, y otro tanto con que ya no hay alguien significativo con quien pasar esa noche de jueves. Porque vamos, la soltería no significa necesariamente quedarte en casa comiendo nachos frente al televisor en espera de que la autoconmiseración se aburra de ti y elija irse a molestar a otro soltero en cualquier otro departamento, en otro edificio, quizás en otra ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como mis pasos me apartaron de mis flagelaciones hasta conducirme al mismísimo Monumento a la Madre, desde cuya explanada se veía el par de teatros que, cruzando la calle, iniciaban sus funciones en breves minutos. En el del Arlequín empezaba &lt;i&gt;&lt;b&gt;Hasta que la otra nos separe&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, montaje con el que me sentí por demás identificado de inmediato, tan sólo por el título. Llegué, como dije, pagué mi boleto y entre tal como el “sin - amigos” a sentarme hasta adelante, yo solito, pero feliz de poder olvidarme de mi ex por al menos un par de horas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;object height="80" width="300"&gt;&lt;param name="movie" value="http://media.imeem.com/m/SnD95HPz82/aus=false/"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;embed src="http://media.imeem.com/m/SnD95HPz82/aus=false/" type="application/x-shockwave-flash" width="300" height="110" wmode="transparent"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que si esa era mi intención, había cometido un muy grave error. Quien quiera que hubiera escrito esta obra me espió durante mi relación desde el primer momento, ¡lo juro! Cuando en la historia entre los dos protagonistas se hablaba de las frecuentes invasiones a la intimidad, hablaban de mí; cuando llegaban al punto de la desconfianza, hablaban de mí; y cuando en el intermedio le solicitaron a alguien que dejara de llorar con esos destemplados alaridos, definitivamente también hablaban de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor fue la segunda parte, abordando una y otra vez el asunto del perdón. ¿Qué es lo que separa a una pareja?, ¿la muerte?, ¿la otra o el otro?, o tal vez, ¿la falta de capacidad para perdonar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cotidianamente hablamos del perdón, tendemos a clavarnos con la idea absolutamente judeocristiana de poner la otra mejilla; sin embargo la vida en pareja no es lo mismo que comprarse una vocación de mártir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor no tiene que doler, pero a veces duele porque somos negligentes con nuestro compañero, o simplemente descuidados, y olvidamos considerar sus necesidades o sentimientos al momento de actuar; a veces él es quién comete el descuido y somos nosotros los que salimos lastimados. Es en ese momento cuando consideras, o lo considera él, qué tienen en su relación; probablemente, si llevan mucho camino andado, valga la pena el perdón frente a un error (por llamarle de algún modo) que no significa tanto como lo que en todo su conjunto significa tu relación. O puede ser que lleven poquito tiempo andando y a la tercera semana te está poniendo el cuerno, entonces puede ser que el “error” sea, en realidad, un pronóstico de cómo van a irse desarrollando las cosas y qué es lo que te espera; en este caso quizá el perdón no venga mucho al caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, la clave de perdonar, o no hacerlo, consiste en sopesar cuidadosamente la situación que te ha lastimado con respecto a la calidad de tu relación: si el error cometido no es suficiente para darle fin a cuanto anteriormente les unía a ti y a tu pareja, entonces pueden seguir adelante; pero si el error es más que suficiente para terminar, entonces habrá que hacerlo. Cada quien puede evaluar así su propia historia, pero en ningún momento se trata, efectivamente, de dar la otra mejilla. Cuando una infidelidad se da, una falta de respeto, una pelea en la que ambos salieron perdiendo o lo que se te ocurra dentro de un prolongado etcétera, algo debe de cambiar, cada acción involucra una reacción, ante cada herida debe de existir un proceso de sanación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación sucede, te detienes perplejo, te enojas haciendo cabal uso de tu derecho de enfadarte y paulatinamente te das tiempo para que tus emociones se calmen; es entonces cuando consideras: ¿por qué hizo eso?, ¿en qué contribuí para que lo hiciera? Son dos preguntas que no se enfocan en distribuir las culpas, no hay en ello el menor sentido, sino en considerar que él y tú, como el equipo que son, forman un estrecho sistema donde cada uno transforma al otro a cada instante, intercambian mensajes, se dan cosas a entender; por eso, pregúntate con franqueza cuando tus ánimos se hayan enfriado y una vez que te lo preguntaste, pregúntaselo a él. Los errores en la relación solamente se resuelven cuando ambos se organizan para encontrar las respuestas que les hacen falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digámoslo de esta manera: la relación de pareja es un rompecabezas del que cada cual conserva la mitad de las piezas, y para entender de qué se trata, no basta con tratar de armarlo sólo con las piezas que conservamos, necesitamos pedirle al otro las que trae para que la imagen quede completa y se vea con claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contrariamente, el amor duele cuando los miembros de la pareja se dejan de hablar con honestidad, obligando a que cada cual se haga sus propias historias con las pocas piezas que conserva del rompecabezas. Las expectativas dejan de compartirse, la comunicación se rompe, se incrementan las incertidumbres y al final, que suele ser un triste final, resulta que cada quién vivía su relación de pareja en completa soledad. Por eso el perdón necesita ser un proceso que deje en claro lo que sentimos, aunque eso nos haga ver vulnerables, y revele qué es lo que el otro sintió, además del nivel de compromiso que hay entre los dos para que lo que pasó no vuelva a suceder: ¿qué es lo que ambos haremos para que no se repita?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El perdón es un proceso de sanación que concierne a la pareja, porque si bien uno es el que comete el error, usualmente son ambos los que terminan lastimados y son ambos los que necesitan perdonar. Con el perdón deja de ser necesario cargar con el rencor, que no es otra cosa que el dolor eternizado, igual a una herida mal cerrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, reflexión tras reflexión el montaje concluyó, las luces se encendieron y los actores salieron como si nada para agradecer al auditorio; yo estaba hecho ovillo sobre mi butaca, algunos aún reían de forma nerviosa desde el último chiste y otros terminaban de tomar sus notas para que no fueran a olvidar ningún detalle. Finalmente, todos aplaudimos y abandonamos la sala, pero llevándonos los argumentos de la obra a cuestas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Here be dragons...!!&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4531710706647073512-1300914845229589396?l=xiu-cuautli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/feeds/1300914845229589396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4531710706647073512&amp;postID=1300914845229589396&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/1300914845229589396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4531710706647073512/posts/default/1300914845229589396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://xiu-cuautli.blogspot.com/2008/05/sutra-de-la-alternativa-de-perdonar.html' title='Hasta que la otra nos separe'/><author><name>Hernán Paniagua</name><uri>https://profiles.google.com/101607037867068291598</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh3.googleusercontent.com/-60R9q6BEUvY/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/1exNVk3nkJ0/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4531710706647073512.post-5794046106076500321</id><published>2008-05-04T16:45:00.000-07:00</published><updated>2009-08-17T14:21:09.894-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sutras psicologicos'/><title type='text'>Terapias &amp; Homosexualidad.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;[Publicado en Anodis: &lt;a href="http://www.anodis.com/nota.asp?id=11894"&gt;http://www.anodis.com/nota.asp?id=11894&lt;/a&gt;]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semana pasada, en los primeros días de mayo, se llevó a cabo en la Ciudad de México un congreso auspiciado por quienes sostienen que la homosexualidad es curable si eres alguien que no está a gusto con su sexualidad homoerótica. La propuesta es que si una mujer u hombre padecen de esto que comúnmente identificamos como falta de aceptación, puede someterse a un abordaje terapéutico que le cure su homosexualidad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Antes de formular cualquier juicio acerca de esto, ya sea a favor o en su contra, analicemos bien de qué se trata.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Por mucho tiempo la homosexualidad fue considerada un trastorno psicológico y se asumía que toda persona homosexual tenia, por default, una serie de problemas emocionales y de personalidad derivados de su erotismo hacia personas de su mismo sexo. Hubo científicos a quienes esta idea les sonaba rara, como le pasó a una doctora en psicología llamada Evelyn Hooker. Esta mujer heterosexual tenía, según se dice, muchos amigos homosexuales, quienes a partir de la cercanía con ella y el contacto frecuente, la llevaron a dudar que efectivamente todos los homosexuales estuvieran enfermos. Así que para salir de dudas, habló con algunas universidades para conseguir los fondos suficientes parra llevar a cabo una investigación acerca de la relación entre homosexualidad y enfermedad mental.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Obtuvo los fondos y puso manos a la obra. Para su investigación formó dos grandes grupos de hombres, uno de puros heterosexuales y otro solamente de hombres homosexuales, y a cada miembro de ambos grupos le administró una serie de pruebas psicológicas como las manchas de tinta del test de Rorschach, mediante el que la personalidad del sujeto queda reflejada de forma suficientemente detallada a partir de lo que dice ver en esta colección de imágenes ambiguas. Con herramientas como ésta, compuso el perfil psicológico de cada uno de los voluntarios. El conjunto total de perfiles psicológicos lo llevó al análisis de un experto equipo de psicólogos y psiquiatras para que a partir de la descripción de la personalidad de cada sujeto, ellos distinguieran de entre todos, cual perfil correspondía al de un hombre homosexual y cuál al de uno heterosexual.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Los expertos no fueron capaces de distinguir los perfiles psicológicos de uno u otro grupo: cuando encontraban una personalidad que les sonaba homosexual por contar con rasgos neuróticos, paranoides o etcétera, resultaba ser que pertenecía a un hombre heterosexual, y cuando creían estar frente a un perfil equilibrado y bien adaptado, en breve se enteraban que le correspondía a un hombre homosexual que vivía abiertamente su homoerotismo. Así que de esta experiencia experimental, Evelyn Hooker extrajo las siguientes conclusiones: primero, que 
